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Guillermo Ambrogi: “Nunca vi tanto optimismo entre los empresarios españoles con Argentina”

El representante de los empresarios españoles en Buenos Aires vaticina que el escenario es propicio para nuevas inversiones

Guillermo Ambrogi, en su despacho de la Cámara Española de Comercio de Argentina, en Buenos Aires.
Guillermo Ambrogi, en su despacho de la Cámara Española de Comercio de Argentina, en Buenos Aires.

Guillermo Ambrogi lleva 10 años al frente de la Cámara Española de Comercio de Argentina, un organismo que cumple 130 años y representa a las empresas españolas en el país austral. Como abogado de esas compañías vio la explosión de la inversión española en los 90, la crisis total con la expropiación de YPF a Repsol, en 2012, y ahora está viviendo el optimismo con el cambio de Gobierno, que sin embargo no se ha traducido aún en la lluvia de inversiones esperada. La llegada de Mariano Rajoy a Buenos Aires para visitar a Mauricio Macri simbolizará ese giro, y Ambrogi ve mucho optimismo, pero cree que aún hay que resolver muchos problemas de la economía argentina.

Pregunta. Se critica que los empresarios españoles no se acaban de decidir a invertir en Argentina. ¿Ellos que dicen?

Respuesta. Nunca he visto al empresariado español tan optimista como ahora. Se pasaron momentos muy difíciles y en los últimos dos años hay un gran optimismo. Las empresas grandes, que llegaron en los 90, se quedaron prácticamente todas y han seguido invirtiendo. España es el segundo país del mundo que más invierte en Argentina, y hasta la expropiación de Repsol era el primero. En inversión bruta directa son 60.000 millones de euros desde 1992 sin contar las reinversiones. Está en casi todos los sectores, bancos, informática, energía, turismo, seguridad, obra pública, infraestructuras.

"España es el segundo país del mundo que más invierte en Argentina"

P. La inversión se paró en 2016, cuando cambió el Gobierno, al contrario de lo que se esperaba. Está volviendo?

R. Se ralentizó, es cierto. Pero las empresas se quedaron y ahora con un Gobierno más favorable a la inversión están todas aquí, conocen bien el terreno y están preparadas para aumentar sus inversiones. Casi todas están anunciando planes.

P. ¿Sigue teniendo mala imagen Argentina? ¿Se mantiene la desconfianza?

R. Ha mejorado, hay muestras de confianza que a veces no se leen bien. Los inversores internacionales están comprando de forma masiva bonos del Estado argentino. Los bancos españoles están haciendo aumentos de capital. El problema es que se esperaba de una manera un poco ingenua una lluvia de inversiones. Viene mucho dinero, hay inversiones en energía eólica por ejemplo, en turismo, en bancos, pero esto no va a ser como en los 90, cuando entraron 50.000 millones de dólares en ocho años. La gran inversión ha sido más cauta, está esperando que se normalice la economía.

P. ¿Qué falta?

R. Falta el tema de la inflación [ronda el 25%] que a su vez está vinculado con el déficit fiscal, que no se puede bajar de golpe porque hay casi un 30% de pobreza en Argentina. Por eso el Gobierno ha optado por el llamado gradualismo. Hay otros problemas, Argentina aún está considerado como país fronterizo, estamos esperando para que pase a país emergente, esto lleva a unas tasas de interés más altas. Estamos esperando también el acuerdo UE-Mercosur, que puede implicar una gran explosión con un nuevo mercado.

"Las empresas españolas están preparadas para aumentar sus inversiones".

P. ¿Para los empresarios españoles es un problema esta polémica que provoca la noticia de que los propios ministros argentinos tienen su dinero fuera del país?

R. En los 90 también se hablaba de los empresarios argentinos que no invertían en su propio país, pero a los españoles no les importó. El inversor internacional llega cuando el proyecto es redituable y seguro, sería interesante que los ministros trajeran su dinero pero eso no es determinante para decidir una inversión de una multinacional. Es mucho más importante la seguridad jurídica y la tasa de retorno.

P. ¿Los empresarios españoles han asumido que Macri vino para quedarse o hay miedo a que Argentina vuelva a dar un giro?

R. No es tan importante cuanto se quede Macri, que como máximo serán ocho años, sino que las fuerzas políticas más representativas encuentren unas políticas básicas que se respeten esté quien esté en el Gobierno, algo así como los Pactos de La Moncloa en España. Los empresarios están viendo que eso por primera vez es posible en Argentina, y están trabajando para que suceda. Yo veo mucho optimismo.

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