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Polémica en Argentina por un editorial sobre la dictadura

El diario La Nación informa en su web de la repercusión y las críticas de sus redactores a un texto en el que se defendía sacar de la cárcel a los represores más ancianos

Casi cualquier cosa que tenga que ver con la última dictadura militar argentina (1976-1983) genera una polémica inmediata en este país. Pero esta vez surgió de la forma más inesperada. Mientras Mauricio Macri trataba de tranquilizar a toda la gente que teme que con él se acaben los juicios a los represores que aún están en marcha y se han multiplicado durante el kirchnerismo, e insistía en que con él los jueces "tendrán total autonomía para seguir el mismo camino", la polémica estallaba en las redes por un editorial de La Nación, el diario más influyente de Argentina y con mayor tradición, en el que lanzaba un mensaje a Macri: "Un día después de que la ciudadanía votara un nuevo gobierno, las ansias de venganza deben quedar sepultadas de una vez para siempre" y pedía clemencia para los condenados o procesados más ancianos. "Son a estas alturas más de trescientos los detenidos por algunas de aquellas razones que han muerto en prisión, y esto constituye una verdadera vergüenza nacional", señalaba.

El texto, titulado "No más venganza", generó un fuerte rechazo especialmente entre los redactores y colaboradores de La Nación, que se movilizaron en las redes sociales para mostrar que no están de acuerdo con su contenido. La polémica creció tanto que los demás medios empezaron a difundirla y el propio diario decidió informar sobre ella con una foto en la que se ve a buena parte de la redacción reunida en asamblea con carteles que decían "yo repudio el editorial".

Colaboradores muy conocidos de La Nación como el dibujante Liniers, que también publica en EL PAÍS, se desvincularon rápidamente del editorial mientras varios de sus redactores más respetados hacían lo propio. El texto que publicó La Nación dando cuenta de las críticas recibidas de diputados nacionales como Victoria Donda, hija de desaparecidos, concluía con una petición de excusas a Norma Morandini, otra senadora a la que aludía el editorial y que se sintió utilizada. El texto del diario aclara que "las notas editoriales de LA NACION representan exclusivamente la posición editorial del diario, por lo que no expresan la posición de sus periodistas ni de los integrantes de otras áreas de la empresa".

Tras una asamblea de redacción, los trabajadores firmaron un comunicado en el que señalan: "rechazamos la lógica que pretende construir el editorial de hoy, que en nada nos representa al igualar a las víctimas del terrorismo de Estado y el accionar de la Justicia en busca de reparación en los casos de delitos de lesa humanidad con los castigos a presos comunes y con "una cultura de la venganza".

Por su parte, el diario asegura que "el texto del editorial no aboga por suspender los juicios sobre violaciones a los derechos humanos que se están llevando a cabo ni reivindica a genocidas. Por el contrario, condena al terrorismo de Estado, al tiempo que también cuestiona a grupos terroristas que actuaron en los años 70". Y añade que "el editorial expresa la necesidad de resolver "la situación de padecimiento de condenados, procesados e incluso de sospechosos de la comisión de delitos cometidos durante los años de la represión subversiva y que se hallan en cárceles a pesar de su ancianidad" y a que se ponga fin a "actos de persecución" contra magistrados judiciales en actividad o retiro".

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