ECOLOGÍA

Un total de 23 especies de rapaces sobreviven en Valencia

La proliferación de urbanizaciones, incendios forestales, explotación humana del territorio con la construcción de carreteras y canteras, además de la falta de alimento y la persecución humana, constituyen las principales causas que han propiciado la disminución de aves rapaces en la provincia de Valencia.

Estas conclusiones se desprenden del estudio realizado por un equipo de biólogos para la Consejería de Agricultura y Pesca de la Generalitat valenciana, que arroja un resultado de 23 especies que todavía pueden encontrarse en algunas comarcas valencianas.

Se trata de la pri...

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte

La proliferación de urbanizaciones, incendios forestales, explotación humana del territorio con la construcción de carreteras y canteras, además de la falta de alimento y la persecución humana, constituyen las principales causas que han propiciado la disminución de aves rapaces en la provincia de Valencia.

Estas conclusiones se desprenden del estudio realizado por un equipo de biólogos para la Consejería de Agricultura y Pesca de la Generalitat valenciana, que arroja un resultado de 23 especies que todavía pueden encontrarse en algunas comarcas valencianas.

Se trata de la primera investigación de estas características que se realiza en el territorio valenciano. Mientras se completa el censo correspondiente a las provincias de Castellón y Alicante, de las 23 especies localizadas en Valencia, 14 de ellas tienen carácter nidificante, en tanto las nueve restantes son invernantes o han sido localizadas de paso hacia otros puntos.

Los autores del censo, biólogos que constituyen el grupo de estudio de las rapaces, atribuyen a los incendios forestales la principal causa de la disminución de estas especies. La persecución con armas, cepos y venenos -a pesar de ser aves protegidas mediante una ley que data de 1973- y la proliferación de construcciones denota, para los biólogos, "una progresiva degradación del medio natural y una fuerte presión humana".

Rincón de Ademuz, alto Turia, sierra Calderona y cuenca media del Júcar son las cuatro zonas -abruptas, con vegetación más o menos conservada y escasa densidad humana- que registran mayor riqueza de estas especies.

Archivado En