Ir al contenido
_
_
_
_

Alex Pretti, el enfermero “que vivía para ayudar a los demás”

Una ola de indignación se extiende por Estados Unidos, donde no solo los migrantes sino también los ciudadanos estadounidenses son víctimas de la ofensiva de Trump

Sobre el mediodía del sábado 24 de enero, un hombre blanco, mayor, de barba y cejas encanecidas, grita en medio de lo que parece una nevada pero que en realidad es una nube de gases lacrimógenos. “¡Que les jodan! Paren. Acaben esto”, vocifera al aire, según imágenes difundidas a través del canal MS Now. El hombre se dirige a los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), la policía migratoria que ha desatado una espiral de violencia en Minnesota. Equipado con un gorro, guantes y una bufanda que le hacen soportar el invierno bajo cero de Minneapolis, camina de un lado a otro, casi enloquecido, y empieza a llorar. Alguien le pregunta: “¿Está bien usted?” El hombre responde: “Estoy bien, tengo 70 años y estoy cabreado, ¡joder!”.

Un rato antes los agentes armados mataron a tiros a un ciudadano estadounidense que trabajaba como enfermero en una unidad de cuidados intensivos y que estaba grabando con su teléfono las protestas contra los abusos del ICE cuando fue asaltado por los agentes. Mientras el hombre mayor gritaba a la policía migratoria, aún se desconocía la identidad de la víctima: Alex Jeffrey Pretti.

“Estamos destrozados y muy enfadados”, aseguraban por la tarde, a través de un comunicado, los padres de Pretti. “Alex era una persona de buen corazón, que cuidaba profundamente de su familia, de sus amigos y de los veteranos de la UCI del hospital de Minneapolis. Alex quería hacer un mundo mejor. Desgraciadamente, él no podrá estar con nosotros para ver su impacto”, dijeron los padres de la víctima.

“No suelo usar la palabra héroe a la ligera”, añadía el padre, “pero su último pensamiento y su último acto fue proteger a una mujer [que estaba siendo gaseada por los policías]”. “Las mentiras repugnantes vertidas por la Administración sobre nuestro hijo son censurables y asquerosas. Alex claramente no sostenía una pistola cuando fue atacado y asesinado cobardemente por los matones de Trump. Él tenía su teléfono en la mano derecha y su mano izquierda estaba vacía sobre su cabeza mientras intentaba proteger a la mujer que había sido empujada por el ICE, todo mientras les lanzaban gases lacrimógenos en la cara”.

Los colegas de Alex Jeffrey Pretti hicieron saber al mundo cómo era él: un atleta y enfermero de la unidad de cuidados intensivos, donde atendía a veteranos de guerra gravemente enfermos. Tenía 37 años, la misma edad de Renee Good, la mujer y madre que hace exactamente 17 días también perdió la vida por los disparos de otro agente del ICE, haciendo lo mismo que hacía Pretti: vigilar, protestar y defender a sus vecinos migrantes, ahora que Minnesota se ha vuelto la capital de la cruzada migratoria orquestada por la Casa Blanca.

Dimitri Drekonja, un doctor e investigador, especialista en enfermedades infecciosas, que trabaja en el Hospital de Veteranos de Minneapolis, fue colega de Pretti en esa institución médica. “Lo contratamos para reclutar a participantes para nuestro ensayo clínico. Se convirtió en enfermero de la UCI; me encantaba trabajar con él”, contó este sábado en la red social Bluesky, visiblemente afectado por ver a un compañero en el centro de los titulares necrológicos de todo un país.

Pretti era, añadía, “una persona buena y amable, que vivía para ayudar a los demás”. Solían planear viajes a la montaña que no llegaron a concretar. “Eso ya nunca sucederá”, escribió Drekonja. “Esos desgraciados lo asesinaron”.

01:46
El comienzo de la disputa entre Alex Pretti y los agentes del ICE
Captura del vídeo de la muerte de Alex Pretti, este sábado en Minneapolis.

Otro testigo del fatal tiroteo contó que a primera hora de la mañana del sábado varios ciudadanos comenzaron a concentrarse cerca de una patrulla del ICE. “Estaban tratando de llamar la atención de los agentes, y lo lograron”, pero los oficiales reaccionaron empujandólos, explicó este hombre al canal CNN. “Mientras los agentes usaban la fuerza física contra una mujer, ella intentó agarrarse de alguien. Y resultó ser esta persona a la que le dispararon”, relató emocionado. “Lo vi tratando de empujarla hacia la acera [para ponerla a salvo]. Pero cuando hizo eso todos los oficiales se fijaron en él, porque él era el que estaba alejando a la mujer, y todo se intensificó muy rápido”.

Cuando los residentes de Minneapolis estaban aún procesando una muerte como la de Renee Good, que estremeció al país y desató una ola de indignación y protestas, ICE suma una nueva víctima en medio de la embestida que tiene lugar en el Estado desde hace varias semanas. Durante la Operación Metro Surge, que primero empezó en las Ciudades Gemelas (Minneapolis y Saint Paul), más de 1000 migrantes han sido detenidos. Entre ellos, varios menores. Es el caso del niño de cinco años, Liam Conejo, que el pasado miércoles fue detenido junto a su padre, un refugiado de origen ecuatoriano, cerca de la puerta de su casa.

El vídeo que muestra la muerte de Pretti tras ser acosado y golpeado por media docena de agentes de la policía migratoria se ha viralizado. “Es muy importante ver todos los vídeos disponibles antes de emitir un juicio”, alertó en redes sociales la exfiscal federal Joyce White Vance.

Las imágenes contradicen la versión del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y de la Casa Blanca, que asegura que el individuo empuñaba una pistola con dos cargadores.

En un vídeo colgado en la red social X, grabado desde detrás del cristal de un establecimiento en la acera de enfrente donde sucedió el incidente, se ve a casi una decena de agentes enmascarados abordando a Pretti, que trataba de defender a la manifestante. Los agentes lo golpean y lo tiran al suelo. La persona que está grabando grita: “¡Oh, mierda, ¿qué coño pasa?!” Se oyen los disparos. Algunos cuentan cinco, otros aseguran que fueron casi una decena.

Según la versión oficial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) difundida en X, sobre las 9.05, hora local (siete horas más en la España peninsular) los agentes llevaban a cabo una operación en búsqueda de un inmigrante indocumentado y acusado de “agresión violenta”. En ese momento, asegura el Gobierno de Trump, “un individuo se acercó a agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos con una pistola semiautomática de 9 mm”, de la que el Departamento compartió una imagen. “Los agentes intentaron desarmar al sospechoso, pero este se resistió violentamente”, añadieron. Hablaban de Pretti, quien en el vídeo aparece sosteniendo su teléfono en todo momento hasta que es asaltado por el ICE.

La versión oficial insiste en que Pretti —quien no tenía antecedentes penales y, según las autoridades de Minnesota, contaba con autorización para portar un arma de fuego— se encontraba armado; pero varias verificaciones realizadas al vídeo indican que eso es falso. Según el Gobierno, el agente disparó al temer “por su vida y la de sus compañeros”. Aunque los paramédicos presentes en el lugar brindaron atención “de inmediato al sujeto”, fue declarado muerto en el lugar de los hechos.

Testigos presenciales dijeron a The Intercept que Pretti era un “observador”, parte de un grupo de respuesta rápida que trabajaba con el fin de avisar a los vecinos en riesgo de la presencia del ICE en la zona. Pretti no era el objetivo de los agentes de ICE, que normalmente buscan a migrantes indocumentados, pero terminó siéndolo en la medida en que intentó proteger a los vulnerables.

La última muerte a manos de ICE aviva el repudio y la indignación popular en Estados Unidos. “Una maldita ejecución por resistirse al arresto”, dijo un usuario de Reddit, plataforma donde la gente no deja de comentar, hablar y diseccionar lo ocurrido. “Había media docena de agentes, nadie corría peligro real, pero aun así tuvieron que aplicar la pena de muerte en el acto. Absolutamente repugnante”, añadió. Un segundo usuario señaló: “Siete personas lo estaban sujetando, lo tenían inmovilizado, y aun así dispararon más de cinco veces. Que alguien me explique eso. Eso es un maldito asesinato”. Otro se apresuró a preguntar: “¿Cuántos asesinatos harán falta para que nuestros representantes electos hagan algo de una maldita vez?”

El gobernador de Minnesota, el demócrata Tim Walz, comunicó en redes sociales que había hablado con la Casa Blanca sobre el incidente, y aseguró que Donald Trump “debe poner fin a esta operación”. “Minnesota está harta”, sostuvo. Trump insiste en llamar “patriotas” a sus agentes y acusó a Walz de “incitar a la insurrección”.

Esa ha sido la narrativa todas estas semanas: mientras miles de estadounidenses salen a las calles a protestar por la presencia desmedida de los agentes de ICE, el Gobierno acaba de aprobar un proyecto de ley para asignar 64.400 millones de dólares al Departamento de Seguridad Nacional, de los que unos 10.000 millones serían destinados a ICE.

El fortalecimiento de la agencia, que ha cobrado mucha más presencia en las ciudades del país durante el último año, es un asunto del que alertan los activistas, quienes insisten en que lo que acaba de suceder en Minneapolis es realmente un problema nacional. “Puede repetirse en cualquier otra ciudad”, dijo a EL PAÍS María Asunción Bilbao, coordinadora de campaña del American Friends Service Committee de Florida. “Por eso todo el país debe estar alerta. Cuando una agencia federal puede usar la fuerza letal contra ciudadanos estadounidenses, queda claro que no se trata solo de un tema migratorio sino de una amenaza a los derechos civiles de todos. ICE no puede seguir siendo financiado”.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_