Ir al contenido
suscríbete

Esa extinción de la que usted me habla

Está bien que te recuerden el día en el que no seremos ya nada

Una imagen de la Vía Láctea captada desde la nave Orion el pasado día 8. ZUMA vía Europa Press (ZUMA vía Europa Press)

A veces no hace falta más: basta con saber valorarlo. Había una mesa, bebidas y unos bocadillos para el almuerzo, lo que en Valencia llamamos esmorzaret. De pronto, en uno de esos silencios que preceden a un estruendo, uno de los amigos se puso a pensar en la misión que le estaba dando la vuelta a la Luna, nos miró al resto y, aún con la boca medio llena, soltó su frase co...

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

A veces no hace falta más: basta con saber valorarlo. Había una mesa, bebidas y unos bocadillos para el almuerzo, lo que en Valencia llamamos esmorzaret. De pronto, en uno de esos silencios que preceden a un estruendo, uno de los amigos se puso a pensar en la misión que le estaba dando la vuelta a la Luna, nos miró al resto y, aún con la boca medio llena, soltó su frase como si fuera igual que las demás frases: “Pues yo no creo que estemos solos en el universo”. Le miramos. Nos miramos. Tratamos de apurar los bocadillos, que era lo único que podíamos hacer.

El periodista Nuño Domínguez publicó este martes la entrevista que le hizo a Michael Mayor, un hombre de 84 años que cayó por la grieta de un glaciar de los Alpes, se hizo astrofísico y, luego, descubrió el primer exoplaneta. Mayor le dio a Nuño un titular imbatible: “La gente piensa que la humanidad es eterna, pero nos extinguiremos”. Es curioso cuando se vuelve noticia lo que todo el mundo conoce: señal de que vivimos de espaldas a lo más obvio. A la extinción, por ejemplo.

Está bien que te recuerden el día en el que no seremos ya nada, porque te alivia de los errores más graves y le quita importancia a todas las cosas. También puede interpretarse al revés: si el futuro no existe, lo único cabal será centrar los esfuerzos en esto de ahora, tan fugaz e inevitable. “En unos 2.000 millones de años ya no estaremos en la zona habitable del sistema solar. Y eso sin tener en cuenta a los humanos locos y peligrosos”, decía el experto en la entrevista. Es difícil dejar de tenerlos en cuenta, señor Mayor, si somos cada día más conscientes de la extinción. Lo único que nos preguntamos es para cuándo. De momento, almuercen. Almuercen que nunca se sabe, y quizá luego ya es tarde.

Archivado En