47º FESTIVAL DE BERLÍN

Emoción por el documental 'Tupamaros'

Pepe Mújica, de 61 años, diputado uruguayo del Frente Amplió y tupamaro, que acudió a la Berlinale para la presentación del documental Tupamaros en la sección Panorama Documental, arrancó alguna que otra lágrima entre los espectadores de la película.Nada menos que 13 años, de 1972 a 1985, pasó en las cárceles de la dictadura uruguaya Mújica, principal protagonista del documental, de 95 minutos, realizado por la suiza Heidi Specogna, de 38 años, y el alemán Rainer Hoffmann, de 45, a base de entrevistas con varios tupamaros que reflexionan sobre la lucha armada en Uruguay y lo que queda hoy día....

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Pepe Mújica, de 61 años, diputado uruguayo del Frente Amplió y tupamaro, que acudió a la Berlinale para la presentación del documental Tupamaros en la sección Panorama Documental, arrancó alguna que otra lágrima entre los espectadores de la película.Nada menos que 13 años, de 1972 a 1985, pasó en las cárceles de la dictadura uruguaya Mújica, principal protagonista del documental, de 95 minutos, realizado por la suiza Heidi Specogna, de 38 años, y el alemán Rainer Hoffmann, de 45, a base de entrevistas con varios tupamaros que reflexionan sobre la lucha armada en Uruguay y lo que queda hoy día. Una de las entrevistadas reconoce en el documental que votó a favor de la "ejecución", asesinato según los códigos penales, del asesor policial norteamericano Dan Mitrione.

"Muchas gracias por su vida y por su lucha" dijo a Mújica en el coloquio la primera espectadora que intervino, conmovida por el documental, mientras que alguna que otra se secaba una lágrima de los ojos. Se había reunido un público adicto y dispuesto al entusiasmo con la lucha armada perdida en ese país lejano del sur.

El personaje central del documental es Mújica, guerrillero tupamaro, cultivador de flores y exótico diputado que llega en motocarro a la imponente sede de la Cámara de Diputados en Montevideo y se inclina por la abolición de la corbata, al menos "en países como los nuestros donde hace calor".

Recordó Mujica que Uruguay tiene tres, millones de habitantes, 11 millones de vacas y 20 de ovejas. "Somos un país ganadero, sometido a los vaivenes de la economía mundial", dijo. "Nuestra tierra expulsó a los hombres. Un campo pobla7do nos hubiera dado sentido de pertenencia. Nos hemos quedado con un campo sin hombres, sólo con vacas. Por eso, los tupamaros hicimos una guerrilla urbana, porque en el campo no había nadie".

En Berlín, Mújica dio todo un recital de la retórica florida, emotiva y brillante, tan frecuente en los políticos, burgueses de su país. "No hay jubilación para un revolucionario", dijo Mújica en una larga perorata que concluyó con un alegato: "Hay que renovarlo todo y volver a empezar". No quedó claro si Mújica se refería a repetir la experiencia de la lucha armada o la parlamentaria, en la que ahora se encuentra involucrado.

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