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Javier Duarte deja el cargo ante las acusaciones por corrupción

El gobernador de Veracruz pide licencia 48 días antes de que termine su periodo y ante la investigación de la Fiscalía por enriquecimiento ilícito

Duarte, en la Fiscalía el pasado 5 de agosto.
Duarte, en la Fiscalía el pasado 5 de agosto.

El gobernador de Veracruz, Javier Duarte, no ha tenido más alternativa que dejar el cargo ante la ola de acusaciones por corrupción en su contra. Este miércoles, en una entrevista en la televisión mexicana, Duarte ha anunciado que ha pedido una licencia (un permiso para ausentarse) para responder por los señalamientos de enriquecimiento ilícito que la Procuraduría General de la República (PGR) investiga. El gobernador abandona el puesto apenas 48 días antes de que su periodo, de seis años, al frente del Gobierno de Veracruz termine oficialmente.

“Estoy harto de infamias, de calumnias y de ser objeto de señalamientos. He decidido separarme del cargo para defenderme, para dar la cara, para poder demostrar mi transparencia, mi inocencia y pulcritud como funcionario público”, ha dicho visiblemente enfadado y a la defensiva. Duarte ya ha enviado al Congreso de Veracruz el permiso donde señala que ya no volverá al cargo. El político tiene pendiente acudir a la Fiscalía para declarar sobre el origen de sus posesiones.

El político ha negado poseer propiedades en el extranjero adquiridas con recursos públicos a través de prestanombres. “Ninguna de estas casas son mías y no hay manera de comprobarlo”, explicó. Diversas investigaciones periodísticas han dado cuenta de los bienes que la familia de Duarte ha acumulado en los últimos años, así como del desvío de recursos en su Gobierno a través de licitaciones a empresas fantasmas por 35 millones de dólares. La Auditoría Superior de la Federación también ha apuntado hacia la administración del político al investigar el desfalco de 2.000 millones de dólares de las arcas públicas.

Duarte vive sus horas más bajas después de que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) le retirara la militancia en la formación política. El partido ha respondido así tras conocerse, hace tres semanas, que la Fiscalía se encontraba recabando información sobre el gobernador y su familia. La ruptura se había dado desde las elecciones de junio, cuando el PRI perdió el Gobierno del Estado después de 82 años ininterrumpidos de poseer la región, y ante el devastador escenario en el que Veracruz se ha sumido desde que Duarte se hizo con la administración.

El presidente de PRI, Enrique Ochoa Reza, ha pedido a las autoridades seguir con la investigación contar Duarte. "Exhorto a las autoridades federales a cumplir su responsabilidad para que continúen las investigaciones contra Javier Duarte. Exigimos que haya sanciones ejemplares contra los responsables de cualquier acto de corrupción. No podemos permitir la impunidad", ha dicho en un vídeo que ha compartido en sus redes sociales. En un intento por demostrar que su partido está alejándose de los políticos señalados como corruptos, Ochoa ha pedido al PAN que haga lo mismo con el exgobernador de Sonora, Guillermo Padrés. "Estamos limpiando la casa", ha apuntado.

Bajo el Gobierno de Duarte no solo se ha registrado el desvío de fondos públicos, también se han debilitado las instituciones públicas ante el aumento del narcotráfico en la región. Las noticias diarias se han llenado del hallazgo de fosas clandestinas y el asesinato de periodistas.

A la larga fila de acusaciones contra Duarte se ha sumado su próximo sucesor Miguel Ángel Yunes, del Partido Acción Nacional (PAN, de derecha). Yunes ha asegurado que el permiso del gobernador servirá para que “se lleve lo que se robó”. Duarte ha señalado a Yunes por cometer actos de corrupción y le ha llamado "delincuente". Tras salir vencedor en las elecciones de junio, el panista aseguró que llevaría a Duarte ante la Justicia y a la cárcel una vez que se haga con el cargo el próximo 1 de diciembre.