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El Supremo ratifica el estado de excepción en Venezuela

El veredicto anula la decisión de la Asamblea Nacional que rechazaba el decreto por creer que atenta contra los derechos ciudadanos

Venezolanos cargan alimentos
Venezolanos cargan alimentos AFP

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) ha declarado como constitucional el decreto de Estado de Excepción y de Emergencia Económica propuesto por el presidente Nicolás Maduro y negado por la Asamblea Nacional de Venezuela.

La sentencia, publicada este jueves por la Sala Constitucional del Supremo, destaca que “nuevamente la Asamblea Nacional contrarió la norma” establecida en la Ley Orgánica sobre Estados de Excepción. El Parlamento, controlada por la oposición, ha invalidado este martes por conferir mayor poderío al Gobierno y ser un “golpe” contra la Constitución de Venezuela.

Pero el veredicto del TSJ –acusado de obedecer al oficialismo– es que existen amenazas “internas y externas” sobre el país caribeño. Maduro ha dictado la medida el viernes ante las declaraciones del expresidente colombiano Álvaro Uribe Vélez que animaban una intervención militar en medio de la atribulada situación de Venezuela. El decreto ha sido seguido de una orden del mandatario de hacer ejercicios militares a la Fuerza Armada Nacional (FAN) el próximo sábado para prepararse ante “cualquier escenario”.

Maduro ha jurado emprender una ofensiva contra las compañías privadas que hayan paralizado su producción

El presidente, además, ha insistido con el decreto en defenderse de la llamada “guerra económica” que supuestamente lideran las empresas privadas y la oposición para desestabilizar al Gobierno. La oposición, que rechaza esta tesis, ha denunciado que el decreto de Emergencia Económica –dictado por vez primera el 14 de enero– no ha frenado la voraz crisis económica en este país.

Maduro ha jurado en esta ocasión emprender una ofensiva contra las compañías privadas que hayan paralizado su producción. La Empresa Polar, la productora de casi la totalidad de los productos de los venezolanos, es la principal amenazada por haber detenido operaciones en sus fábricas de cerveza y disminuir la producción de alimentos debido a la falta de las divisas –concedidas por el Estado– para importar materia prima. “Los dólares ahora solo deben ser invertidos en el pueblo, no para los pelucones (así llama al dueño de Polar, Lorenzo Mendoza)”, dijo el miércoles Maduro.

El estado de excepción ha despertado la alarma de las organizaciones de derechos humanos. Para Human Rights Watch (HRW) puede restringir los derechos establecidos en la Constitución Nacional de Venezuela y los pactos internacionales suscritos por esta nación, mientras que la coalición de organizaciones venezolanas Foro por la Vida ha denunciado que se coloca al país en una “situación de riesgo”.

El duelo por el decreto

Horas antes de ser ratificado el estado de excepción y la emergencia económica por el Supremo, Henry Ramos Allup, presidente del Parlamento, ya había advertido que el Supremo iba a anunciar una sentencia.

La oposición cree, sin embargo, que el decreto confiere al Ejecutivo la posibilidad de prohibir manifestaciones, instalar toques de queda y otras decisiones que cercenarían derechos ciudadanos.

La sentencia del TSJ puede ser la antesala a otra confrontación. Hace tres días, Henrique Capriles, gobernador del Estado de Miranda y excandidato presidencial, ha pedido a la población desconocer el decreto de estado de excepción y emergencia económica por contravenir a la Constitución del país: “Si Maduro quiere aplicar el decreto, que vaya sacando los tanques de guerra. No vamos a aceptarlo, hago un llamado al país a desconocerlo”.