Los cinco libros de la semana
Los críticos de ‘Babelia’ reseñan lo nuevo de Rafael Méndez, Denis Johnson, Jude Rogers, David Graeber y John Banville
El periodista denuncia la colusión de intereses de los trabajadores públicos que pueden defender al Estado contra empresas, bancos o particulares mientras figuran como asesores o técnicos de estos poderes fácticos
> Lea aquí la crítica de Jordi Gracia
La novela de Denis Johnson, escri...
Los dueños del Estado
Rafael Méndez
Península, 2026. 264 páginas. 19,90 euros
El periodista denuncia la colusión de intereses de los trabajadores públicos que pueden defender al Estado contra empresas, bancos o particulares mientras figuran como asesores o técnicos de estos poderes fácticos
> Lea aquí la crítica de Jordi Gracia
Ángeles
Denis Johnson
Traducción de Benito Gómez Ibáñez. Random House, 2026. 240 páginas. 18,85 euros
La novela de Denis Johnson, escrita en unos años setenta precursores de la era Trump, refleja que la promesa de una salvación individual tropieza una y otra vez con la realidad de la perdición colectiva.
> Lea aquí la crítica de Patricio Pron
La banda sonora de nuestras vidas
Jude Rogers
Prólogo de Fernando Navarro. Traducción de Gabriela Bustelo. Libros del Kultrum, 2026. 288 páginas. 22 euros
De REM a Kraftwerk y de Neneh Cherry a The Breeders, el ensayo de Jude Rogers llega a través de 12 canciones inolvidables a la idea de que somos, en parte, aquello que escuchamos
> Lea aquí la crítica de Use Lahoz
Occidente nunca existió
David Graeber
Traducción de Sion Serra Lopes. Ariel, 2026. 432 páginas. 22,90 euros
La recopilación póstuma de sus mejores ensayos confirma la portentosa mirada de antropólogo crítico de David Graeber, que creía firmemente en la flexibilidad del ser humano.
> Lea aquí la crítica de Berta García Faet
Nocturno de Venecia
John Banville
Traducción de Antonia Martín Martín. Alfaguara, 2026. 320 páginas. 20,81 euros
Tras ganar el Man Booker en 2005, el irlandés se desdobló a los 60 años con otro pie en la novela negra y con dos estilos radicalmente distintos... que acabó por confundir. En ‘Nocturno de Venecia’ el ‘artista’ le da la palabra al ‘artesano’.