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Estos son los héroes que trabajan en agosto para que te bebas una cerveza fría en la playa

Mientras el resto del mundo está de vacaciones, miles de autónomos luchan para aprovechar los picos de demanda de ciertos productos en unas fechas en las que las barreras laborales se multiplican

¿Te has preguntado cómo llega a tus manos la cerveza artesana y fresquita que te bebes en una terraza durante tus vacaciones en Conil? ¿O cómo en apenas dos días puedes calzarte ese par de sandalias que compraste online para tu próxima fiesta en el chiringuito de moda? Detrás de estos envíos y estos productos hay mucho más que una satisfacción personal: un pequeño artesano que, como un caballo de carreras, ha superado mil obstáculos para que esa bebida o ese calzado sean, finalmente, tuyos.

Aunque pueda pasar desapercibido, miles de autónomos no dejan de trabajar en agosto más allá de restaurantes y bares. Pero las vacaciones del resto les supone un esfuerzo extra: un considerable pico de la demanda, dificultades para llegar a todos el mundo, falta de personal o de materiales para seguir elaborando o empaquetando sus productos por el cierre de proveedores. ¿Cuáles son los trucos de los pequeños emprendedores para que su mercancía llegue a tiempo durante estas fechas?

Atención al 'stock': los proveedores también cierran

Las bodegas Malacuera están ubicadas en Castrillo de Duero, una pequeña localidad vallisoletana en la Ribera del Duero. El pueblo, con unos 150 habitantes, está bien comunicado, pero no tiene la cercanía de una ciudad como Valladolid, por lo que en las fechas vacacionales las rutas de las empresas de transporte se reducen y existe el riesgo de que los tiempos de entrega se alaguen. En su caso, además, venden a otros países de Europa como Dinamarca. El envío, pues, de sus productos es un pilar fundamental de la empresa. Su estrategia ha sido contar con una agencia de transporte que les garantice las recogidas y entregas.

Un autónomo no solo envía, también recibe paquetes con otros materiales que necesita, bien para fabricar su producto o para empaquetarlo. Por lo que, si los proveedores cierran durante estas fechas, los pequeños empresarios también pueden verse sin materiales para trabajar. "Lo mejor es anticiparse. Preparar producto con tiempo y tener stock suficiente. Nosotros, por ejemplo, pasamos a principio de verano los pedidos del material (cajas, corchos, etiquetas...) que calculamos necesitar durante julio y agosto. Así evitamos los problemas", dice uno de los tres socios de la bodega, Carlos Rodríguez.

Falta de personal

No hay que olvidar que los pequeños artesanos suelen tener empleados, que estos también se pueden ir de vacaciones y necesitan cubrir sus puestos. Quedarse sin personal o pretender que un trabajador haga las labores de tres puede tirar por la borda el trabajo de meses. La elección de los recursos humanos para periodos cortos de tiempo debe estar planificada, ya que el personal dispondrá de poco tiempo para aprender los puntos básicos del negocio. Contactar con esos futuros trabajadores con tiempo e incluso que comiencen un poco antes de las vacaciones para conocer bien el negocio es una opción muy viable y cada vez más recurrente: por ejemplo, el portal de empleo Infojobs ofertó casi 260.000 trabajos para el mes de agosto de 2018, unos 44.700 más que en 2017.

Durante agosto de 2018, el portal InfoJobs alcanzó 259.913 ofertas de trabajo, unas 44.700 más que en 2017

Junto a la previsión del personal, la empresa artesanal de cosmética vegana Velandia (ubicada en Logroño, La Rioja) adelanta trabajo para ahorrar tiempo, por ejemplo, en el embalaje de sus cremas. Su fundadora, Elena Román Velandia, subraya que en agosto tampoco se pueden poner en marcha proyectos, aunque destaca que sí que se puede aprovechar ese tiempo para planear la entrada del próximo año de trabajo. "Por mucho que quieras avanzar, hasta septiembre no arranca la actividad para cualquier iniciativa. No obstante, es interesante pararse a pensar y ver cómo se pueden optimizar los procesos de tu negocio y cómo crear nuevas referencias para introducir en el mercado", explica Elena, que invierte mucho tiempo en crear nuevos productos a través de fórmulas naturales.

Los puntos de envío se multiplican

Una de las mejores formas de combatir el calor de estos días es refrescarse con una cerveza. La venta de esta bebida de cebada y lúpulo se dispara en verano (según datos de un informe de Cerveceros Españoles), lo que supone un beneficio extra para las microcervecerías. Sin embargo, estos pequeños negocios se encuentran normalmente con una doble dificultad: doblar los clientes en varios meses y, a la vez, verse sobrepasados por no poder llegar a todos, ya que necesitan transportar más cerveza por otras rutas y enviar pedidos a todos los puntos de España.

Los tres socios de la microcervecería pacense Ballut lo saben bien. Distribuyen su producto a numerosos clientes en toda España y durante estos 30 días tienen que combinar la carencia de servicios con un alto volumen de distribución. Su truco: una comunicación constante y fluida con los contactos. "En agosto suelen estar de vacaciones diferentes proveedores de nuestro sector y algunos clientes también tienen un horario más restringido", argumenta Juan Manuel Zapata, uno de los socios de cerveza Ballut. Zapata cuenta que es esencial tener bajo control todos los horarios y circunstancias de los proveedores, transportistas y clientes y actualizar toda la información que vaya surgiendo de imprevisto. "Lo ideal es hacer un buen calendario con notas y que la información sea relevante", explica. 

Para llegar a más sitios y siempre a tiempo, la cervecería Ballut ha entrado a formar parte del proyecto Correos Market, un servicio que la empresa de paquetería ofrece a artesanos con productos tradicionales y de calidad. En él, los pequeños empresarios venden sus productos en una plataforma web y Correos se encarga de enviarlos a cualquier parte de la Península y Baleares.

Los imprevistos inevitables

El trabajo de los autónomos está lleno de imprevistos: pedidos de última hora, un cargamento que no llega a tiempo o, mucho peor, una partida dañada. En el caso de la tienda de alpargatas artesanales La Juana (La Salzadella, Castellón) la cosa se complica. Su producto, calzado de esparto fabricado con técnicas tradicionales, se vende más en la temporada primavera-verano, por lo que estos imprevistos en periodos vacacionales son más complicados de solventar y pueden dañar a la empresa. Juan Ferreres, uno de los socios fundadores, insiste en que lo primero que hay que hacer es conocer detalladamente el funcionamiento del segmento del sector donde se trabaja y saber cuánto tardaremos en solucionar los posibles problemas que seguramente se presenten. "La adaptabilidad es fundamental", comenta. "Si sabemos que vamos a tener imprevistos, hay que planificar para no quedarse sin algún componente que pueda afectar a las ventas y poder seguir ofreciendo a los clientes todos los productos", concluye.

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