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Las mujeres no somos el problema

Las lectoras y los lectores escriben sobre la violencia de género, el ataque de Estados Unidos e Israel a Irán, las elecciones en Castilla y León y el poder emocional de la música

Manifestación por el Día Internacional de la Mujer, 8M, el pasado 7 de marzo de 2025, en Madrid.Carlos Luján (Europa Press)

Numerosos menores figuran como víctimas activas en el Sistema VioGén. Más de 1.500 niños y niñas han sido señalados en riesgo de violencia vicaria. No son relatos ideológicos: son datos oficiales. Aun así, el debate público se desliza peligrosamente hacia nosotras. Se habla del feminismo en “exceso” y del “hartazgo” social, de denuncias que arruinan vidas, y se cuestiona la credibilidad de las víctimas. Incluso se examina su conducta antes que la del agresor. Cuando una adolescente sufre acoso digital se analiza su foto por si da pie a ello. Cuando una mujer denuncia, se mide el tiempo transcurrido y cómo ha reaccionado. Cuando un menor queda huérfano por violencia machista el ruido político y mediático dura más que la indignación colectiva. Nada es casual, es un problema cultural y estructural. Mirar hacia otro lado y reducirlo a casos aislados solo lo hace más cómodo. Lo realmente incómodo es admitir que la violencia hacia las mujeres persiste por exceso de tolerancia y no por falta de denuncias. Mientras dudemos más de quien sufre el machismo que de quien lo ejerce, el mensaje será claro: proteger no es la prioridad. Y eso, como sociedad, nos retrata.

María Teresa Benítez Misa. Málaga

Insensatos

Juegan a ser dioses, se creen en la potestad divina de decidir qué regímenes han de ser derrocados, qué líderes deben ser capturados o qué territorios han de ser anexados a sus dominios, justificándose en su presunto concepto de democracia y justicia. Y entonces, yo me pregunto: ¿desde cuándo la soberanía de los Estados ha dejado de ser uno de los principios fundamentales del derecho internacional? ¿Los ataques indiscriminados a la población civil encuentran amparo en el aforismo maquiavélico de “el fin justifica los medios”? Aún no sé cómo la comunidad internacional no está criticando con fuerza a tales insensatos.

María Fernández Gersol. Estepona (Malaga)

Y ahora Castilla y León

Comienza una nueva campaña electoral, esta vez en Castilla y León. La tercera de esta sucesión de elecciones autonómicas parece una nueva antesala de las generales del próximo año. Si algo ha quedado patente en Extremadura y Aragón es que las estrategias nacionales se ensayaron en clave autonómica. Una sala de pruebas que sacrificó los intereses regionales en favor de la contienda estatal. A mi juicio, un fracaso político y un ejemplo más de la continua centralización del debate. Veremos cuántas veces aparecen los líderes nacionales en esta campaña. Tercer ensayo nacional. Cuando llegue el estreno, los intereses autonómicos ya habrán quedado olvidados.

Jorge Lizandra García. Barcelona

Fin de época

Leo en las noticias que Love of Lesbian hará un parón indefinido. El grupo de mi adolescencia. Y solo puedo pensar en el paso del tiempo. Seguro que mis padres alguna vez se sintieron así. Ya no suena Copenhague, nadie lleva gafas de pasta y Tipos Infames ha cerrado. Quizá no sepan de lo que hablo, pero toda una generación se identifica con ello. Unos siguen compartiendo piso; otros se han casado; alguno ha podido comprarse una casa; otros han viajado por todo el mundo; y otros han tenido hijos. Qué juventud más desigual. Pero hoy sí, hoy sí, chavales: la vida se pone adulta.

Patricia Cadenas López. Zaragoza

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