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Morante estrenará un traje de luces gracias al Centro Riojano de Madrid

El premio, valorado en 12.000 euros, el de mayor cuantía de la tauromaquia actual, se le concedió por ser el triunfador de la pasada Feria de San Isidro

Morante, junto al traje rioja y oro, acompañado por el secretario del jurado, Vidal Pérez Herrero, a la izquierda, y el sastre Antonio López.Muriel Feiner

Es el premio de mayor cuantía que se entrega en la tauromaquia actual: un traje de luces, rioja y oro, confeccionado a medida por Antonio López, de la sastrería Fermín, valorado en 12.000 euros. Ese es el trofeo que el Centro Riojano de Madrid entrega cada temporada al diestro triunfador de la Feria de San Isidro.

El afortunado del año pasado ha sido Morante de la Puebla, que en la noche de este martes recogió emocionado tan preciado regalo y que estrenará en la próxima Feria de Abril de Sevilla, donde está anunciado cuatro tardes.

El torero sevillano no pudo recogerlo el pasado otoño por sus problemas de salud, y ha acudido ahora a Madrid ante la “amenaza” de los promotores de que el vestido quedara finalmente colgado en una vitrina. Así lo hizo saber públicamente el secretario del jurado, Vidal Pérez Herrero, quien señaló que el veredicto se había adoptado el pasado 17 de junio por unanimidad de todos sus miembros.

El acto de entrega reunió a numerosos aficionados, ante los que el torero sevillano agradeció el premio y afirmó: “La Rioja forma parte de dos grandes momentos de mi carrera: cuando gané el Zapato de Oro de Arnedo (en 1996, siendo aún novillero) y este, que es el mejor premio que existe en el toreo”. “¿Cómo me iba a retirar después de conseguir este trofeo?”, añadió. “El día que lo estrene [no aclaró en público la fecha] intentaré estar a la altura de las circunstancias y llevaré en mi pensamiento a La Rioja y este bonito encuentro con todos vosotros”, concluyó Morante.

El presidente del Centro Riojano, José Luis Rupérez, cantó los méritos del premiado, y aseguró: “Morante no torea para convencer, sino para emocionar, y en San Isidro volvió a recordarnos que el toreo no es una suma de pases, sino un lenguaje”.

Señaló que el premio nació en el año 2000 —esta es su XXI edición— “para reivindicar el nombre de La Rioja y elevar el color del vino tinto a la categoría de color taurino”; y agradeció el apoyo institucional del Gobierno de La Rioja (estaba presente el consejero de Cultura de la comunidad autónoma) y el patrocinio de las bodegas Marqués de Vargas y Muga y la ganadería Carriquiri.

“Un año más, el rioja vuelve a vestirse de luces”, terminó.

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