'Caso Odebrecht'

Un ferrari regado con Vega Sicilia y otros caprichos y sobornos en la denuncia de Lozoya

El exdirector de Pemex deja al descubierto lujos y dinero que se intercambiaban los implicados en la trama Odebrecht

Enrique Peña Nieto, presidente de México; y Javier Duarte de Ochoa, gobernador del estado; encabezaron la ceremonia conmemorativa a la gesta heroica del puerto de Veracruz.
Enrique Peña Nieto, presidente de México; y Javier Duarte de Ochoa, gobernador del estado; encabezaron la ceremonia conmemorativa a la gesta heroica del puerto de Veracruz.Iván Stephens / Cuartoscuro

La denuncia del exdirector de Pemex Emilio Lozoya ante la Fiscalía General de la República (FGR) hecha el 11 de agosto se ha filtrado y con ella los detalles extravagantes que suelen acompañar a la corrupción política: caprichos y lujos. Los protagonistas son, en este caso y siempre según la denuncia del imputado, el expresidente Enrique Peña Nieto y la empresa constructora Odebrecht, así como legisladores, operadores políticos y hasta una periodista.

Estos son cinco detalles contenidos en la declaración de 63 páginas que, de ser confirmados, retratan los valores y gustos de la élite política mexicana:

“Luis Videgaray Caso me instruyó a que, en cuanto recibiera el dinero en efectivo, se comprara una bolsa de mujer de la marca Chanel para regalársela a su amiga la periodista Lourdes Mendoza”, declaró Lozoya, refiriéndose al entonces secretario de Hacienda. “Una vez que se recibieron las maletas de dinero, dicha bolsa fue comprada por un monto de entre 4.000 a 5.000 dólares en una tienda de la zona de Polanco y entregada a Lourdes Mendoza. Ella mandó decir que con eso “se veía muy guapa”, pero que por favor consideráramos pagar la colegiatura de su hijo/hija, ya que la empresa que la ayudaba con ese tema siempre se retrasaba”. La periodista se defendió en Twitter diciendo que “esto es absolutamente falso”. “Me voy a defender hasta las últimas consecuencias y lo demandaré”.

Un segundo detalle excéntrico revela la megalomanía egocéntrica de algunos mandatarios. Peña Nieto tenía la intención, según la denuncia, de construir un “Museo del presidente” en el Estado de México, donde nació, el cual exhibiría sus máximos logros como mandatario. En una cena, una persona cercana al presidente, en estado de ebriedad, presuntamente contó a Lozoya que “estaba hasta la madre de lo poco que le pagaban, en comparación con las maletas de fajos de billetes que él tenía que resguardar en la bodega Museo de Peña”.

Lozoya también relata cómo en Veracruz, durante la celebración del Día de la Marina, Javier Duarte, el entonces gobernador de ese Estado, le entregó a Peña Nieto una carpeta. Al subir al avión presidencial, el presidente les mostró a Lozoya y los demás presentes fotos de un coche Ferrari. “Miren lo que me regaló el góber”, dijo el presidente, según Lozoya, y agregó: “Este Ferrari perteneció al presidente López Mateos”. Para celebrarlo, asegura Lozoya, Peña Nieto ordenó al mesero a bordo del avión abrir un par de botellas de vino Vega Sicilia. Una botella de vino tinto de esta marca puede llegar a costar 43.000 pesos.

Finalmente, un detalle que contó Lozoya que pareciera sacado de un thriller es la entrega de 6.800 millones de pesos en efectivo en el estacionamiento de la Cámara de Diputados. Lozoya cuenta que los recursos se entregaron al entonces diputado federal Ricardo Anaya, a cambio de su voto en favor de la reforma constitucional en materia energética. El exdirector de Pemex asegura que su jefe de escoltas entregó el dinero en efectivo al enlace designado por Anaya.

Anaya, quien después de ser diputado contendió por la presidencia y fue derrotado por el actual presidente Andrés Manuel López Obrador, ha publicado en su cuenta de Twitter una fotografía de la denuncia que, asegura, ha interpuesto en contra de Lozoya por daño moral: “Ahora soy yo quien está llevando el caso ante un juez, para que se investiguen los hechos y se valoren las pruebas. La verdad está de mi lado”.

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