El FMI permite a Argentina no reabrir el proceso de canje de la deuda

El Gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional (FMI) dieron ayer por zanjado el cruce de declaraciones de los últimos días en relación con el tratamiento futuro al 24% de los acreedores que no aceptaron la reestructuración de la deuda, de casi 100.000 millones de dólares, cerrado el pasado 27 de febrero.

El director gerente del FMI, Rodrigo Rato, explicó que no realizaría declaraciones cruzadas con otros organismos internacionales, pero subrayó que el FMI no estaba exigiendo ninguna reapertura de las negociaciones con los acreedores y precisó que el FMI es el FMI, y el G-7 es ...

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El Gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional (FMI) dieron ayer por zanjado el cruce de declaraciones de los últimos días en relación con el tratamiento futuro al 24% de los acreedores que no aceptaron la reestructuración de la deuda, de casi 100.000 millones de dólares, cerrado el pasado 27 de febrero.

El director gerente del FMI, Rodrigo Rato, explicó que no realizaría declaraciones cruzadas con otros organismos internacionales, pero subrayó que el FMI no estaba exigiendo ninguna reapertura de las negociaciones con los acreedores y precisó que el FMI es el FMI, y el G-7 es el G-7.

En el punto 6 del comunicado del Fondo, señala que "el Comité da la bienvenida a la rápida recuperación de Argentina. El reciente canje de la deuda representa un importante paso adelante hacia el objetivo de crecimiento sostenible de largo plazo. Argentina necesitará ahora formular una estrategia mirando al futuro para resolver la impagada pendiente con acreedores privados en coherencia con la política de préstamos a países en mora del FMI, y continuar con las reformas estructurales".

Fuentes solventes dijeron que Lavagna manifestó no tener problemas con este párrafo. Esas fuentes señalan que el FMI no está exigiendo ahora mismo a Argentina una fórmula como condición para renegociar la deuda que mantiene Argentina con el FMI, lo que da un amplio margen de maniobra, sobre todo de cara a las elecciones legislativas de octubre próximo. Esas fuentes agregan que de aquí a julio Argentina y el FMI firmarán un acuerdo de un año para reestructurar los 14.000 millones, y más tarde se diseñará una fórmula de buena fe para calmar a los acreedores privados (bonistas italianos, alemanes y japoneses) que no firmaron la reestructuración.

Ayer, el ministro de Economía argentino, Roberto Lavagna, se reunió con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, John Snow, para aclarar posiciones. Fuentes solventes dijeron que Snow quitó hierro a las exigencias del G-7 (EE UU, Alemania, Japón, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá). Tras la cita, Lavagna regresó a Buenos Aires.

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