El aeropuerto internacional de Níger sufre un ataque terrorista
Las autoridades han suspendido el tráfico aéreo en la zona después de que tres aviones comerciales sufrieran daños
El aeropuerto internacional Diori Hamani, en Niamey, la capital de Níger, sufrió este jueves de madrugada un ataque terrorista que ha provocado daños a al menos tres aviones comerciales que estaban allí estacionados. Aunque nadie ha reclamado la autoría del atentado, las ofensivas de grupos yihadistas en Níger son frecuentes, en particu...
El aeropuerto internacional Diori Hamani, en Niamey, la capital de Níger, sufrió este jueves de madrugada un ataque terrorista que ha provocado daños a al menos tres aviones comerciales que estaban allí estacionados. Aunque nadie ha reclamado la autoría del atentado, las ofensivas de grupos yihadistas en Níger son frecuentes, en particular del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) y de la Provincia del Estado Islámico del Sahel. El aeropuerto de Niamey alberga una base militar y la comandancia de la fuerza antiyihadista de la Alianza de Estados del Sahel (AES), integrada por Malí, Níger y Burkina Faso.
El ataque comenzó pasada la medianoche y se prolongó hasta las dos de la madrugada, según han asegurado los vecinos del aeropuerto a los medios de comunicación, que afirman que se escucharon fuertes explosiones y disparos. Numerosos vídeos que circulan en redes sociales muestran proyectiles lanzados desde tierra, lo que indica que se activaron las defensas antiaéreas. Este jueves, blindados y soldados del ejército nigerino cortaban el paso al aeropuerto. El tráfico aéreo con procedencia o destino a Niamey ha sido suspendido por las autoridades, que no se han pronunciado aún respecto al ataque. Dos de los aviones dañados pertenecen a la compañía togolesa Asky y el tercero a Air Côte d’Ivoire, que recibió varios impactos de bala en el fuselaje y en una de sus alas.
Fuentes próximas al Gobierno nigerino aseguran que en los últimos días se había intensificado la alerta entre las fuerzas de defensa y seguridad ante la posibilidad de un ataque terrorista en la capital. La pasada semana, JNIM reclamó la autoría de la destrucción de un vehículo del Ejército a una veintena de kilómetros al este de Niamey. En el momento del ataque, el aeropuerto Diori Hamani albergaba también un cargamento de 1.000 toneladas de uranio de la multinacional francesa Orano. Esta compañía acusa al Gobierno de Níger de haberle expropiado dicho cargamento.
Junto a Malí y Burkina Faso, países con los que comparte frontera, Níger es desde hace más de una década el escenario de una violenta insurgencia yihadista que solo en 2025 provocó en este país unos 2.000 muertos, según los datos de la ONG Acled, citados por la agencia France Press. En 2023, un grupo de militares encabezados por el general Abdourahamane Tiani dio un golpe de Estado contra el presidente legítimo, Mohamed Bazoum, y se alzó con el poder. Posteriormente, la junta militar expulsó a los soldados franceses de su territorio y acogió a unos 300 mercenarios rusos de Wagner (hoy Africa Corps) como sus nuevos aliados en la lucha antiyihadista.
Sin embargo, los esfuerzos de Níger para hacer frente a la amenaza yihadista, en coalición con Malí y Burkina Faso, donde también gobiernan juntas golpistas, no están dando sus frutos y la inseguridad es palpable en amplias zonas de los tres países. Malí está sometida a un bloqueo de combustible organizado por JNIM, al igual que varias ciudades de Burkina Faso, donde hace dos semanas un ataque yihadista se cobró la vida de 11 policías en la zona de Balga, según reivindicó el mismo grupo. La propaganda oficial asegura que los ejércitos de los tres países están recuperando zonas antes ocupadas por los yihadistas, pero la expulsión de periodistas y la imposibilidad de acceder a las zonas afectadas impide una verificación independiente de la situación.