El Banco Central de Chile destinará 25.000 millones de dólares a sostener el valor del peso

El mercado de cambios responde con una revaluación de la moneda al anuncio del plan, que inicia el 18 de julio

La pizarra de una casa de cambio de moneda en Santiago muestra la cotización del dólar frente al peso chileno, el 15 de julio de 2022.
La pizarra de una casa de cambio de moneda en Santiago muestra la cotización del dólar frente al peso chileno, el 15 de julio de 2022.Esteban Felix (AP)

El Banco Central de Chile anunció el jueves por la noche un programa de intervención cambiaria y provisión de liquidez de hasta 25.000 millones de dólares. El objetivo de la medida es apuntalar el valor del peso chileno, que esta semana rompió por primera la barrera de las 1.000 unidades por cada dólar. A los efectos de la crisis global, Chile ha sumado el desplome del precio del cobre, su principal fuente de divisas por exportaciones, y la incertidumbre política que acompaña al proceso de una nueva constitución. El plan del Banco Central arranca el lunes y se extenderá hasta septiembre, pero bastó el anuncio para que el peso recuperase parte del valor perdido durante los últimos días. Este viernes, la cotización de la divisa se ubicaba en los 977 pesos, 70 menos que en la víspera.

La intervención cambiaria del Banco Central ha sido un golpe en la mesa para una economía sumida en crisis. El ministro de Hacienda, Mario Marcel, fue presidente del Banco Central hasta enero, cuando el presidente Gabriel Boric lo llamó para sumarlo al gabinete. Este viernes, Marcel dijo que la intervención de la entidad monetaria había sido apropiada y dentro del margen que le imponen “sus facultades. “Como sabemos, el Banco Central es responsable de la política cambiaria en Chile y lo ha usado (…) para contribuir a la estabilidad financiera”. “En los últimos días ha aumentado la volatilidad en los mercados financieros locales, y eso por cierto es un elemento que se suma y que va más allá de los fundamentales en el movimiento del tipo de cambio. Es lo que ha citado el Banco Central para justificar su decisión”, explicó Marcel.

La iniciativa del Banco Central considera la venta de dólares por un monto de hasta 10.000 millones, al que se sumará una cifra similar en instrumentos de cobertura cambiaria. Los otros 5.000 millones de dólares se destinarán a una oferta preventiva de divisas. La reacción del mercado fue inmediata, incluso antes de que entrase en vigor el programa el próximo 18 de julio. El dólar perdía 70 pesos en las primeras horas de la mañana en la plaza de Santiago, evidencia de la tregua.

Chile es una de las economías más abierta del mundo y siente los efectos de la crisis global. Su economía enfrenta el riesgo de recesión para 2023 y un aumento de la inflación de 12,5% en los últimos 12 meses, el mayor nivel desde junio de 1994. El miércoles pasado, el peso chileno perdió 3,98% de su valor frente al dólar, en la que fue su mayor caída en 13 años. El presidente Boric habló entonces de una situación “tremendamente preocupante”. Atribuyó el derrumbe a la bajada del precio del cobre y a “las perspectivas de recesión en Europa y en Estados Unidos junto al proceso de China, con el cierre de ciudades que ha bajado la demanda”. Pero sumó como factor interno el proceso constituyente.

La convención entregó a Boric una propuesta de Constitución que debe ser aprobada el 4 de septiembre en un referendo vinculante. El último sondeo de Pulso Ciudadano indica que la opción por el “rechazo” suma el 55,7% de los votos, lo que abre interrogantes políticos sobre las estrategias de salida a una eventual derrota del nuevo texto.

“Es importante que los diferentes actores políticos demos señales de certidumbre y de que nos vamos a poner de acuerdo”, dijo Boric el lunes, cuando la presión sobre el peso chileno se había tornado inmanejable. Pidió entonces que, cualquiera sea el resultado del plebiscito, haya el día después “conversaciones para que el texto constitucional genere la mayor unidad posible”. Este viernes, sin embargo, cambió de postura y habló de convocar a una nueva elección de convencionales si finalmente el texto actual no es aprobado. “De ganar la alternativa al rechazo”, dijo Boric, lo que va a pasar es que vamos a tener que prolongar este proceso un año y medio más, donde va a tener que discutirse todo de nuevo a partir de cero. Tiene que haber un nuevo proceso constituyente”.

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