Portugal avanza para controlar el acceso de los menores a las redes sociales
El Parlamento debatirá un proyecto de ley que veta el uso por debajo de los 13 años y obliga al permiso familiar hasta los 16
Australia fue el país pionero en vetar el acceso a redes sociales a menores de 16 años y la onda ha comenzado a extenderse. Después de Francia, también Portugal se plantea restringir la barra libre a las plataformas digitales para niños y adolescentes. El Partido Social Demócrata (PSD), la formación de centroderecha que es la mayoritaria en la coalición que gobierna, ha preparado un proyecto de ley para trabar el acceso,...
Australia fue el país pionero en vetar el acceso a redes sociales a menores de 16 años y la onda ha comenzado a extenderse. Después de Francia, también Portugal se plantea restringir la barra libre a las plataformas digitales para niños y adolescentes. El Partido Social Demócrata (PSD), la formación de centroderecha que es la mayoritaria en la coalición que gobierna, ha preparado un proyecto de ley para trabar el acceso, que será debatido en la Asamblea de la República y modificado por la oposición con seguridad dado que el Gobierno carece de mayoría absoluta y necesita negociar con los demás partidos. La Cámara está ahora mismo dominada por la derecha, que posee casi el 70% de los diputados.
La propuesta, que entra este lunes en el Parlamento y fue avanzada el sábado en el diario portugués Público, contempla dos escenarios diferentes. Para los menores de 13 años, se propone la prohibición total del acceso a las redes sociales. Para quienes tienen entre 13 y 16 años, se delegará en los padres la responsabilidad de decidir sobre el acceso. En este sentido, sería una norma menos rígida que la de Australia, cuyo primer ministro Anthony Albanese justificó la ley por el riesgo para la salud física y mental de los menores. Según los datos del Gobierno australiano, el 96% de los niños de entre 10 y 15 años usaban redes sociales y el 70% de ellos habían accedido a contenidos peligrosos por promover la violencia, la misoginia, los trastornos alimentarios o incluso el suicidio.
En Portugal, la propuesta prevé la creación de un mecanismo de verificación de la edad del usuario a través de una Llave Móvil Digital. Para acceder a redes como Facebook, Instagram, TikTok y otras plataformas será necesaria la autorización de los padres —o tutores legales— de quienes tengan entre 13 y 16 años. Y tendrán algunos condicionamientos en el caso de que accedan: sus cuentas no pueden reproducir contenidos de forma automática ni usar técnicas de videojuegos para prolongar el uso de la red o enviar notificaciones no esenciales. “Es el momento de que el legislador encare este problema de frente. Tenemos que asumir nuestra responsabilidad y no dejar a nuestros niños y jóvenes desprotegidos en el ambiente digital”, declaró el líder parlamentario del PSD, Hugo Soares, a Público. Será excluida de la norma la aplicación de WhatsApp al considerarse que es un canal de comunicación habitual entre padres e hijos.
Una vez comience la tramitación en la Asamblea de la República, serán citados especialistas para que aporten datos e información útil para perfilar el texto final de la ley, que se pretende que alcance el mayor consenso parlamentario posible. El borrador del proyecto de ley también responsabiliza a las tecnológicas a las que insta a colaborar en la protección de los menores. En concreto, tendrían que instalar mecanismos para detectar contactos sospechosos, bloquear de forma automática los mensajes de cariz sexual y abrir canales de denuncia rápidos y seguros.
El visionado de contenido sexual y pornográfico a edades cada vez más tempranas es uno de los problemas más graves y que está impactando sobre la salud emocional de los jóvenes. Según un estudio de la Children`s Comissioner for England, un organismo público en defensa de los derechos de la infancia, el 38% de los jóvenes afirmaba que había llegado a vídeos porno por accidente.
El incumplimiento por parte de las plataformas digitales de las obligaciones que marque la nueva ley portuguesa será penalizado con multas de hasta dos millones de euros “o incluso hasta el 2% del volumen de negocios anual, a nivel mundial, según lo que sea más elevado en el caso de las grandes empresas”. La fiscalización de la ley corresponderá a la Autoridad Nacional de Comunicaciones y a la Comisión Nacional de Protección de Datos.
Además de Australia y Francia, otros dos países han dado pasos para limitar la presencia de menores en las redes sociales. Dinamarca anunció hace dos meses que pretenden prohibir el acceso a los menores de 15 años, mientras que Reino Unido ha abierto una consulta pública para evaluar la restricción por debajo de los 16 años.
En España, desde el pasado marzo, se amplió la edad para abrir una cuenta en redes sociales sin permiso paterno de 14 a 16 años. El Gobierno, además, está ultimando una aplicación para verificar la edad de los usuarios antes de acceder a páginas con contenido pornográfico. La medida va en línea con la posición de la Comisión Europea, que pretende exigir a los estados miembros que obliguen a implantar sistemas de verificación de edad en el acceso a la pornografía. En los últimos meses, Bruselas ha lanzado una ofensiva contra cuatro grandes plataformas (Pornhub, XVideos, Stripchat y XNXX) por el riesgo que suponen para los menores.