La oposición de Nicaragua declara el “triunfo de la abstención”

Las organizaciones opositoras aseguran que la participación en las elecciones de este domingo fue la menor “observada en elección alguna en los últimos treinta años”

Los colegios electorales cierran la jornada en Managua.
Los colegios electorales cierran la jornada en Managua. INTI OCON (AFP)

—¿Hay alguien que vaya a votar?— preguntó el presidente de un colegio electoral localizado en la escuela Carlos Fonseca, del barrio Batahola Norte, de Managua. “Nooo”, respondieron al unísono los funcionarios del recinto que esperaban la afluencia de votantes en las elecciones presidenciales que se celebraron este domingo. Escenas como esta se repitieron en varias mesas de votación en todo Nicaragua, en lo que la oposición ha catalogado como la mayor abstención en unas elecciones presidenciales en los últimos treinta años en el país.

La oposición aglutinada en el Frente Amplio por la Democracia (FAD) organizó un proceso de observación de 500 mesas de votación en todo el país y según sus resultados preliminares la abstención en esta elección puede superar el 70%, un porcentaje altísimo que contrasta con las expectativas del gobierno, del Tribunal Electoral controlado por el Frente Sandinista ─el partido del presidente Ortega─, que había dicho días antes de la participación “sería histórica”. Algunas encuestas le daban al presidente Ortega un triunfo con el 75% de votos, mientras que la firma CID Gallup había dicho que la abstención podría rondar el 50%.

Más información
La corte de los Ortega
“En Nicaragua estamos ante un sistema autoritario y antidemocrático”
Daniel Ortega busca su tercer mandato consecutivo en unas elecciones sin transparencia

“Se trata de la mayor abstención observada en elección alguna en los últimos treinta años”, dijo Violeta Granera, coordinadora nacional del FAD y ex candidata a la vicepresidencia de la oposición, que fue excluida de participar en la elección. “Esta es la expresión masiva del rechazo a la farsa electoral y la culminación de la ilegitimidad, credibilidad y confianza en quienes organizan y realizaron la farsa”, agregó Granera.

Reportes de organizaciones opositoras y medios de comunicación locales informaron que en el interior del país, principalmente en bastiones liberales y contrarios al Frente Sandinista, la participación fue muy baja y en algunos casos hasta nula, como ocurrió en la comunidad de La Fonseca, en el Caribe de Nicaragua, centro neurálgico del movimiento campesino que se opone a la construcción de un canal interoceánico en el país, una obra faraónica cuya concesión fue entrega a un empresario chino, y que está valorada en 50.000 millones de dólares, pero que hasta ahora carece de inversionistas interesados en financiarla.

“Hay una apatía total a estas elecciones. Los centros de votación están vacíos”, dijo Luis Callejas, coordinador del movimiento opositor Ciudadanos por la Libertad y ex candidato a la presidencia por la oposición. El grupo de Callejas pudo observar ─sin acreditación de las autoridades electorales─ más de cuatro mil mesas de votación y según un informe preliminar estiman que la abstención en las elecciones fue del 78%.

Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Las elecciones de este domingo en Nicaragua se realizaron sin la participación de la oposición, que fue excluida del proceso, sin observación electoral nacional e internacional y con un Tribunal Electoral que carece de independencia y sometido a las órdenes del presidente Ortega.

El gobierno invitó a lo que llamó “acompañantes” internacionales a que participaran del proceso, en lo que en Nicaragua se ha criticado como “turismo electoral”, pero no invitó a misiones de observación que en elecciones anteriores habían estado presentes en las elecciones, como el Centro Carter, la Unión Europea o la Organización de Estados Americanos (OEA), y que habían emitido informes en los que recomendaban realizar reformas al sistema electoral para garantizar elecciones transparentes. La UE ya había criticado lo que llamó la "opacidad" del sistema electoral en las generales de 2011, en las que Ortega fue reelecto.

Los llamados acompañantes invitados por el gobierno no cumplen con la función de un observador y por lo tanto no pueden pronunciarse sobre el proceso en general. Entre ellos estaban los ex presidentes Manuel Zelaya, de Honduras; Fernando Lugo, de Paraguay; Álvaro Colom, de Guatemala y Mauricio Funes, de El Salvador, refugiado en Nicaragua por el gobierno de Ortega y quien es investigado en su país por supuestos casos de corrupción durante su mandato. “Quiero felicitar al pueblo de Nicaragua, que hoy, mediante un esfuerzo colectivo del pueblo, miramos que pacíficamente elige a sus autoridades”, dijo Zelaya, quien fue expulsado den 2009 del poder por un golpe de Estado.

Los colegios electorales cerraron a las seis de la tarde, hora local. Un cuarto de hora antes acudió a su mesa de votación el presidente Ortega, acompañado de su mujer y candidata a la vicepresidencia, Rosario Murillo. Ortega calificó el proceso de “histórico”, mientras que su mujer dijo: “Me siento muy emocionada. Estamos culminando en nombre de Jesús una jornada histórica”.

Sobre la firma

Carlos Salinas Maldonado

Redactor de la edición América del diario EL PAÍS. Durante once años se encargó de la cobertura de Nicaragua, desde Managua. Ahora, en la redacción de Ciudad de México, cubre la actualidad de Centroamérica y temas de educación y medio ambiente.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS