Sevilla: el bar de todos
Las lectoras y los lectores escriben sobre la saturación de las ciudades turísticas, las energías renovables, la huelga de los profesores de Infantil de Madrid y el fin de las obras de la Sagrada Familia
Viniendo hacia el hospital para cubrir el turno de cuidado a mi madre veo cómo un furgón policial se lleva a unos 10 o 12 hinchas de un equipo de fútbol. En otra ocasión, cruzando la Alameda, frontera entre mi casa y la de mi madre, me vi envuelta en una carrera sanferminera improvisada entre hooligans exaltados. Cuando mis amigos queden en la feria esta semana, no podrán andar para ir de una caseta a otra por la masificación. Y la pregunta que siempre me deja estas situaciones es: ¿los desperfectos urbanos, la limpieza, la seguridad... quién los paga? ¿Nuestros impuestos; los de sevillanos curritos que trabajamos cada mañana, también las de feria, para que en El Real ―como ahora dicen los foráneos entendidos― puedan disfrutar los privilegiados? ¿Para cuándo las tasas a los equipos de fútbol que dejan sueltos a sus hinchas en el centro histórico (y no fan zone) a beber alcohol y tirar sillas de los bares? Definitivamente, los que resistimos en el centro de Sevilla y no nos queremos dejar echar, lo tenemos cada vez más complicado. Nuestros dirigentes han decidido que esta cuidad nuestra está destinada a ser el bareto de España y de Europa... ¡Viva Sevilla y olé!
Eva Labrador Giraldo. Sevilla
‘Sorpasso’ energético
Las energías renovables han superado al carbón en la producción mundial de electricidad por primera vez en más de un siglo. Esto no es solo un dato sin más: es el síntoma de un cambio de rumbo. La energía solar, cada vez más extendida y barata, ha dejado de ser una promesa para convertirse en realidad tangible. El verdadero desafío será mantener este cambio mientras la demanda de energía sigue aumentando, pero el mensaje es revelador: el futuro de la energía ya no es fósil. Y lo que hasta hace poco parecía una transición lenta, hoy empieza a parecer una sustitución inevitable.
Francisco Santarremigia Molero. Valencia
Escuelas infantiles
¿Cómo es posible que después de dos semanas de huelga de educadores infantiles en la Comunidad de Madrid, los poderes públicos responsables no se hayan pronunciado ni puesto solución a un problema tan grave? ¿Cómo es posible que un trabajo con semejante responsabilidad esté tan infravalorado? Como madre, solo puedo apoyar a todas y cada una de las personas movilizadas. Gracias a todas las Elenas, Rodris, Marías... que están luchando y defendiendo los derechos de los más pequeños. Que nadie minimice su labor, porque es tan valiosa como imprescindible. Ojalá llegue pronto la solución que merecéis y merecen, sin duda, los niños.
Carlota Suárez Urbieta. Madrid
Por fin
Llevamos toda la vida observando grúas y andamios al pasar por la Sagrada Familia. Por eso, verla por fin terminada este 2026 es algo que emociona de verdad. Que el gran sueño de Gaudí se haya hecho realidad justo 100 años después de su muerte nos demuestra que, con tiempo y esfuerzo colectivo, las cosas grandes acaban saliendo adelante.
Alex Hernández Pagès. Barcelona