¿Quién ganó? Putin
Si alguien despierta del coma como en ‘Good Bye, Lenin!’ habrá que explicarle que Rusia venció, pero no la guerra de Ucrania sino la de Irán
Querido amigo: Celebro que hayas salido del coma y aprovecho para ponerte al día. Ya sabes que nunca haré como el protagonista de Good Bye, Lenin!, que recreó el Berlín del muro y el comunismo para que su madre no se disgustara al despertar. Ganas me daban, pero esto es lo que hay.
Al recuperar la conciencia, me preguntaste quién ganó la guerra y, cuando te dije que Rusia, te entristeciste mucho: ¿Entonces cayó Zelenski?, reaccionaste, abatido. Y me di cuenta de tu equívoco. Por ello te aclaro l...
Querido amigo: Celebro que hayas salido del coma y aprovecho para ponerte al día. Ya sabes que nunca haré como el protagonista de Good Bye, Lenin!, que recreó el Berlín del muro y el comunismo para que su madre no se disgustara al despertar. Ganas me daban, pero esto es lo que hay.
Al recuperar la conciencia, me preguntaste quién ganó la guerra y, cuando te dije que Rusia, te entristeciste mucho: ¿Entonces cayó Zelenski?, reaccionaste, abatido. Y me di cuenta de tu equívoco. Por ello te aclaro las cosas.
La guerra de Rusia contra Ucrania sigue estancada con muchas dificultades para Volodímir Zelenski, que resiste con una heroicidad del tamaño del imperialismo ruso, aunque el nuevo presidente de EE UU le humilla y cancela la ayuda militar. ¿Qué guerra ha ganado entonces Putin? Otra, querido amigo, otra que ha estallado en tu ausencia: la guerra de Irán.
Mientras dormías, Estados Unidos e Israel atacaron al país de los ayatolás, se cargaron al líder supremo y a unas miles de personas más, pero, de momento, no han podido con el régimen. ¿El resultado? El petróleo se ha disparado, la inflación amenaza de nuevo la economía mundial y, horror: el nuevo presidente de EE UU ha levantado las sanciones a Rusia. Putin podrá volver a vender petróleo a mansalva, llenar sus arcas y atacar con más saña a Ucrania. Siento darte esta noticia.
Y no es la única mala. Ya sabes que todas las guerras son nocivas, pero ésta a la vez es divergente: los atacantes se han desacoplado. Mientras Netanyahu se crece en ellas —ahora está devastando Líbano como antes Gaza y no tiene intención de aflojar en los bombardeos a Irán— Trump no lo tiene tan claro. El 90% de los israelíes están a favor de esta guerra, pero el 56% de los norteamericanos están en contra. El interés del Gobierno israelí es debilitar por completo a Irán, sin prisa, pero el de EE UU es no machacar por completo el bolsillo de sus ciudadanos, que empiezan a sufrir el alza del petróleo.
Y una más. ¿Sabes quién ha perdido la guerra? Europa. Nuestro continente se fractura, que es justamente el objetivo de Trump. ¿Creías cuando quedaste en coma que nos quedaba una Europa fuerte como baluarte del orden basado en reglas y la sensatez internacional? Desengáñate rápido. En tu ausencia, también eso ha muerto. La propia presidenta de la Comisión ha despedido esos buenos tiempos y está entregando a Trump en bandeja nuestra endeblez.
Siento decirte todo esto, pero me pediste sinceridad. Bienvenido a este nuevo mundo, sea lo que sea esto.