El Mediterráneo, marginado en el convenio de la ONU de desertificación

El debate se centra en el destino de los recursos financieros

España, Grecia, Portugal e Italia no encuentran apoyos suficientes para que la cuenca mediterránea tenga presencia propia en el Convenio de Lucha contra la Desertificación que está negociando la ONU y que se debate a nivel científico y técnico por medio centenar de expertos en Almería. El destino de los recursos financieros es el quid de la cuestión, según el representante español, José Luis Candela. El simposio está centrado en la repercusión del deterioro de la tierra en los movimientos migratorios.

José Luis Candela, subdirector general de Cooperación Científico-Técnica de Asuntos Ex...

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España, Grecia, Portugal e Italia no encuentran apoyos suficientes para que la cuenca mediterránea tenga presencia propia en el Convenio de Lucha contra la Desertificación que está negociando la ONU y que se debate a nivel científico y técnico por medio centenar de expertos en Almería. El destino de los recursos financieros es el quid de la cuestión, según el representante español, José Luis Candela. El simposio está centrado en la repercusión del deterioro de la tierra en los movimientos migratorios.

José Luis Candela, subdirector general de Cooperación Científico-Técnica de Asuntos Exteriores y jefe de la delegación española en las negociaciones del convenio, reconoce que hay muchos recelos para que la cuenca mediterránea disponga de un anexo propio dentro de este convenio. Países claves como Estados Unidos ni siquiera se han pronunciado sobre la idoneidad de dar entidad al Mediterráneo. En la UE hay una aprobación implícita, aún no declarada."Nuestro anexo", explica Candela, "no contendría disposiciones financieras sobre la necesidad de que la comunidad internacional nos apoye económicamente en programas nacionales y regionales, porque somos países desarrollados con recursos propios. Sin embargo, muchos piensan que el Mediterráneo no debe tener ese anexo. Los países en vías de desarrollo creen que podemos entrar en competencia con ellos sobre el destino de los recursos financieros, aunque estamos intentando convencerles de que no hay disputa tal". Candela añade que en el mundo desarrollado muchos se muestran reticentes a concederle una entidad geopolífica al Mediterráneo.

Prioridad África

Esta vía mediterránea fue solicitada por los cuatro países europeos en la reunión sobre desertificación que las organizaciones no gubernamentales tuvieron el año pasado en Malí y en la última a nivel gubernamental celebrada en Nueva York."En cualquier caso" termina Candela, "hemos dejado claro que no queremos que este anexo sea un obstáculo en las negociaciones del convenio. Todo el mundo reconoce que la prioridad que se reclama para África es justa".

El compromiso de la ONU, según ha recordado en Almería el presidente del comité de negociación, el sueco Bo Hjellén, es tener lista la declaración general y el instrumento específico (o anexo) para África antes de junio. Más adelante se estudiarán los de Asia y Latinoamérica, centrados en la cooperación técnica y tecnológica en vez de en las ayudas al desarrollo.

De momento, sigue en el aire si el Mediterráneo tendrá su instrumento.

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