Dificultades para el proyecto EFA

La amenaza del fracaso, buena noticia para la industria de EE UU

Tras 15 meses de trabajo y negociaciones -que han incluido ocho reuniones de directores generales de Armamento y cinco de ministros de Defensa-, el Reino Unido, Francia, España, Italia y la República Federal de Alemania no han podido llegar todavía a un acuerdo global para fabricar conjuntamente un avión europeo de combate, cuyo desarrollo supondría un importante impulso para los sectores tecnológicos más avanzados del continente.La posibilidad de que el intento concluya en fracaso, según comentaban ayer fuentes españolas directamente relacionadas con el programa, conlleva una satisfacción par...

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Tras 15 meses de trabajo y negociaciones -que han incluido ocho reuniones de directores generales de Armamento y cinco de ministros de Defensa-, el Reino Unido, Francia, España, Italia y la República Federal de Alemania no han podido llegar todavía a un acuerdo global para fabricar conjuntamente un avión europeo de combate, cuyo desarrollo supondría un importante impulso para los sectores tecnológicos más avanzados del continente.La posibilidad de que el intento concluya en fracaso, según comentaban ayer fuentes españolas directamente relacionadas con el programa, conlleva una satisfacción para la industria aeronáutica estadounidense, que con el EFA (European Figther Aircraft) ve peligrar el, importante mercado europeo.

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El anterior intento por lograr una autonomía europea frente a la hegemonía estadounidense en la industria aeronáutica militar se produjo en la década anterior con el desarrollo conjunto, por parte del Reino Unido, República Federal de Alemania e Italia, del cazabombardero Tornado.

Ha sido este programa el que, años más tarde, ha enfrentado a Francia y al Reino Unido, ya que este país, apoyado por Italia y la RFA, pretenden que el EFA sea un avión complementario al Tornado, mientras Francia y España tienen otra concepción. Paralelamente, las industrias francesa y británica quieren conseguir la mayor parte de la tarta tecnológica que supondrá el proyecto.

El programa EFA se inició en abril de 1983, cuando los jefes de estados mayores de los ejércitos del aire de los cinco países acordaron en París estudiar la realización del proyecto. El 16 de diciembre de ese año se firmó el acuerdo en la base de Colonia (República Federal de Alemania).

El Consejo de Ministros español decidió el 27 de junio de 1984 que España participara en el proyecto con un porcentaje estimado entre el 8% y el 11%.

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1.200 aparatos

El 9 de julio de ese año, los cinco ministros de Defensa firmaron en Madrid la Resolución Ministerial sobre el EFA, que expresaba la necesidad de fabricar el avión para 1995 y daba un plazo de seis meses para que los directores de Armamento redactasen un plan de viabilidad.

Posteriormente, los ministros y los directores generales han vuelto a reunirse en Roma y Londres, pero en todos los contactos han sido patentes las diferencias entre Francia y Gran Bretaña. Ambos países han llegado a exhibir incluso sus propias maquetas del avión que, en su concepción, debe ser el EFA, lo que ha provocado las protestas de la República Federal de Alemania.

Los países participantes en el EFA tenían previsto fabricar 1.200 aparatos, lo que, mermaría las posibilidades de venta a Europa de avanzados aviones de combate de EE UU. En 1984, las, ventas de EE UU de material bélico a Europa fue seis veces superior a las ventas en sentido inverso.

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