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Higos secos rebozados, la golosina típica de Castellón

En 1940, Anita La Monsagua comenzó con la venta ambulante de ‘figues albardades’ y desde 2017 la familia tiene un local llamado La Botiga de la Figa

'Figues albardaes' abiertos por la mitad en La Botiga de la Figa, en Castellón.Carme Ripollés

No hay muchos establecimientos en España dedicados casi monotemáticamente al higo seco, pero en Castelló de la Plana, en el popular arrabal de Sant Fèlix, hay uno. Se trata de la Botiga de la Figa. Allí se venden unas peculiares figues albardades (buñuelos de higo rebozados) que son la golosina emblemática de las fiestas locales de la Magdalena, que se celebran entre el 7 y el 15 de marzo.

Estas fiestas son tan multitudinarias como las Fallas de Valencia, pero no están tan adulteradas. La Magdalena conmemora la fundación de Castelló de la Plana con actos de gran fervor cívico como la Romeria de les Canyes o el desfile de Gaiates.

Regresando al local en cuestión, botiga es un término que, en valenciano/catalán, significa tienda. Es el equivalente (con la misma etimología) del francés boutique. Hubo quizá algo de irónico, aunque sin duda perfectamente descriptivo, al bautizar así un establecimiento dedicado a todo tipo de productos elaborados con higos secos.

En realidad, todo comenzó en 1940. Al principio de la durísima posguerra, Anita La Monsagua se dedicó a la venta ambulante de figues albardades por Castelló. Y lo hizo aportando una innovación esencial: en lugar de rebozar un higo seco con harina y levadura (para formar el característico buñuelo) pasaba primero los higos por una trituradora de carne, con lo cual los aplanaba. Con la masa resultante cuadrada procedía a freír. Y el resultado era una auténtica figa cuadrada, que conseguía totalmente su propósito: que en cada mordisco que el cliente le diera encontrara siempre una porción de higo.

Tuvo tanto éxito su propuesta que su hijo Toni continuó con la venta ambulante. A ello se añadió su mujer, Paquita, que introdujo también los churros en la oferta. Esa tradición la heredaría el hijo de Toni —y nieto de Anita—, Antonio Sebastián Cardo (Castelló, 1977), quien junto a su pareja, Mati, inauguraron en 2017 La Botiga de la Figa (Carrer de Sant Fèlix, 6, Castelló de la Plana). Y hasta hoy.

Antonio y Mati se conocieron en la Escuela de Hostelería. Comprendieron enseguida el potencial de dedicar un local a los productos derivados de esos higos secos comprados en Extremadura. Rápidamente, sus figues albardades cuadradas se hicieron populares, pero decidieron ofertar otras creaciones. A los característicos churros con azúcar introducidos por la madre de Toni, añadieron una gama salada: de chistorra con salsa de camembert, de setas con mahonesa trufada y salsa de soja, de bacalao (todos a 5 euros unidad).

Las figues albardades se venden en packs de seis unidades por 10 euros. Pero se puede adquirir también pan de higo al mismo precio (elaborado con higos, matalauva, almendras, canela y anís seco), mermelada de higo seco al Pedro Ximénez (5,50 euros), barritas energéticas de higo (a 6 euros) o 250 gramos de higos secos puros (a 4 euros).

También ofrecen su Bombones Figuero (que no Ferrero), elaborados con chocolate, almendras y avellanas, pero también con higos (9 euros el pack de 9 unidades). Y además, en este establecimiento venden otros productos característicos de Castelló como la coca de patata, un bizcocho suave hecho de patata hervida, almendra molida fina, huevos (claras y yemas separadas), azúcar, ralladura de limón y, opcionalmente, azúcar por encima, o el ximo.

El ximo (que en Valencia llaman pepito) es un panecillo frito (con leche y huevos) con tomate, pimiento, cebolla, piñones, huevo duro y atún. Un clásico también muy celebrado en las fiestas de la Magdalena.

Y con todo esto, Antonio y Mati podrían darse por satisfechos, pero no es así. Aún les falta otra vuelta de tuerca: en concreto, un retorno a los orígenes, a la ambulancia feliz de la abuela Anita, La Monsagua. Para eso han adquirido una food truck con la que sueñan con recorrer España y Europa ofreciendo sus ya famosas figues albardades.

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