Trump no liberó Venezuela
Los lectores y las lectoras escriben sobre la situación en Venezuela, la entrega de su premio Nobel de la Paz de María Corina Machado a Trump, las acusaciones de agresión sexual contra Julio Iglesias, y la generación del ‘baby boom’
Tras el ataque a Venezuela y la captura de Maduro, la derecha y ultraderecha española se apresuraron a bendecir la operación y agradecer a Trump la liberación del pueblo venezolano de su dictador. No importaban los medios para tal fin. Hoy, cuando se les pregunta al respecto, sobre todo a la ultraderecha, desorientados y despojados de cualquier argumento, se limitan a afirmar que Venezuela es un lugar mejor sin Maduro. La realidad es que en Venezuela se mantiene exactamente el mismo Gobierno, la misma estructura de poder, la misma cúpula militar, los mismos paramilitares, la misma oligarquía corrupta. En resumen, se mantiene en el poder la misma dictadura chavista. Venezuela es hoy exactamente el mismo país, bajo el mismo régimen que hace dos meses. El único cambio es que en lugar de Maduro, ahora es Trump quien está, según sus propias palabras, al frente de Venezuela. Y la evidencia muestra que el único cambio es que los petroleros cuyo destino eran los amigos de Maduro, cambiarán su destino hacia los amigos de Trump. Esa es la realidad. Y si Venezuela es un lugar mejor sin Maduro, el mundo sería un lugar mucho mejor sin Trump.
Sebastián Fernández Izquierdo. Petrer (Alicante)
A sus pies
El servilismo, como todo, también tiene niveles. Suele ejercerse ante personas pudientes o que detienen el poder político con el propósito de recibir sus prebendas o sencillamente un mohín de aprobación que nos otorgue alguna secreta esperanza de ser dignos de ocupar un puesto de confianza a su sombra. Pero entregar una medalla olímpica, un Balón de Oro, un Oscar, un Pulitzer, o como en el caso de María Corina Machado, un Nobel de la Paz al matón del cole con el argumento vergonzante de que se lo merece más que tú, no tiene —creo— precedentes.
Pedro Antonio Cano Martínez. Totana (Murcia)
Defensa absurda
Abascal, Ayuso y Almeida ya saben que Julio Iglesias es inocente de los presuntos casos de abuso sexual de los que se le acusa. Aparte de las comparaciones absurdas que hicieron estos días —¿Qué tiene que ver unos abusos sexuales en Bahamas con las mujeres iraníes o con los casos de corrupción del PSOE?—, estos políticos han decidido abrazar la lógica trumpista: si el acusado es uno de los suyos, no solo hay que aplicar la presunción de inocencia sino que directamente es inocente sin esperar a ver qué dicen los jueces.
Edmundo Bueno Guinea. Zaragoza
‘La vida cañón’
Pues mira, sí, me gusta la vida cañón, y creo que en pocos años, si aún tengo la suerte de poder jubilarme a los 65, podría hacer todas esas cosas que años de responsabilidad laboral, familiar e incluso de compromiso social, no me han permitido disfrutarlo tanto como me hubiera gustado. Soy boomer y creo que como muchos de esa generación nos hemos merecido con creces el poder viajar, disfrutar de la vida y cómo no, comernos un chuletón si nos apetece. Las generaciones que vienen detrás que luchen por sus derechos, que se esfuercen como hicimos nosotros y que no miren solamente para su ombligo, que así no se logran mejoras sociales. Ya está bien.
Christine Anna Sanz Ahrens. Madrid