Cuaresma en Andalucía: toda la intensidad del sur de España, en sus tradiciones
La Semana Santa es una de las fechas clave en el calendario festivo andaluz. Pero las actividades, los festejos y la pasión empezaron ya el Miércoles de Ceniza con la Cuaresma, que aquí se vive con igual intensidad
Si andas fino de oído, los viernes de Cuaresma en Baena (Córdoba) deberías usar tapones. Unos 1.000 tambores se reúnen en la plaza del Ayuntamiento y desfilan desde allí hasta la iglesia de San Francisco con un estrépito que se escucha en toda la campiña cordobesa. Los que marchan son las cuadrillas de judíos colinegros y la fiesta se conoce como Misereres de Cuaresma. Una de las muchas que se celebra en esta cuarentena previa a la Semana Santa en toda Andalucía.
Decir que la Semana Santa es uno de los momentos estelares del calendario festivo andaluz es una obviedad. Lo que pocos forasteros saben —un servidor, incluido, antes de vivirlo en persona— es que la Cuaresma se celebra también con toda intensidad en el sur de España, con multitud de actos culturales, desfiles y manifestaciones populares que van más allá de no comer carne los viernes.
Los judíos de Baena son los personajes más icónicos y espectaculares de la Pascua en esta localidad cordobesa. No son nazarenos convencionales, sino una figura única que participa en representaciones teatrales y tamborradas en las calles durante esos días y que ha sido declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Se dividen en dos bandos o turbas: los colinegros y los coliblancos, la eterna rivalidad sin la que faltaría la sal y la pimienta en cualquier festividad hispana. El nombre viene del color de la cola hecha con crin de caballo que adorna sus cascos metálicos. Su historia, su gestualidad, su ritualidad y el porqué de su vestimenta (casaca roja de coracero bordada con agremán o hilos de oro/plata, pañuelo de seda al cuello y casco de metal dorado o plateado con celada y cola de corcel), darían para uno o varios libros.
Para el caso que nos atañe, la Cuaresma, basta con saber que se reúnen cada viernes a eso de las ocho de la tarde en la plaza del Ayuntamiento, que son solo colinegros (los coliblancos salen otros días), que durante algo más de una hora desfilan al son de los tambores con un ritmo muy particular por las calles del centro de Baena y que la multitud se agolpa a lo largo del recorrido para verlos pasar. Cuando acaba la misa, cada turba se va a su cuartel para una cena de hermandad que no rompe la Cuaresma: bollos de pan con aceite, queso y bacalao. El resto de los asistentes, es decir, los mortales que no vamos con casaca roja ese día, suelen ir a los bares y restaurantes a terminar la fiesta como toda buena fiesta española: comiendo y bebiendo.
Más jaraneros aún son los Sábados de Romanos en Puente Genil, otra fiesta antiquísima y cargada de ceremonia para la que se necesitaría un máster de posgrado intensivo si se quiere entender en su plenitud. En esta localidad de la Campiña Sur cordobesa, de unos 30.000 habitantes, existen hermandades y cofradías de nazarenos, pero también cuarteles de romanos y de figuras pasionales. Todos ellos participan en una amalgama bastante compleja durante las procesiones de Pascua. Pero antes, durante los cinco sábados de Cuaresma, a las once de la noche, celebran la subida a la plaza del Calvario en un acto colectivo donde participa toda La Mananta (como los pontanenses llaman a su Semana Santa). La comitiva es de lo más singular. Primero va la corporación del Imperio Romano, que con 150 años de historia es el alma de esta semana grande local; desfilan acompañados por una banda de música, que interpreta pasodobles. Lo curioso es que no visten su atuendo oficial de Semana Santa (una versión un tanto ecléctica del traje romano), sino unos sayones con capucha de llamativos colores que les hacen parecer más pescadores de Santoña que fieros cohortes de la Roma imperial. Detrás va la corporación de Los Ataos, con sus túnicas negras, precedidos por uno de los hermanos que representan a San Pedro y lleva... ¡un gallo vivo posado en su brazo izquierdo alzado! Ignoro si es siempre el mismo gallo y está ya acostumbrado, porque, pese al estruendo de la banda de música, a los fogonazos de las bengalas y el ruido de cientos y cientos de personas que siguen la procesión, el gallo ni se inmuta.
Tras esta variopinta comitiva van, ya vestidos de paisano, casi todos los integrantes del centenar de cuarteles de figuras bíblicas y medio pueblo de Puente Genil, en especial toda la gente joven, que no está dispuesta a perderse una noche de fiesta, lo que sigue cuando la procesión llega a la plaza del Calvario, se cantan tres misereres y la multitud se diluye; bien sea a los cuarteles oficiales, a restaurantes o a locales privados que muchas peñas y cuadrillas de amigos alquilan para este mes largo cuaresmal.
Tanto Baena como Puente Genil forman parte de Caminos de Pasión, una asociación de 10 municipios de las provincias de Jaén, Córdoba y Sevilla que comparten un nexo común: una forma única, antropológica y muy espectacular de vivir la Semana Santa y la Cuaresma. Una marca de calidad para la promoción turística y cultural cuyo atractivo es que en esas localidades la Semana Santa se ve, se oye y se siente de una forma diferente a como se puede hacer en las grandes capitales.
En Cabra (Córdoba) asistí al concierto de Marchas Procesionales, uno de los certámenes de música cofrade más antiguos y prestigiosos de Andalucía, que este año ha celebrado su trigésima edición. Visité también una de las últimas fábricas de velas de cera artesanales, Velas Lama. Para un lego en la materia, es curiosísimo ver cómo se hacen a mano y una a una miles de velas para ser utilizadas durante la Cuaresma y, sobre todo, en la Semana Santa. Cada cofradía de cada pueblo de Andalucía tiene su tamaño y su color personalizado y se hacen, se serigrafían y se envuelven en papel de manera absolutamente manual.
Para Andalucía, estos días de Pasión no son solo una manifestación de religiosidad popular y un reclamo turístico: es un gran motor económico que mueve millones de euros y genera muchos empleos para los mil y un detalles y elementos que los envuelven. ¿Sabías que, por ejemplo, en Sevilla cada hermandad tiene su mezcla de incienso especial y registrada para que cada iglesia y cada desfile huela de una manera particular y reconocible? En las ciudades de Caminos de Pasión hay talleres de mantillas y bordados, de tambores, de restauración de obras de arte, de artesanía del metal, de imaginería religiosa, de plumeros, de pintura y cartelería, de orfebrería… Oficios que habrían desaparecido sin estas tradiciones. Y lo bueno es que casi todos admiten visitas turísticas.
En Écija (Sevilla), el pueblo de las torres barrocas, visité el taller de bordados de Jesús Rosado, donde 16 personas bordan a mano con aguja e hilo de oro faldones y palios de pasos procesionales, mantos de vírgenes y santos, tocas, bambalinas, sayas y túnicas cofrades. Asistí también a una Exaltación de la Saeta, otro de los actos solemnes de su Cuaresma. Fue en la iglesia de La Merced y tuvo la estructura típica de este tipo de eventos: una banda de música procesional empieza interpretando varias marchas. Luego, un exaltador (poeta o erudito local vinculado a la Semana Santa o al mundo del flamenco) pronuncia un discurso centrado en la teología y el sentimiento de la saeta. Y para finalizar, varios cantaores de ambos sexos interpretan sus plegarias cantadas desde el altar mayor. Hay prevista otra exaltación similar en Carmona el 13 de marzo a las 21.30 en la Peña Cultural Amigos de la Guitarra, en el paseo de la Feria.
En Utrera, también en la provincia de Sevilla, tuve la suerte de subir al campanario de la iglesia de Santiago para ver de cerca a sus famosos campaneros. El arte de repicar las campanas en Utrera es eso, un arte (no exento de peligro). No se limitan a tirar de una cuerda, sino que, utilizando su propio peso para el volteo, el campanero se agarra a la soga y, en un momento dado del balanceo, salta por el ventanal de la torre, quedando suspendido en el vacío, apoyado en el yugo de madera sin ninguna sujeción ni arnés de seguridad, antes de que la campana complete el giro. La tradición tiene más de 500 años de historia y fue declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en 2022.
Los restantes miembros de Caminos de Pasión son Alcalá la Real (Jaén), con su soberbia fortaleza de La Mota, uno de los conjuntos amurallados más interesantes de Andalucía; Priego de Córdoba y su bellísimo barrio de la Villa, un conjunto de estrechas, frescas y encaladas callejuelas llenas de macetas de flores que reúnen todos los tópicos de la arquitectura andaluza; y Lucena, cuya Semana Santa gira en torno a los manijeros y los santeros y donde merece la pena subir al santuario de la Virgen de Araceli, situado en un cerro aislado sobre la campiña, con una de las mejores vistas panorámicas de la comarca. Osuna (Sevilla), con su colegiata, su universidad (una de las más antiguas de Andalucía) y la cinematográfica calle de San Pedro, set de rodaje de muchas películas históricas por su belleza y su unicidad arquitectónica. También Carmona, pueblo blanco y encantador donde los haya, cuya puerta de Sevilla es uno de los mejores ejemplos de estructura defensiva de una muralla que nos ha legado la historia.
Para los amantes del turismo activo, el sendero de Gran Recorrido GR 341, conocido como Caminos de Pasión, enlaza los 10 municipios asociados y se puede hacer tanto a pie como en bicicleta de montaña o gravel. Tiene 320 kilómetros, con inicio en Alcalá la Real y final en Utrera (o viceversa) y consta de 11 etapas. Aprovecha pistas olivareras en la campiña, caminos de montaña por el parque natural de las Sierras Subbéticas y parte de la Vía Verde del Aceite y la Vía Verde de la Campiña.
Se puede consultar todos los actos de Cuaresma que restan en 2026 en los 10 municipios de Caminos de Pasión en su web. O solicitar en las diversas oficinas de turismo el folleto Días de Cuaresma, con toda la información de actos y festejos, rutas turísticas recomendadas, direcciones de talleres y tiendas de artesanías y artículos cofrades y el listado de restaurantes que preparan menús especiales para estas fechas. También tienen un mapa con toda la información práctica del sendero GR 341.