Díaz Ayuso, líder MAGA
La presidenta madrileña compite por hacerse un hueco en la constelación ultra que comparten Milei, Bolsonaro, Trump y Abascal
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, intervino ayer por videoconferencia en un evento de recaudación de fondos llamado The Hispanic Prosperity Gala y celebrado en Miami. El evento, por el que los asistentes pagaron entre 15.000 y 50.000 euros, contaba como invitado de honor con el presidente de Argentina, Javier Milei, y con la presencia de figuras mediáticas de la derecha estadounidense y latinoamericana, como la líder de la oposición venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado; el veterano provocador político republicano Roger Stone, o Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente brasileño Jair, ahora en prisión.
Durante su intervención, Díaz Ayuso anunció la concesión de la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid a “Estados Unidos” —hasta ahora, esa medalla, que también han recibido, entre otros, Milei y el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, se entregaba a título individual—, lanzó sus habituales diatribas contra el “comunismo” y equiparó a México con regímenes como los de Cuba y Nicaragua: “Narcoestados que los dictadores de ultraizquierda están implantando allá donde pueden o se les deja”.
Díaz Ayuso lleva tiempo intentando hacerse un sitio en la amalgama de personalidades que circulan por la extrema derecha global y que tienen como referente a Donald Trump. Resulta algo relativamente sencillo de hacer en un mundo en el que la visibilidad mediática es fácil gracias a los medios y las redes sociales ligados a esa corriente ideológica. La presidenta de Madrid busca el halago del ecosistema ultraconservador de Miami, mientras afronta varias crisis políticas que tiene abiertas en la Comunidad: la de su modelo sanitario, cuestionado por su coste y su calidad; la de su gestión de las residencias durante la pandemia de covid y, recientemente, la respuesta del PP madrileño y de ella misma a una denuncia de acoso contra el alcalde de Móstoles en la que trataron de acallar a la presunta víctima.
Díaz Ayuso cree haber encontrado una vía para elevar su perfil político, aprovechando la conexión digital global del mundo MAGA y la creciente irritación de ese mundo con Pedro Sánchez, y erigirse en contrapoder al Gobierno de España ante el mundo. Para ello, promueve una visión maximalista que choca frontalmente con todas las tradiciones de su partido y con los consensos democráticos básicos en España, donde figuras como Javier Milei son una extravagancia, y obliga al Partido Popular a responder si comparte la política exterior de su líder regional. Hasta ahora, era el líder de Vox, Santiago Abascal, quien se había hecho un hueco en el trumpismo global, un estatus reconocido por Trump en persona. Mientras intenta sustituir a Abascal como líder MAGA española, Ayuso está desdibujando la imagen del PP, también en este ámbito.