Relevo en el Kremlin

Bonn espera algún movimiento en la política soviética

El nombramiento de Chernienko sorprendió al canciller de la República Federal de Alemania, Helmut Kohl, y al ministro de Exteriores, Hans-Dietrich Genscher, en vuelo hacia Moscú, pero diferentes declaraciones de políticos en Bonn esperan movimiento en la política soviética y, sobre todo, una reanudación del diálogo entre las dos superpotencias.Kohl convirtió la visita a Moscú en un "funeral de trabajo" y se entrevistó ayer, por primera vez, con el dirigente de la República Federal de Alemania, Erich Honecker. Para última hora de la tarde en Moscú, Kohl tenía prevista una entrevista con ...

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El nombramiento de Chernienko sorprendió al canciller de la República Federal de Alemania, Helmut Kohl, y al ministro de Exteriores, Hans-Dietrich Genscher, en vuelo hacia Moscú, pero diferentes declaraciones de políticos en Bonn esperan movimiento en la política soviética y, sobre todo, una reanudación del diálogo entre las dos superpotencias.Kohl convirtió la visita a Moscú en un "funeral de trabajo" y se entrevistó ayer, por primera vez, con el dirigente de la República Federal de Alemania, Erich Honecker. Para última hora de la tarde en Moscú, Kohl tenía prevista una entrevista con el vicepresidente norteamericano, George Bush.

El tono general de las declaraciones de los políticos de la RFA ante el nuevo hombre fuerte del Kremlin es de esperanza ante una reanudación de las conversaciones entre el Este y el Oeste. En Bonn se piensa que la desaparición de Andropov abre a Moscú la posibilidad de volver a la mesa de negociaciones de desarme, sin perder la cara, y se insiste mucho en aquellos aspectos de la biografla de Chernienko, que inducen a pensar que podría continuar la política de Breznev de "coexistencia pacífica".

En un telegrama a Chernienko, el presidente socialdemócrata y de la Internacional Socialista, Willy Brandt, habla del actual "momento de peligrosas tensiones en el mundo" y que Andropov "no pudo llevar al éxito sus esfuerzos por la paz y la distensión". Brandt expresa la esperanza de que se reanude el diálogo entre las superpotencias, "para que la carrera de armamentos quede controlada y los esfuerzos de los pueblos puedan orientarse hacia objetivos pacifistas". El portavoz democristiano de política exterior en el Parlamento federal, Wolker Ruehe, declaró que no espera cambios fundamentales en la política de Moscú, "fijada por un Politburó colectivamente". Ruehe dice que los líderes soviéticos no pueden permitirse una vez más un hombre de transición y espera que "el nuevo hombre fuerte esté dispuesto a dar nuevos impulsos para demostrar la capacidad de acción de la Unión Soviética, que bajo Andropov estaba en entredicho".

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