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Fiestas, negocios y un jet privado: hasta dónde llega el vínculo entre Naomi Campbell y Jeffrey Epstein

Aunque la modelo admitió en el pasado su relación con el fallecido pedófilo, las 300 veces que su nombre aparece en los documentos publicados en enero sitúan sus encuentros en eventos sociales y revelan detalles de su amistad después del primer paso por la cárcel del millonario

Ghislaine Maxwell, la amiga y cómplice de Jeffrey Epstein, y Naomi Campbell, en la inauguración de una tienda de Dolce & Gabbana en noviembre de 2002, en Nueva York.Thos Robinson/Patrick McMullan (Getty Image)

Que el pedófilo Jeffrey Epstein y Naomi Campbell (Londres, 55 años) habían mantenido algún tipo de relación se sabe desde hace años. Ella misma lo ha admitido en el pasado y varias fotos de la modelo junto a la amiga y cómplice del millonario Ghislaine Maxwell —la única que cumple condena por la trama de tráfico y abuso sexual de menores, que conseguía y preparaba para Epstein— demuestran su vinculación con él y su entorno. Estas conexiones, que habrían empezado en 2001, cuando ambos se conocieron, llegaron a manifestarse en procedimientos judiciales que implicaban al fallecido financiero y a Maxwell. Ahora, la publicación el pasado enero de tres millones de archivos de Epstein por parte del Departamento de Justicia estadounidense da contexto y escenario a esos vínculos y evidencia que su relación continuó incluso después de que fuera condenado en 2008 por solicitación de prostitución de una menor.

Según una revisión efectuada por The New York Times, de entre los 3,5 millones de documentos publicados, aproximadamente unos 300 (algunos parecen estar duplicados) mencionan a la supermodelo en comunicaciones entre sus asistentes —Lesley Groff, en el caso de él— y otras personas que han permanecido anónimas. Llaman la atención especialmente los correos electrónicos en los que Campbell solicita la atención y la ayuda del millonario, llegando incluso a pedirle disponer de su jet privado. También es especialmente significativo que muchos de los contactos entre ellos se produjeran después del primer paso por prisión de Epstein, que salió de la cárcel en 2009, ya registrado como delincuente sexual.

Los documentos en los que se menciona a la musa de, entre otras firmas, Versace e YSL, incluyen además entrevistas de víctimas anónimas con agentes federales. En ellas, estas declaran que Epstein les presentó a la supermodelo en actos sociales. Según las transcripciones, parece que el magnate, en su búsqueda de mujeres jóvenes, usaba sus vínculos con Campbell como cebo, provocando así que estas creyeran posible hacer carrera en el modelaje.

Aunque Campbell no ha sido acusada de ningún delito —las declaraciones de las víctimas no contienen pruebas que lo hagan posible—, las nuevas revelaciones han hecho que uno de sus abogados, Martin Singer, enviara por correo electrónico a The New York Times una extensa declaración en defensa de su cliente. Entre otras cosas, Singer asegura que Campbell no tuvo conocimiento de la “atroz conducta criminal de Epstein hasta después de su detención en [julio de] 2019” y que no tuvo contacto con él después de eso. Algo que, en cualquier caso, no parece muy determinante para su defensa, ya que Epstein fue encontrado muerto en agosto de ese mismo año en la celda en la que esperaba juicio.

Declaraciones en contra de Campbell

Los documentos públicos que relacionan a Epstein y a Campbell —y que pueden consultarse en la web del Departamento de Justicia de EE UU— dan voz a varias víctimas del pedófilo durante la última década. En conversaciones de 2019 con el FBI, una de ellas declaró que le presentaron al millonario cuando tenía 18 años, y que llegó a ver a la supermodelo en su mansión en Nueva York, durante una cena. Ese mismo año, otra víctima afirmó haber visto a Campbell en la infame isla de Epstein.

Más tarde, en 2020, una víctima que conoció a Epstein cuando tenía 15 años aseguró que este le había prometido un trabajo en Victoria’s Secret y le había dicho que conocía a Campbell —quien había desfilado para la marca— y a Leslie Wexner, director ejecutivo de la empresa matriz de la firma de lencería, L Brands, y cuyas finanzas gestionó durante años. La misma víctima aseguró que le presentaron a Campbell en la oficina privada de Epstein.

Pero quizás el testimonio más revelador fue el que dio en el año 2016 Virginia Giuffre, quien dijo haber conocido a la modelo porque se la presentó Epstein. Giuffre, que se suicidó en Australia en 2025, a los 41 años, aparece en una fotografía del año 2001 en la fiesta de cumpleaños de Naomi Campbell en Saint-Tropez junto a Ghislaine Maxwell, quien, según contó ella misma públicamente, la reclutó como masajista cuando tenía 14 años, para acabar forzándola a ser una sirviente sexual. La activista contra los abusos denunció públicamente al magnate y a sus cómplices, y también demandó al expríncipe Andrés de Inglaterra por abusos sexuales.

Después de la cárcel

Los archivos que mencionan a Naomi Campbell revelan sus encuentros en eventos sociales y detalles de su amistad con Epstein. Como ejemplo, un intercambio de correos electrónicos en 2010 en los que él da instrucciones a su asistente, Groff, para invitar a una reunión en su casa, junto a Campbell y otro socio, a la exdirectora ejecutiva de la marca de ropa Warnaco Group, Linda Wachner. Al día siguiente, su asistente le informó: “Naomi está confirmada”.

También en 2010, Epstein fue invitado a la fiesta sorpresa para celebrar el 40º cumpleaños de Campbell en Cannes, Francia. En el correo electrónico se describe el encuentro como “un acto privado para sus amigos más cercanos y su familia”. Según ha dicho Martin Singer, el abogado de la modelo, a The New York Times, esta no elaboró ​​la lista de invitados y Epstein nunca asistió a la fiesta.

Otro evento de la modelo al que, según los papeles publicados, el pedófilo también estuvo invitado en 2010 fue una fiesta en París que celebró los 25 años de la carrera de Campbell en la firma Dolce & Gabbana. En una respuesta sin firma a la invitación enviada por correo electrónico se lee: “Jeffrey vendrá, más dos”. Según el abogado de Campbell, Epstein sí acudió esta vez, junto con Maxwell, y “estuvieron aproximadamente 20 minutos”.

Hubo comunicaciones más directas, como la que se registra en un correo de 2015 que Campbell envía a Groff y en el que asegura: “Quiero ver a Jeffrey”. En el mismo, la modelo habla de sus próximos viajes y termina diciendo: “Estoy agotada, cariño. Besos”. También subyace cierta familiaridad, como en un correo electrónico de Groff a Epstein en 2010, en el que le informa de que “Naomi Campbell se estaba haciendo un tratamiento facial y dijo que devolverá la llamada”.

La que parece la última de sus comunicaciones se remonta a enero de 2016. Se trata de un intercambio de correos electrónicos entre Epstein y una persona anónima de su entorno en el que le cuenta que Campbell había dejado un mensaje pidiéndole al empresario que la llamara porque quería disponer de su jet privado a finales de ese mes, algo que finalmente no fue posible.

En otro correo posterior, otro socio de Epstein recibe instrucciones de encontrar un vuelo chárter para que Campbell “vaya de NY a Miami esta noche y vuele de vuelta el sábado o el domingo”. El 26 de enero, cuando esa persona se puso en contacto con la modelo para concertar una reunión con Epstein y decirle que “esperaba que todo hubiera salido bien el otro día”, no obtuvo respuesta. “Para tu información, he llamado, enviado mensajes de texto y correos electrónicos a Naomi para decirle que estarás en la ciudad hoy y mañana, pero no he podido hablar con ella y no ha respondido a nada”, escribe el 27 de enero. En la declaración enviada por correo electrónico a The New York Times, Singer asegura que su clienta “estuvo en el avión de Epstein en algunas ocasiones, pero nunca observó ninguna conducta inapropiada de algún tipo”.

Otro de los documentos más comprometedores para la modelo británica consiste en una serie de instrucciones para enviar cartas, postales y libros a la cárcel de Florida donde el magnate cumplió condena en el verano de 2008. Titulado ¡Lista de personas que necesitan la dirección de JE!, este listado incluye el nombre de Campbell y el de varias decenas de personas más. Sobre esto, Singer asegura que la modelo “no tiene ni idea de quién hizo esta lista ni de por qué su nombre aparece en ese documento. Nunca pidió a nadie la dirección de Epstein para comunicarse con él en la cárcel en Florida”.

En el mencionado comunicado, el abogado de Naomi Campbell asegura además: “Si mi clienta se hubiera encontrado alguna vez con alguna mujer joven que pensara que estaba siendo víctima de Epstein, habría tomado personalmente medidas inmediatas para ayudarla”. Sobre las declaraciones que la sitúan en la isla del pedófilo y en otras situaciones junto a este, Singer explica que “un grupo de personas que iban a una carrera de la F1” estuvieron brevemente en la isla de Epstein “en un transbordo de un vuelo comercial”. Y que, aunque Campbell no recuerda haberse reunido con las víctimas de Epstein y “nunca estuvo en su casa para ningún acto o reunión social”, sí que visitó la oficina de su casa para “3 o 4 reuniones de negocios”.

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