Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Papa Francisco recibe por una hora al polémico expresidente Carlos Menem

Las medidas neoliberales del peronista en los 90 anticiparon la crisis económica de 2001

El Papa Francisco saluda a Carlos Saúl Menem en Santa Marta. Ampliar foto
El Papa Francisco saluda a Carlos Saúl Menem en Santa Marta. Télam

El 2016 ha traído entre otras cosas la confirmación de que la política argentina ha de tener una sede simbólica en el Vaticano. El Papa Francisco casi nunca se expresa en forma directa sobre la agenda de su pais pero habla a través de sus invitados. Así, la lista de encuentros argentinos con el Sumo Pontífice es variada y va desde el propio presidente Mauricio Macri hasta la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini. En el medio pasaron diputados, senadores, jueces federales, intendentes y hasta jugadores de fútbol. Ahora le ha tocado el turno a quien fuera presidente de la Nación en dos períodos, Carlos Saúl Menem, durante una etapa marcada por el neoliberalismo en Argentina, antesala de la crisis económica de 2001. Además, se trató del primer exmandatario que fue preso, en una causa que investigó la venta de armas a Ecuador y Croacia.

El encuentro entre el Papa y Menem, que viajó junto a su hija Zulema y los hijos de ésta, se realizó en la residencia de Santa Marta y duró casi una hora. “Tuve un encuentro excelente con el Papa Francisco, fue muy gratificante. Es una de las figuras más importantes del mundo de hoy, quizás la más importante”, aseguró el ex mandatario y ahora senador nacional por La Rioja tras la reunión de este lunes. Menem, de 86 años, llegó a la residencia papal minutos antes de las 9 de la mañana con vino de su bodega, grapa riojana y estatuillas de madera con la figura del Pontífice como regalos. Según hizo trascender el propio exmandatario, el encuentro ha sido “distendido” y hablaron “de la situación en Argentina, de Italia, que es un país maravilloso y del mundo”, además de fútbol, claro está. “Lástima que usted sea de San Lorenzo, Santo Padre”, le dijo Menem, y luego el Papa replicó, en referencia a la reconocida identidad riverplatense del ex mandatario: “Pero a mí el caldo de gallina (como le dicen a los simpatizantes de River Plate) no me gusta”.

La familia Menem con el Sumo Pontífice.
La familia Menem con el Sumo Pontífice. Télam

Cuando Menem era presidente de Argentina, el entonces Jorge Mario Bergoglio fue obispo titular de la histórica diócesis de Oca (entre 1992 y 1997), gracias a que el Código de Derecho Canónico establece que “no puede existir un obispo sin su diócesis” y el religioso había sido nombrado auxiliar del arzobispado de Buenos Aires por Juan Pablo II. En el ocaso del menemismo, y tras la muerte del cardenal Antonio Quarracino en 1997, fue nombrado arzobispo de Buenos Aires. “Ya nos conocíamos, cuando él estaba en Buenos Aires yo alguna vez fui a sus misas”, recordó Menem ante los medios de prensa que lo entrevistaron en el hotel en que se hospeda en Roma, antes de describir a Francisco como “un hombre que conoce bien el país”.

“Así como yo les pido que recen por mí, yo rezo por todos ustedes y por Argentina. No se pueden olvidar que yo soy argentino”, le dijo el Papa a Menem durante el encuentro y pidió que “se tranquilicen las aguas y no haya más guerras ni derramamientos de sangre en un mundo que en algunos lugares marcha a la deriva”. En cuanto a la tan ansiada y postergada visita papal a Argentina, Francisco le dijo: “Tengo visitas por todo el mundo. Apenas tenga la oportunidad, iré”.

El expresidente de Argentina entre 1989 y 1999 expresó que Mauricio Macri “es un hombre capaz, con inteligencia y hay que esperarlo” y, al ser consultado sobre qué evaluación hace de sus primeros 9 meses de gobierno, el ex mandatario indicó que “no se puede abrir un juicio de valor todavía en estos momentos”. “Una cosa es ser presidente de un club de fútbol y otra cosa es ser presidente del país”, sostuvo Menem. En cuanto al kirchnerismo, el ex jefe de Estado dijo que “ya fue, 12 años en el poder es suficiente” y añadió: “Cuando se deja el poder es muy difícil pensar en retornar al mismo, yo creo que Cristina (Kirchner) tendría que preocuparse por Comodoro Py”.

“Yo profeso la religión musulmana pero es una emoción tremenda ver al Santo Padre. Lleva la bandera de la paz en el mundo y de la unión entre las tres religiones”, señaló Zulema Menem, hija del expresidente.

Más información