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‘Cumbres borrascosas’: ¿Que no pueden vivir sin el otro? Pues vale

Aunque ese amor pretenda ser tan abrasivo, no me siento contagiado ni quemado por lo que veo y escucho en la película de Emerald Fennell

Jacob Elordi y Margot Robbie en 'Cumbres borrascosas'.

Imagino que las productoras se estrujan el cerebro buscando fórmulas que les permitan seguir exprimiendo un negocio que durante tanto tiempo ha sido fastuoso, pero con síntomas de enfermedad desde que la clientela ancestral decidió abandonar poco a poco las salas para ver las películas en su casa o a través de la pantalla de los móviles. La segunda debe de ser el medio ideal para degustar las esencias del cine. Y entre las tentaciones para conseguir que los espectadores pasen por la taquilla y se sienten en una butaca rodeados de oscuridad percibo la afición a ...

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Imagino que las productoras se estrujan el cerebro buscando fórmulas que les permitan seguir exprimiendo un negocio que durante tanto tiempo ha sido fastuoso, pero con síntomas de enfermedad desde que la clientela ancestral decidió abandonar poco a poco las salas para ver las películas en su casa o a través de la pantalla de los móviles. La segunda debe de ser el medio ideal para degustar las esencias del cine. Y entre las tentaciones para conseguir que los espectadores pasen por la taquilla y se sienten en una butaca rodeados de oscuridad percibo la afición a contar movidas ambientadas en pasados remotos y protagonizada por circunstancias inventadas o reales de grandes personajes de la historia. Les ha tocado últimamente a Cervantes y a Shakespeare en dos nimiedades inmediatamente olvidables, incluidas sus pretensiones de trascendencia, tituladas El cautivo y Hamnet. Sospecho que va a ocurrir también con obras literarias de hace mucho tiempo que deleitaron al gran público y también al muy ilustrado.

Leí en la adolescencia Cumbres borrascosas y aquel amour fou de imposible final feliz en medio de los páramos del norte de Inglaterra me alteró. El cine ha adaptado o se ha inspirado en esa novela legendaria en variadas ocasiones. Hasta el Buñuel mexicano, su época más impresionante, hizo una surrealista y divertida versión de ella en Abismos de pasión.

El amor volcánico y autodestructivo de dos personas unidas fraternalmente (debido a la adopción del niño) desde críos, que imaginó Emily Brontë y que se verán inmersos desde entonces en el atormentado ni contigo ni sin ti, le da juego a la directora Emerald Fennell para recrear otra vez esos abismos del cuerpo y del alma que provoca una pasión irrevocable y eterna. Y la exhiben todo el tiempo, aunque ella se haya casado con un individuo tan rico como equilibrado y su amor eterno regrese para reanudar lo que nunca se rompió. Y se monta el gran jaleo en una época y una sociedad tan hipócrita y cruel como las de antes y las de después.

Aunque ese amor pretenda ser tan abrasivo, no me siento contagiado ni quemado por lo que veo y escucho. Me resbala ligeramente. Margot Robbie, considerada como una reina del estrellato actual, y el guaperas Jacob Elordi (que sí me conmovió interpretando al monstruo en la hermosa Frankenstein) no consiguen hacerme creer que existe una poderosa química entre ellos. Ya pueden estrujarse todo el rato y manifestar todo el rato con la mirada o con palabras que no pueden vivir sin el otro, aunque ella practique una intensa vida sexual con su civilizado marido y él mantenga una relación sadomasoquista con otra mujer, pero no llego a creerme esas sensaciones volcánicas que al parecer embargan a los trágicos protagonistas.

Y la realización está muy cuidada, pero me provoca el mismo efecto que cuando observo la publicidad de lujo, no la cutre. Y es que no me creo lo que pretenden venderme. Es artificio al servicio de la nada. La directora Emerald Fennell también abusa todo el rato en el empleo de la música, recurso facilón y estomagante con el que pretendes distraer o emocionar al espectador cuando lo que ve y escucha no poseen ese efecto magnético. Acabo hasta los genitales de pianos y violines. Y llegarán nuevas adaptaciones de novelas perdurables. Espero que algunas sean dignas del material literario en el que se inspiran. Es un riesgo notable. John Huston adaptó novelas extraordinarias como El halcón maltés, Moby Dick o Bajo el volcán. Hammett se hubiera reconocido en la suya. Pero dudo mucho que les hubiera ocurrido lo mismo a Melville y a Lowry.

Cumbres borrascosas

Dirección: Emerald Fennell.

Intérpretes: Margot Robbie, Jacob Elordi, Hong Chau, Alison Oliver, Martin Clunes.

Género: drama sentimental. Reino Unido, 2026.

Duración: 136 minutos.

Estreno: 13 de febrero.


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