_
_
_
_
_

El Congreso chileno da un fuerte golpe a Boric con el rechazo de su reforma tributaria

Los diputados echan abajo la iniciativa, clave para el Gobierno, que busca recaudar el 3,6% del PIB, unos 10.000 millones de dólares

Gabriel Boric Reforma tributaria
El presidente chileno Gabriel Boric en un acto conmemorativo del Día Internacional de la Mujer en La Moneda, Santiago.PABLO VERA (AFP)

La Cámara de Diputados y Diputadas ha rechazado este miércoles la reforma tributaria del Gobierno de Gabriel Boric. El Ejecutivo necesitaba 74 votos para superar la primera valla legislativa, pero consiguió 73 apoyos, mientras los rechazos llegaron a 71 y las abstenciones a tres. Este fracaso supone un duro golpe para la Administración izquierdista, porque la reforma tributaria representa un pilar fundamental para financiar el programa con el que Boric asumió en marzo de 2022. La reforma pretende recaudar un 3,6% del Producto Interno Bruto (PIB) en cuatro años, es decir, unos 10.000 millones de dólares, pero con este resultado la iniciativa no puede volver a presentarse hasta dentro de un año en la Cámara Baja.

El ministro de Hacienda, Mario Marcel, lamentó la votación: “Se rechazó la idea de que exista una reforma tributaria, que los recursos que generase esa reforma tributaria fueran a financiar el aumento de la Pensión Garantizada Universal (PGU), la reducción de las listas de los hospitales, el aumento de recursos para la salud primaria, que se creara o desarrolla un sistema de cuidados. Junto con eso, se rechazó cada uno de los componentes del proyecto”.

No resulta evidente el camino que tomará el Gobierno. Si bien podría reingresar el proyecto a través del Senado, donde no tiene mayoría, no se ha confirmado. La ministra de la Secretaría General de la Presidencia, Ana Lya Uriarte, que lleva las relaciones con el Congreso, aseguró que “con la convicción de la necesidad de mayor justicia tributaria”, seguirán evaluando los distintos caminos legislativos.

Era un hecho que la derecha iba a rechazar en bloque la reforma. En los últimos días la oposición había endurecido el tono frente a la propuesta. Tanto, que el jefe de los diputados de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Guillermo Ramírez, afirmó que los proyectos de reforma tributaria como el de pensiones “no pueden ser más malas”. Hacienda y la Secretaría General de la Presidencia parecían confiados en que al menos se superaría con facilidad del primer trámite legislativo.

El Gobierno tenía previsto contar con un puñado de votos del Partido Ecologista Verde (PEV), la Democracia Cristiana (DC) y del Partido de la Gente, lo que finalmente no ocurrió. “Es una mala noticia para quienes han querido o declaran querer constituir un nuevo centro político, porque han quedo subsumidos en la votación de la derecha política”, sostuvo Marcel. “Hoy tenemos un problema”, aseguró el diputado Diego Ibáñez, de Convergencia Social, una de las formaciones que conforman el Frente Amplio de Boric, “¿cómo vamos a financiar los derechos sociales que exige la ciudadanía? Le pedimos a la derecha que sea empática”, añadió.

Los objetivos de la reforma son aumentar tanto la recaudación como progresividad a través de un nuevo pacto fiscal. El proyecto se estructura en cuatro grandes áreas: medidas contra la evasión y la elusión; modernización de procedimientos tributarios; modificaciones en bases o tasas impositivas —impuesto a altos patrimonios—; y beneficios e incentivos para los contribuyentes. El Gobierno había dividido el proyecto justamente para facilitar los acuerdos y el que hoy se ha rechazado era el primero que se votaba en la sala.

Durante los ocho meses de negociación, el impuesto al patrimonio fue uno de los puntos que causó mayor rechazo en la oposición y el sector empresarial. La reforma establece un impuesto a los patrimonios que superen los 6.000 UTA (4,9 millones de dólares) para los residentes o domiciliados en Chile. Los detractores consideran que esta modificación popularmente llamada el impuesto a los súper ricos pueda afectar la inversión y el ahorro.

La dura derrota que ha sufrido hoy la reforma tributaria de Boric se produce solo unos días antes de que el Gobierno de Boric cumpla su primer año de mandato este 11 de marzo y en medio de fuertes presiones por un cambio de Gabinete, que se ejecutaría en los próximos días. El presidente chileno, antes de la votación, remarcó la importancia de la reforma tributaria para financiar la de pensiones, con la que el Ejecutivo busca hacerse cargo de las “tremendas desigualdades que han perjudicado, en particular, a las mujeres a lo largo de la historia”.

En la antesala a la votación, que comenzó este martes, Marcel explicó que los recursos se iban a destinar, entre otras cosas, al incremento de pensiones, la reducción de las listas de espera en los hospitales, mayores fondos para las regiones y los municipios. “La recaudación tributaria en Chile se encuentra significativamente por debajo de la de países de mayor desarrollo que el nuestro en la actualidad, pero también por debajo de la carga tributaria que esos países tenían cuando tenían un ingreso per cápita como el chileno”, apuntó el socialista.

Originalmente, el proyecto pretendía recaudar 4,1% del PIB, pero tras meses de negociación en el Congreso y la inclusión de las cerca de 90 indicaciones propuestas por los parlamentarios, se redujo a 3,6%. Estaba previsto que, de aprobarse, la recaudación para 2023 fuera del 0,6% del PIB, para 2023 un 1,4%, y 2,7% para el tercer año de Gobierno. Según Marcel, la disminución en la recaudación se compensaría con las medidas que contempla el proyecto para alcanzar una mayor inversión, menor gasto en intereses y mayor crecimiento.

Una de las grandes críticas de la oposición, junto con aspectos del contenido de la reforma, se refiere al momento. El propio Gobierno recortó hace unas semanas las proyecciones de crecimiento del PIB para este año (-0,7%), el 2024 (2,9%) y el 2025 (2,9%). Las estimaciones para 2026 y 2027 son de 2,8% y 2,4%, respectivamente. El expresidente Sebastián Piñera criticó el fin de semana el proyecto de ley: “Pretender aumentar en esa magnitud los impuestos, en medio de una economía estancada, con una crisis de crecimiento, que no es capaz de crear empleos, es un error”. Según el exmandatario, tanto el proyecto de reforma tributaria como el de pensiones tienen errores “garrafales”.

Suscríbase aquí a la newsletter de EL PAÍS América y reciba todas las claves normativas de la actualidad de la región.

Regístrate gratis para seguir leyendo

Si tienes cuenta en EL PAÍS, puedes utilizarla para identificarte
_

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_