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Bolsonaro deja la prisión domiciliaria para operarse un hombro

El expresidente de Brasil, condenado a 27 años de cárcel por golpismo, pasará unos días en observación

Jair Bolsonaro en una imagen de archivo, en septiembre de 2025.CONTACTO vía Europa Press (CONTACTO vía Europa Press)

El expresidente brasileño Jair Bolsonaro dejó este viernes su casa de Brasilia, donde cumple una condena de 27 años por golpismo, para operarse el hombro derecho. La operación, una artroscopia del manguito rotador, duró pocas horas. El equipo médico del Hospital DF Star informó en un comunicado que transcurrió “sin incidentes”. Bolsonaro se encuentra ahora en observación y si todo va bien será dado de alta el 4 de mayo.

Bolsonaro, de 71 años, arrastra diversos problemas de salud. La falta de movilidad del hombro es consecuencia, en parte, de una caída que sufrió en enero, cuando estaba preso en la comisaría central de la Policía Federal de Brasilia. Aquello fue un susto que no tuvo mayores consecuencias, pero en marzo pasó dos semanas hospitalizado por una neumonía aguda. Fue el detonante para conseguir lo que sus abogados y familiares pedían desde hacía tiempo, que cumpliera condena en casa. Bolsonaro está ahora cuidado en todo momento por su esposa, la ex primera dama Michelle Bolsonaro, y recibe visitas puntuales de sus hijos.

Las medidas cautelares que le impuso la Justicia para poder permanecer en casa incluyen la prohibición de usar redes sociales y teléfono móvil, y también tiene restringidas las visitas. De momento, el juez Alexandre de Moraes le concedió un plazo de 90 días. Después evaluará si está en condiciones de seguir en su domicilio o si debe volver a la cárcel de máxima seguridad de Papuda, a las afueras de la capital brasileña.

El juez Alexandre de Moraes, quien autoriza cada movimiento, era reticente a conceder el arresto domiciliario por el historial del reo, que cuando estaba en casa como preso preventivo violó las medidas cautelares en varias ocasiones e intentó arrancarse una tobillera electrónica que le mantenía vigilado en todo momento.

A pesar de que Bolsonaro fue condenado a casi 30 años entre rejas por atentar contra la democracia, esta semana tiene motivos para estar contento. La oposición logró aprobar en el Congreso una ley que rebaja las penas de todos los condenados por golpismo. Aunque no está claro hasta qué punto vería recortada su pena, diversos juristas señalan que podría pasar a libertad condicional en un plazo de entre dos y cuatro años, y no en 2033, como estaba previsto hasta ahora.

Tras la votación en el Congreso, uno de sus hijos, el senador Flávio Bolsonaro, aprovechó los 30 minutos que tiene para visitarle para darle la noticia en persona: “Quería deciros que está muy feliz con esta victoria (…) sabe que no le afectará inmediatamente, pero está feliz porque sabe que gran parte de los que están presos todavía podrán volver a casa, porque conseguirán un beneficio de progresión de régimen”, decía a sus seguidores en las redes sociales.

Flávio fue elegido por su padre como sucesor, y a pesar de las reticencias iniciales en el mundo político y económico, su candidatura se ha consolidado rápidamente y ya es el principal nombre de la derecha, a mucha distancia del resto. Las últimas encuestas apuntan a un empate técnico con Lula de cara a las elecciones de octubre.

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