Al borde mismo de la N-II

Sólo unos pocos metros de distancia separan el centro comercial que se construye en el kilómetro 55 de la autovía N-II, de la calzada de circulación en sentido Madrid.El nuevo hipermercado, que se alza sobre la parcela cuya propiedad reclama la Junta de Castilla-La Mancha, se encuentra al borde mismo de la autovía de reciente construcción. Pese a lo cual, ni el Ministerio de Obras Públicas ni el Ayuntamiento de Guadalajara, que ha concedido la licencia de obras, han planteado objeciones a dicho punto.

Un grupo de comerciantes locales, movidos por intereses evidentes -oponerse a un hiper...

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte

Sólo unos pocos metros de distancia separan el centro comercial que se construye en el kilómetro 55 de la autovía N-II, de la calzada de circulación en sentido Madrid.El nuevo hipermercado, que se alza sobre la parcela cuya propiedad reclama la Junta de Castilla-La Mancha, se encuentra al borde mismo de la autovía de reciente construcción. Pese a lo cual, ni el Ministerio de Obras Públicas ni el Ayuntamiento de Guadalajara, que ha concedido la licencia de obras, han planteado objeciones a dicho punto.

Un grupo de comerciantes locales, movidos por intereses evidentes -oponerse a un hipermercado que puede hacerles la competencia en una ciudad de sólo 70.000 habitantes- promovió un recurso judicial contra esa licencia municipal, aludiendo, entre otro puntos, a que la ley de carreteras establece un mínimo de 50 metros que deben separar las construcciones nuevas de las autovías. El recurso aún no ha sido resuelto.

Más información

En cualquier caso, si esta clase de precedentes se consolida pronto las autovías van a encontrarse tan encajonadas por edificios de nueva construcción -y, por tanto, tan imposibilitadas de ampliaciones futuras- como muchos tramos de las vías existentes hasta la costosa modernización de la red de carreteras del Estado.

La situación del nuevo centro comercial no es desconocida para la Sociedad de Desarrollo Industrial de Castilla-La Mancha (Sodicaman), entidad de capital público que se encuentra asociada con Eroski en el proyecto al que la Junta se opone. Un directivo de esa empresa pública, José Luis Romero, fue quien gestionó y obtuvo una cédula urbanística para esa parcela en el Ayuntamiento de Guadalajara, meses antes de que Eroski comprara el solar. Han resultado infructuosas las gestiones, realizadas para obtener de dicha persona su propia versión.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
SIGUE LEYENDO

Archivado En