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Las Autodefensas del Pueblo, el grupo tras la “infiltración terrorista” en Cuba

El incidente muestra la existencia de grupos del exilio que defienden la insurgencia, una estrategia marginal dentro de la oposición pero con antecedentes históricos

Amijail Sánchez González (izquiera) y Kiki Naranjo en Miami, en marzo de 2025.Cedida

Los 10 cubanos que salieron en una lancha desde Florida hacia la isla y fueron interceptados en un fatal enfrentamiento con la guardia costera la semana pasada pertenecían a una organización poco conocida. El grupo, llamado Autodefensas del Pueblo (ADP), promueve la acción clandestina armada contra el régimen de La Habana, y los que iban en la embarcación buscaban reunirse con otros miembros dentro de Cuba, según sus líderes. Mientras las autoridades cubanas se refieren al suceso como una “infiltración terrorista” de cubanos residentes en Florida organizada desde Miami, esta organización sostiene que se trataba de una “misión patriótica”.

“Esta es la única organización que está puesta para tumbar al régimen. Estos patriotas son los únicos que han intentado liberar Cuba después de Playa Girón”, dice en una videollamada Michel Naranjo Riverón, alias Kiki Naranjo, fundador y líder de las ADP, de 47 años, en referencia a la invasión de Bahía de Cochinos en 1961. El incidente ha puesto bajo el foco la existencia de grupos del exilio cubano que defienden la insurgencia, una estrategia marginal dentro de la oposición pero con antecedentes históricos que han marcado la imagen de la diáspora en Estados Unidos.

Según el recuento de las autoridades cubanas, los hombres salieron el 25 de febrero desde Cayo Maratón hacia Villa Clara, en el centro del país, en una lancha de pesca de unos siete metros de eslora, pero fueron interceptados por los guardacostas. Los hombres abrieron fuego e hirieron al comandante de los guardacostas, y en un fuego cruzado, los militares abatieron al grupo, matando a cuatro e hiriendo al resto. En un programa de la televisión nacional, mostraron armamento encontrado a bordo, que incluía fusiles, pistolas, municiones y otras provisiones, así como insignias de las ADP y el Movimiento 30 de noviembre, un partido político no reconocido.

Fusiles de asalto incautados en la lancha cubana, según el Gobierno de La Habana.

Cuba reportó como fallecidos a Pavel Alling Peña, Michael Ortega Casanova, Ledián Padrón Guevara y Héctor Duani Cruz Correa, y heridos a Leordan Enrique Cruz Gómez, Conrado Galindo Sariol, José Manuel Rodríguez Castelló, Cristian Ernesto Acosta Guevara y Roberto Álvarez Ávila. También resultó herido Amijail Sánchez González, que identificaron como uno de los organizadores.

Naranjo asegura que los hombres son “héroes que estaban dispuestos a dar su vida por la libertad de su patria”. La misión tenía un objetivo político, agrega. “Esto, aunque parezca una locura, no es una locura. Es un pensamiento y un ideal”.

Cuando vivía en Cuba, donde era carpintero, Naranjo fundó un movimiento llamado Nueva Nación Cubana que pintaba grafitis, quemaba cañaverales y llamaba a la desobediencia civil. En 2021 llegó a la costa de Florida en una balsa y pidió asilo político. Poco después, en el restaurante Versailles, un punto de encuentro habitual entre los exiliados cubanos, conoció a Sánchez González, también de 47 años, quien también tenía un historial contra el régimen y compartía sus ideales. Ambos figuran en una lista negra del Ministerio de Justicia de Cuba que incluye a 20 organizaciones y 62 personas que identifica como vinculadas con actos de “terrorismo”, e incluye a líderes del exilio, opositores e influencers. “Soy el número 44 en la lista”, dice con orgullo Naranjo.

En 2022, él y Sánchez González fundaron las ADP. En las redes sociales de la organización difunden las acciones que hacen los clandestinos. Un video reciente muestra un grafiti que dice “Patria ADP” pintado en una plaza que identifican como en Cienfuegos, en el centro de la isla. Otro de 2022 muestra lo que parece ser un incendio intencional en una plantación de caña de azúcar. En otras grabaciones desde la isla aparecen hombres enmascarados con la voz distorsionada para evitar que sean reconocidos.

En sus redes sociales también hablan de su ideario político, o piden contribuciones. “Si deseas libertad y apoyas a los clandestinos, estamos listos para dar la vida por nuestra patria. Viva Cuba libre”, dice un video en Facebook que tiene decenas de reacciones y comentarios, en su mayoría de aliento.

Las acciones de las ADP, según asegura Naranjo, por ejemplo las pintadas, están enfocadas en la lucha dentro de la isla. En el caso de la operación de la lancha, él afirma que desconocía su existencia aunque conocía a todos los que iban en la lancha, y que le molestan las críticas que ha visto en redes sociales sobre la operación. “Los están denigrando en las redes, dicen que se fueron en una palangana. Para mí es un honor y un orgullo lo que hicieron”.

La Pequeña Habana, en Miami, el 19 de febrero.

La mayoría de las acciones recientes que aparecen en las redes sociales de las ADP son grafitis contra el Gobierno. En los videos desde la isla aparecen hombres enmascarados con la voz distorsionada para evitar que sean reconocidos. La expareja de Sánchez González, Niurka Préstamo, es la que edita los videos y los cuelga en las redes. Explica que “las ADP son los clandestinos dentro de Cuba”, y los miembros en EE UU “son un apoyo” a los que están en la isla. Ella, asegura, tampoco sabía nada de la operación.

Otros intentos armados

Los grupos del exilio cubano han intentado operaciones encubiertas para derrocar al régimen de los Castro desde la revolución de 1959, y algunos recibieron respaldo de la CIA durante la Guerra Fría. Las más prominentes fueron Alpha 66 y Omega 7. Este último llevó a cabo atentados dentro de EE UU antes de ser desmantelado en los años ochenta. Eduardo Arocena, el líder del grupo, fue condenado en 1984 a cadena perpetua y falleció el año pasado en Miami.

Pero con el paso del tiempo, la oposición dentro y fuera de Cuba se inclinó hacia la lucha cívica, y los pequeños grupos que insistían en iniciativas armadas quedaron relegados y —hasta ahora— con poca visibilidad.

Una lancha del Gobierno cubano.

“La percepción que dominaba acá era que esos grupos no existían, que simplemente había un exilio dominado por individuos sobre todo vinculados al Partido Republicano”, explica el profesor de ciencias políticas de Universidad Internacional de Florida (FIU) Eduardo Gamarra, quien ha estudiado extensamente el exilio cubano y la política regional. “Alfa y Omega eran grupos que obviamente tenían como objetivo la lucha armada, pero también liquidar a todos los que acá en la comunidad eran contrarios. Veían a cualquiera que hablaba de negociación o algún tipo de acomodamiento con Cuba como comunistas o tontos útiles”.

Guillermo Grenier, profesor de sociología de FIU que ha estudiado extensamente la diáspora cubana, señala que muchos opositores que han llegado hace relativamente poco tiempo vienen de Cuba con la idea de tratar “de enfrentarse al Gobierno de la manera que se puede allá”, que es diferente a la que se ha desarrollado en el exilio.

“El exilio cubano en el sur de Florida estableció hace tiempo que la única manera en que el Gobierno cubano va a ceder el poder es a través de las armas, y que cualquier negociación va a llegar a un punto sin salida. Pero esa época ya pasó en los sesenta y setenta, y estos grupos están en eso anacrónicamente. Los cubanos establecidos en Miami se han dado cuenta de que la manera en que podrán influir en Cuba depende de la política exterior norteamericana. Por eso los han marginalizado”, agrega el experto.

Organizar una incursión armada contra otro país desde territorio estadounidense podría tener consecuencias bajo la ley federal. El Departamento de Justicia declinó comentar para este reporte sobre si está llevando a cabo una investigación sobre lo ocurrido con la lancha.

Las reacciones en Washington se centraron principalmente en exigir explicaciones al Gobierno cubano. La legisladora republicana Maria Elvira Salazar exigió que se esclarezcan los hechos y que el régimen rinda cuentas, mientras el representante Carlos Giménez calificó el enfrentamiento como una “masacre” y reclamó una investigación urgente para establecer responsabilidades. El secretario de Estado, Marco Rubio, señaló que EE UU no basará su respuesta en la versión ofrecida de La Habana, e incluso el fiscal general de Florida, James Uthmeier, anunció que estaban examinando el caso desde el ámbito estatal y que el Gobierno cubano deberá responder por lo ocurrido si se confirman las denuncias.

El Gobierno de Donald Trump ha intensificado la presión sobre La Habana en las últimas semanas. Tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, EE UU ha restringido el suministro de petróleo. El clima de confrontación ha provocado movilizaciones militares en la isla.

Ramón Saúl Sánchez, fundador del Movimiento Democracia y considerado uno de los principales estrategas del exilio, asegura que Cuba “probablemente está militarizada” por temor “a una invasión”. “En un tiempo que está así la cosa, además en un bote sobrecargado y desembarcar de día, son todas decisiones un poco descabelladas, sin quitarle la seriedad que le doy a un grupo de hombres que quieran dar su vida por la libertad de su país”.

Sánchez, quien estuvo preso en los ochenta por negarse a testificar ante un gran jurado en el caso de Omega 7 y desde entonces ha promovido la lucha pacífica, con huelgas de hambre, flotillas y otras demostraciones, dice que como los implicados “se iban a tirar en Cuba, probablemente no consideraron las ramificaciones que eso puede tener del lado de acá”, y especula sobre la posibilidad de que el grupo tuviera “un infiltrado que los motivó a hacer las cosas un poco a lo loco”.

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