Crisis del coronavirus

Ley seca en la mitad de Ciudad de México durante los fines de semana para evitar contagios en fiestas

La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, ha informado de que la medida busca disuadir las fiestas y bajar la curva de contagios

Una mesera sirve un trago en la barra de una cantina de Ciudad de México el pasado viernes.
Una mesera sirve un trago en la barra de una cantina de Ciudad de México el pasado viernes.seila montes

Ocho alcaldías de Ciudad de México no venderán alcohol este fin de semana para frenar las aglomeraciones en fiestas privadas y con ello disminuir los contagios de coronavirus. La jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, ha informado este viernes de que el resto de alcaldías aplicarán la nueva medida la próxima semana y que espera que, en consecuencia, en diciembre la curva de contagios y hospitalizaciones haya bajado. Además, a partir de las 19.00 se dejarán de servir bebidas alcohólicas en los restaurantes, que deberán cerrar tres horas después. Los ingresos en hospitales siguen aumentando y las camas disponibles están al 49% de su capacidad. Sheinbaum ha insistido en que la Ciudad se encuentra al límite de pasar al semáforo rojo.

Las alcaldías de la Magdalena Contreras, Miguel Hidalgo, Xochimilco, Tlalpan, Iztacalco, Iztapalapa, Tláhuac y Gustavo Adolfo Madero serán las primeras en prohibir la venta de alcohol este fin de semana, desde el viernes al domingo. Las alcaldías restantes Álvaro Obregón, Benito Juárez, Coyoacán, Cuajimalpa, Cuauhtémoc, Venustiano Carranza, Milpa Alta y Azcapotzalco lo implementarán del 27 al 29 de noviembre. La restricción durará “algunas semanas” hasta que disminuyan los contagios, según Sheinbaum, quien espera que sea a principios de diciembre.

La curva de ingresos en hospitales sigue subiendo. En Valle de México hay 4.596 hospitalizados, 349 más que la semana pasada. De esta cantidad, 3.427 se encuentran en Ciudad de México y 836 están en camas con respiradores. Sheinbaum ha indicado que la capital se acerca al 50% de la ocupación en hospitales. “De seguir esta tendencia, estaríamos hacia finales de diciembre con la misma ocupación hospitalaria que teníamos en mayo”, ha informado. “Estamos a cinco o seis semanas de corregir esta tendencia para no llegar al límite”, ha sentenciado antes de advertir que el modelo epidemiológico de la capital se encuentra en el límite entre el semáforo naranja con alerta y el semáforo rojo. Ciudad de México ha reportado 1.340 nuevos casos y 81 muertes por covid en las últimas 24 horas.

En noviembre, han habido de promedio 282 personas ingresadas cada día en los hospitales, muy por encima de las 238 diarias registradas en octubre o el mínimo histórico de 227 alcanzado en septiembre. Actualmente, el Gobierno de Ciudad de México está realizando una media 5.063 pruebas al día para detectar casos de coronavirus. Sheinbaum ha reconocido que ha habido una disminución a causa de los días festivos en los que no se realizaron operaciones de detección de casos. Sin embargo, pretende duplicar el esfuerzo y llegar a las 10.000 pruebas diarias en las próximas semanas gracias a las pruebas rápidos de antígenos que se realizarán de forma masiva en los quioscos sanitarios ubicados en zonas de mucha afluencia de personas.

Además, los establecimientos han incorporado un código QR en la entrada para registrar números de teléfono a los que contactar en caso de detectar casos positivos en ese local. La jefa de Gobierno ha indicado que se fortalecerán las medidas sanitarias en los comercios, que deberán mantener sus aforos al 30%, hacer pasar a los clientes por un filtro sanitario de desinfección de manos y toma de temperatura así como mantener una buena ventilación. “A partir del lunes 23 de noviembre, todos regresarán al horario de cierre de las 19.00″, ha indicado la jefa de Gobierno para los gimnasios, librerías, centros comerciales, museos y negocios de barrio. Los restaurantes podrán abrir hasta las 22.00 pero después de las 19.00 no podrán servir alcohol.

A las medidas anunciadas el viernes para retirar licencias a bares y cantinas, la ley seca se suma a las restricciones del sector nocturno para frenar la pandemia. Sheinbaum ha subrayado que contener el virus “es una tarea de todos”, apelando a la colaboración ciudadana a no realizar ni asistir a fiestas, no relajarse y seguir las medidas de prevención. “Está demostrado que en los lugares cerrados y más concurridos donde hay mucha interacción sin cubrebocas, sana distancia y con bebidas alcohólicas se dejan de atender las medidas y son lugares de muy alto contagio”, insistió el viernes pasado al anunciar la suspensión del programa ReABRE que permitía a bares y cantina seguir operando como restaurantes. Aun así, la capital se resiste de momento a cambiar a semáforo rojo, una sombra acecha a la capital desde hace semanas.

Respecto a las masificaciones que se esperan por las peregrinaciones a la Basílica de la Virgen de Guadalupe del próximo 12 de diciembre, Sheinbaum ha insistido en que el objetivo será evitar que los fieles acudan en masa. “Estamos de acuerdo en tomar medidas de sana distancia y evitar que la mayoría de los fieles acudan a la Basílica y estamos poniéndonos de acuerdo para que ya conjuntamente podamos hacer una comunicación”, ha indicado.

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