Pepa Bueno: “Las grandes transformaciones en materia de género se producen desde abajo hacia arriba”

La directora de EL PAÍS participa en una charla con la Cátedra Mujeres y Medios de la Universidad Diego Portales, de Santiago de Chile

Pepa Bueno, directora de EL PAÍS, junto a la catedrática Paula Escobar durante su diálogo en la Cátedra Mujeres y Medios de la Facultad de Comunicación y Letras de la Univesidad Diego Portales, en Chile.
Pepa Bueno, directora de EL PAÍS, junto a la catedrática Paula Escobar durante su diálogo en la Cátedra Mujeres y Medios de la Facultad de Comunicación y Letras de la Univesidad Diego Portales, en Chile.Cristian Soto Quiroz

La directora de EL PAÍS, Pepa Bueno, ha participado este jueves en Santiago de Chile en un diálogo de la Cátedra Mujeres y Medios de la Facultad de Comunicación y Letras de la Universidad Diego Portales. En la segunda jornada de la visita de la periodista al país sudamericano, ha conversado con la directora de la cátedra, Paula Escobar, en un repleto auditorio del centro de la capital chilena con un público compuesto mayoritariamente por estudiantes de periodismo y trasmitido por Emol TV. En una actividad organizada por la delegación de la Unión Europea en Chile, Pepa Bueno ha conversado sobre la desigualdad de género en los medios de comunicación y alrededor de su enorme poder como agente de cambio en materia de equidad entre hombres y mujeres. Lo ha hecho sobre la base de su extensa biografía profesional y los desafíos que ha enfrentado como directora de EL PAÍS. “Las grandes transformaciones en materia de género se producen desde abajo hacia arriba”, ha dicho en esta actividad, que se enmarca en una visita que contempla su participación este viernes en el foro El reto social de América Latina, reformas, derechos y diálogo social, organizado por Prisa Media, que cerrará con una entrevista de la directora al presidente de Chile, Gabriel Boric.

Ha sido un diálogo de más de una hora donde Pepa Bueno ha contado que cuando empezó a ejercer, en los años Ochenta, cuando estaba en el primer año de la universidad, las redacciones estaban llenas de mujeres y los despachos, de hombres. “En estos años han cambiado cosas y el cambio es imparable. Pero observo, a lo largo de los años, que las redacciones siguen llenas de mujeres, que hoy en día llegan a los mandos intermedios, pero esta carrera se detiene al llegar a las cúpulas”, reflexionó la segunda mujer en asumir la dirección de EL PAÍS, luego de Sol Gallego Díaz. La directora recordó que un informe reciente de la Asociación de la Prensa española, sobre la base de 100 medios de referencia, indicó que solo el 23% está dirigido por mujeres y apenas el 13% está gestionado por mujeres.

Temprano, Bueno desayunó en la residencia del embajador de la Unión Europa en Chile, León de la Torre, con un grupo de periodistas chilenas, donde debatió sobre los retos que enfrentan a ambos lados del Atlántico, tanto en el acceso a los puestos de mayor responsabilidad como en las coberturas. La directora ha relatado la experiencia de EL PAÍS, donde existe desde 2018 una corresponsal de género, un cargo que asumió, primero, Pilar Álvarez y que actualmente ejerce Isabel Valdés. “¿Qué pretendería yo en EL PAÍS con respecto a la igualdad? Que la carrera de las mujeres importe. Que el techo de cristal se resquebraje”, aseguró Bueno, quien asumió la dirección en julio de 2021. Hoy, en Santiago de Chile, ahondó sobre la mirada de género que tiene el periódico en todas sus secciones: “Es una mirada que espero que se multiplique”.

En una charla donde Bueno confesó que en Chile se siente como en casa (“soy del sur de España y tengo mucho acento y, estando en Chile, me vuelve a salir”), la directora se refirió a su forma de ejercer el poder y a los esfuerzos profesionales del diario para incluir en las coberturas periodísticas las miradas de expertas. “Debemos estar atentos a la equidad en el espacio público de la opinión. Los hombres llevan mucho tiempo interviniendo y se sienten propietarios del espacio público, sin embargo, las mujeres llevamos menos tiempo y actuamos como si estuviéramos en un sitio prestado”, reflexionó. La periodista fue consultada sobre el llamado mansplaining, un término que consiste en que los hombres explican a las mujeres lo que ellas ya saben, quizá mejor que quien se lo está explicando, de forma condescendiente o paternalista. “A todas nos lo han hecho a lo largo de nuestra vida, pero desde que dirijo EL PAÍS las preguntas más asombrosas que he recibido no tienen que ver con lo que digo, sino con mi vida: ‘¿cómo lo lleva tu pareja?’. No me imagino que esta pregunta se la hayan formulado jamás a los hombres que han dirigido el periódico”.

Recordó su etapa de la televisión pública española y “la tiranía de la imagen hacia las mujeres, que no es nueva, pero que se mantiene intacta”. Cuando asumió allí la dirección y la presentación del informativo –la primera mujer en ambos cargos– Bueno sucedió a un “periodista maravilloso y amigo entrañable”, Lorenzo Milá, y ella les decía a sus colegas: “¿Alguien me imagina a mí presentando el telediario con las canas que hacen tan atractivo a Lorenzo? En esta tiranía de la imagen como exigencia social para responder un estándar no creo que se avance rápidamente, ni siquiera tras la explosión del Me Too y las nuevas olas del feminismo”, analizó. La directora contó la experiencia de otros países europeos, como Francia, donde las mujeres mayores siguen en pantalla. Explicó que hace algunos años en España se había terminado con el “estereotipo de machismo terrible” en el que un presentador maduro aparece junto a una chica joven y fresca a su lado, un formato, lamentó, que ha resurgido.

En el diálogo se destacó el movimiento feminista que explotó en 2018 en España, donde “las jóvenes de 20 y 30 años fueron las protagonistas”. Para la directora de EL PAÍS “no basta solamente con que haya mujeres en los puestos de responsabilidad, sino que hay que transformar completamente el juego de las relaciones y del poder”. En un mensaje dirigido especialmente a las más jóvenes, hizo un llamamiento a ser conscientes de que “el espacio público les pertenece” y a “no consentir que no les den la palabra”. “Son muchas y no hay marcha atrás”, aseguró en referencia a las estudiantes y a los espacios conquistados en los últimos años que, sin embargo, peligran.

Consultada por las recientes elecciones en Italia, con el triunfo de la ultraderechista Giorgia Meloni, Bueno aseguró que existe una especie de “internacional autoritaria” que comparte un argumentario general “de negacionismo de la igualdad”. Para la periodista, estos grupos de ultraderecha buscan apropiarse de los nichos de malestar, lo que “resulta muy inquietante para la Unión Europea”, entre otras cosas, por el peligro de regresión para los derechos de las mujeres.

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