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La derrota electoral precipita la sucesión en el PRI y el PAN

Los partidos derrotados por Morena abren una etapa de autocrítica dirigida a sus cúpulas

Gobernadores y senadores del PRI, en una conferencia de prensa.
Gobernadores y senadores del PRI, en una conferencia de prensa. Cuartoscuro

Manlio Fabio Beltrones, el expresidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), dijo el año pasado que la organización no suele explotar en sus crisis. El partido en el poder prefiere encajar sus derrotas con discreción. “Es una implosión”, describió el político obligado a dimitir en 2016 como dirigente tras perder las elecciones locales. El varapalo del domingo, propinado por Andrés Manuel López Obrador, ha hecho ver aquel descalabro como anecdótico. Los resultados del 1 de julio obligan tanto al PRI como al conservador Partido Acción Nacional (PAN) a abrir un periodo de autocrítica y comenzar sendas sucesiones internas.

Los cuadros más importantes del PRI se reunieron en Ciudad de México la noche del miércoles. “Nuestro partido habrá de iniciar un proceso de reflexión profundo, del tamaño en que los ciudadanos nos han dado esta lección en la elección”, dijo Rene Juárez Cisneros, quien se convirtió en dirigente del PRI en plena campaña presidencial de José Antonio Meade. El líder del partido evitó decir la palabra “derrota” en su breve discurso y se hizo acompañar por 13 de los 14 gobernadores que tiene el PRI.

Los mandatarios locales, con gesto de funeral, lanzaron un mensaje de unidad ante uno de los resultados más adversos recibidos nunca. El partido perdió el domingo las nueve gubernaturas en juego y su candidato presidencial perdió en 32 entidades. En 13 de ellas quedó en el segundo sitio. La organización también perdió terreno en el Congreso, pues se convertirá en la tercera fuerza en la legislatura de septiembre con 13 senadores (de 128) y 45 diputados (de 500).

Ante este escenario, Juárez Cisneros dijo que el PRI no se va “a auto flagelar”. Reconoció las voces críticas de varios priistas, que desde el lunes han comenzado a exigir cuentas a quienes han guiado al tricolor. El dirigente tildó algunas de estas de intereses carroñeros. “Pedimos a todos que observemos los tiempos establecidos en nuestras normas. No comamos ansias… La dirigencia cumplirá con esos tiempos a cabalidad”, dijo para ganar tiempo ante los militantes que piden aire de cambio en las cúpulas.

Revolución dentro del PAN

Las voces críticas del PAN han sido más estrepitosas. Los propios gobernadores del partido han sido quienes solicitan la renovación de la dirigencia. Este domingo solo ganaron las gubernaturas de Guanajuato y Yucatán, mientras que la de Puebla sigue en el aire en un violento conflicto postelectoral. Además, triunfaron en cerca de 400 alcaldías de las más de 1.600 que se votaban. Su candidato presidencial, Ricardo Anaya, únicamente pudo triunfar en el Bajío, siendo doblegado por López Obrador en las otras 31 entidades.

“Acción Nacional requiere un reencuentro con sus orígenes, ideales y principios. Es urgente la renovación de la dirigencia nacional garantizando la equidad, legalidad e imparcialidad del proceso”, declaró el miércoles la Asamblea de gobernadores de Acción Nacional, conformada por los mandatarios de Puebla, Tamaulipas, Quintana Roo, Durango, Aguascalientes, Querétaro y Baja California Sur. El grupo irrumpió en la escena política local a finales de junio, a escasos días de la elección presidencial, con un desplegado en el que ofrecían colaborar con el Gobierno electo y donde omitieron respaldo o palabras de ánimo para su aspirante.

Ricardo Anaya es el principal objetivo de la campaña de autocrítica dentro del partido. El político abandonó la dirigencia del PAN en diciembre de 2017 cuando tuvo asegurada la candidatura presidencial. Esto entre voces que rechazaban su gestión y su pacto con partidos externos, lo que terminó por dividir a la organización más importante de la derecha.

Los estatutos del partido permiten a Anaya volver a ocupar su cargo como presidente nacional del PAN. El excandidato presidencial, quien obtuvo 10.2 millones de votos, no se ha posicionado aún sobre la oportunidad. Los gobernadores se están anticipando a lo que será un duro proceso interno porque los documentos de la organización también señalan que las cúpulas, nacional y las estatales, deben renovarse en los seis meses posteriores a los comicios. Inicia un duro semestre para la derecha mexicana.

Actores y una reina de belleza llegan al Congreso

El cataclismo electoral del PRI y el PAN han dejado fuera del poder Legislativo a algunos de sus cuadros más experimentados votando leyes. César Camacho, expresidente del PRI, no pudo llegar al Senado. Lo mismo ocurrió a Luis Felipe Bravo Mena, exdirigente del PAN. El tsunami provocado por Morena ha llevado a otro tipo de perfiles al Congreso. Entre ellos estará el boxeador Erick ‘El terrible’ Morales; la exreina de belleza Geraldine Ponce y los actores Sergio Meyer y Ernesto D’Alessio. Todos ellos por la coalición Juntos Haremos Historia.