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EE UU expande hasta el Índico la guerra contra Irán

El Pentágono anuncia una intensificación de la ofensiva, que cada vez afecta a más países, con episodios de fuego cruzado cerca de Sri Lanka, en Turquía y Chipre

Secuencia del hundimiento del buque iraní tras el ataque de un submarino estadounidense cerca de las costas de Sri Lanka.Foto: Departamento de Guerra de Estados Unidos | Vídeo: EPV

La guerra en Oriente Próximo cada vez lo es menos. Solo este miércoles, en su quinto día, el conflicto iniciado por Israel y Estados Unidos ha reverberado tan lejos como el océano Índico, donde Estados Unidos hundió un buque de guerra iraní frente a las costas de Sri Lanka con 180 personas a bordo. También en Turquía, país de la...

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La guerra en Oriente Próximo cada vez lo es menos. Solo este miércoles, en su quinto día, el conflicto iniciado por Israel y Estados Unidos ha reverberado tan lejos como el océano Índico, donde Estados Unidos hundió un buque de guerra iraní frente a las costas de Sri Lanka con 180 personas a bordo. También en Turquía, país de la OTAN, que interceptó un proyectil lanzado desde Irán, lo que llevó a Ankara a convocar al embajador iraní. E incluso en Francia, que ayudó a Emiratos Árabes Unidos a derribar drones enviados por Teherán.

Para evitar sumarse a la lista, Siria cerró temporalmente su frontera con Líbano, donde mantiene miles de soldados para evitar infiltraciones de la milicia chií Hezbolá, al recibir una advertencia de que el ejército israelí podría bombardearlos. En Líbano, además, los desplazados superan los 83.000 después de que Israel ordenara a toda la población al sur del río Litani que evacuara la zona.

Ante la constante expansión geográfica del conflicto, el Pentágono ha lanzado un mensaje triunfalista buscando ofrecer al mundo un horizonte de victoria. “Estamos ganando”, ha dicho el secretario de Defensa de EE UU, Pete Hegseth. “Irán no va a poder aguantar más tiempo que nosotros”.

El hundimiento del navío, en particular, supone la mayor ampliación de los confines de la campaña bélica que ha dejado ya más de 1.000 muertos en Irán, según la ONG Agencia de Noticias de los Activistas de Derechos Humanos (HRANA, en sus siglas en inglés), con sede en EE UU. Las autoridades de Sri Lanka dieron la voz de alarma al informar de la situación a primera hora, en aguas internacionales cercanas a las suyas. Según su ministro de Exteriores, Vijitha Herath, a bordo se encontraban 180 personas.

El portavoz de la Armada de Sri Lanka, Buddhika Sampath, declaró que su fuerza recibió una llamada de alerta de un buque iraní, lo que desencadenó una operación de búsqueda y rescate en la que participaron barcos y aviones de la isla. Al llegar al punto desde donde se había lanzado el aviso, las embarcaciones de rescate ya no vieron ningún barco, únicamente una mancha de combustible. Al menos 32 personas pudieron ser rescatadas y se encuentran ingresadas en un hospital en la ciudad costera de Galle. A última hora de este miércoles, los desaparecidos superaban el centenar.

Más tarde, Hegseth admitió en una rueda de prensa en el Pentágono que fue EE UU quien lanzó un torpedo contra el navío. Lo presentó como “el primer hundimiento de un barco enemigo con un torpedo desde la II Guerra Mundial”. La afirmación es inexacta: el crucero General Belgrano argentino también fue al fondo del mar por los torpedos del submarino británico Conqueror en la guerra de las Malvinas en 1982. Sí es el primer buque hundido por un submarino estadounidense desde la II Guerra Mundial. “Fue una muerte silenciosa”, se jactó.

El general Dan Caine, jefe del Estado Mayor, definió el ataque contra el buque iraní (identificado como el IRIS Dena) como “una demostración increíble del alcance global de Estados Unidos para perseguir, encontrar y matar” en cualquier punto del océano.

Es el tono que los dos artífices de la guerra contra Irán emplean para hablar sobre su marcha. El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, ha amenazado con matar a cualquier dirigente iraní, “no importa cuál sea su nombre o dónde se esconda”, que sustituya al líder supremo, el ayatolá Ali Jameneí, al que mataron el sábado, al iniciar la campaña de bombardeos.

El Pentágono asegura haber alcanzado más de 2.000 objetivos y hundido una veintena de barcos en Irán, que ha continuado sus ataques contra Israel y los países árabes del Golfo. El primer ministro catarí, Mohammed Bin Abdul Rahman Al Thani, ha hablado por teléfono con el ministro de Exteriores iraní, Abbas Aragchi, y ha subrayado su “derecho a la autodefensa”, en una alusión a la posibilidad de pasar de un enfoque defensivo a unirse activamente a la contienda.

Hegseth ha señalado que en “pocos días”, como mucho en una semana, “las dos fuerzas aéreas más potentes del mundo [EE UU e Israel] tendrán control completo de los cielos iraníes”. “No tendrán rival en ese espacio aéreo. Eso quiere decir que volaremos todo el día, toda la noche sobre Irán y encontraremos y destruiremos los misiles y la base industrial de defensa del ejército iraní. Encontraremos y destruiremos a los líderes y los militares, volaremos sobre Irán, todo el tiempo que queramos, hasta que nos apetezca”, declaró Hegseth. El ejército israelí ha estimado al final de este miércoles qué sucederá en las próximas horas.

EE UU comenzará además próximamente una segunda oleada de bombardeos aéreos para lanzar bombas de 250 kilos y una tonelada contra sus objetivos, según Hegseth. “Como ha dicho el presidente Trump, llegan oleadas más grandes y más intensas”, ha asegurado. “Acabamos de empezar. Estamos acelerando, no frenando”. Las bombas de una tonelada son un tipo de munición que mata a quien se encuentre a decenas de metros y que ha producido algunas de las mayores matanzas israelíes en Gaza, incluidas las de familias enteras.

En esta nueva oleada, las fuerzas estadounidenses pasarán de atacar objetivos principalmente en la costa de Irán para centrarse en el interior, ha agregado Caine. Milicias kurdas iraníes a lo largo de la frontera entre Irán e Irak han consultado además con Estados Unidos sobre recibir ayuda de la CIA para armarlos y sobre una posible operación terrestre contra las fuerzas de seguridad iraníes en el oeste de Irán, según la agencia Reuters.

Los bombardeos en la operación que EE UU denomina Furia Épica e Israel, Rugido del león, no van solo dirigidos contra objetivos militares. También contra infraestructuras civiles, incluidas escuelas y hospitales, lo que está teniendo “graves” consecuencias para la infancia en Irán, ha subrayado este miércoles el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas. El caso más claro es el bombardeo de la escuela femenina en Minab, en el que murieron 165 personas, la mayoría niñas, enterradas en un multitudinario duelo colectivo. Preguntado al respecto, el portavoz del Ministerio de Exteriores israelí aseguró este domingo en Tel Aviv que el régimen iraní “es conocido por producir información falsa por motivos de propaganda”.

Caine también ha hablado de un tema clave para el futuro de la guerra. Asegura que Irán ha perdido mucha capacidad de lanzamiento de misiles y por eso la ha reducido hasta un 86% desde el primer día de combates. “Hay una disminución del 23% en las últimas 24 horas, y los ataques de sus drones unidireccionales se han reducido un 73%”, ha apuntado.

En Israel, también se nota este descenso de los proyectiles. Teherán los está lanzando más espaciados, pero en mayor número. En la ciudad de Haifa, a 30 kilómetros de la frontera con Líbano y objetivo recurrente tanto de Irán como de Hezbolá, se han producido varias alertas consecutivas. La Marina israelí ha difundido, de hecho, un vídeo de la interceptación de un dron enviado por Hezbolá contra la ciudad horas después de la orden urgente israelí de desplazamiento a todos los residentes al sur del río Litani. Es uno de los feudos tradicionales de la milicia, a la que el ejército libanés da por desarmada en esa zona. También es un mosaico de pueblos chiíes, maronitas, suníes y drusos donde está desplegada la misión de la ONU (que es donde España cuenta con más cascos azules), que llega hasta 30 kilómetros de Israel en la parte más lejana de la divisoria, la llamada Línea Azul.

El secretario de Defensa, Pete Hegseth (izquierda), este lunes en una rueda de prensa en Washington.Foto: Ssgt. Madelyn Keech (CONTACTO/Europa Press) | Vídeo: EPV

En los días previos al comienzo de la guerra habían circulado informaciones en la prensa estadounidense que apuntaban a la preocupación de Caine por la posible escasez de munición en el conflicto, dado que Estados Unidos envió buena parte de sus reservas a Israel durante la ofensiva en Gaza y a Ucrania para responder a la invasión rusa.

Los responsables del Pentágono han asegurado en su rueda de prensa que Estados Unidos cuenta con reservas más que suficientes para funcionar mientras dure esta ofensiva, que el presidente, Donald Trump, ha calculado en al menos “cuatro o cinco semanas”, pero ha advertido que podría prolongarse más allá de ese plazo. “Irán no va a poder aguantar más tiempo que nosotros. Nosotros vamos a ser los que sentemos el tono y el ritmo de esta lucha”, ha sostenido un Hegseth desafiante. “Los únicos límites que tenemos son el deseo del presidente Trump de lograr metas específicas en pro del pueblo estadounidense”.

Cuatro semanas es también el cálculo que ha hecho el director general del Ministerio de Defensa de Israel, Amir Baram, sobre la campaña contra Hezbolá, en una conversación con los responsables de las autoridades locales del norte del país, la parte que más sufre sus proyectiles. “No creo que esto dure uno o dos días”, sino “al menos hasta Pesaj”, la Pascua judía que cae este año en la primera semana de abril.

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