Un frente democrático como respuesta estratégica
Las lectoras y los lectores escriben sobre la unidad de las izquierdas, la muerte de Robert Duvall,el estado de las autovías en Teruel y la tensión de la vida cotidiana
La unidad de izquierdas no debe ser ni una consigna romántica ni un gesto simbólico, sino una respuesta estratégica ante un panorama político en el que la derecha avanza hacia postulados cada vez más autoritarios. La división progresista resta escaños, desactiva la esperanza, confunde al electorado y deja el campo libre para que los discursos racistas, antifeministas y autoritarios se vendan bajo un falso barniz de rebeldía o sentido común, cuando no lo son. Frente a quienes pretenden demoler el Estado social, la izquierda no puede permitirse la introspección narcisista. Construir una alianza amplia no implica diluir identidades ni renunciar a matices. Implica generosidad política e inteligencia estratégica. Una candidatura unitaria tendría la fuerza de movilizar a quienes se sienten desencantados o resignados. El objetivo es ganar para impedir que el autoritarismo desmantele la convivencia. La historia se muestra implacable en sus lecciones. Es hora de que la política empiece a cuidar la herramienta que permite transformar la realidad: la unión.
Miguel Fernández-Palacios Gordon. Madrid
Recordar a Robert Duvall
Bastaría con evocar un plano de El padrino o rememorar la icónica frase “me encanta el olor a napalm por la mañana” para, automáticamente, recordar a Robert Duvall. Semejantes hitos cinematográficos, acompañados de sus sólidas interpretaciones, le consolidan como una figura memorable. Este respeto a la trayectoria de Duvall se torna en admiración al comprobar cómo sus logros no se ciñen a esos papeles estelares, sino que se extendieron a lo largo de más de 70 años de carrera.
Edgar Aroca Martínez. Casasimarro (Cuenca)
Repita conmigo
Ministro Óscar Puente, repita conmigo: a más uso, más necesidad de mantenimiento. Es fácil y vale para todo, desde los aseos públicos a las líneas férreas o las autovías. Como usuaria habitual de la A-23 (sí, Teruel existe), siento que cada fin de semana me juego la vida. No son baches; son socavones, cráteres, en un firme de todos los tonos de asfalto, parcheado mil veces y que, aun así, no llega ni de lejos al aprobado. Le invito a comprobarlo. ¡Ah! Y la opción del tren no está disponible desde hace casi un año. No queremos correr; queremos, sobre todo, llegar. Y sí, como usted dijo hace poco, es hora de cambiar los protocolos de mantenimiento.
Lucía López. Valencia
Apretar los dientes
El bruxismo se ha vuelto tan común que casi nadie se pregunta por qué. Se trata como un problema individual, cuando quizá sea un síntoma colectivo. Apretamos los dientes por la noche porque de día no aflojamos: vivimos deprisa, encadenando tareas, con el café mientras trabajamos y cenando con una pantalla delante. El cuerpo hace lo que puede: descarga mientras dormimos lo que no pudo sostener despierto. Quizá no estemos rotos. Quizá vivimos de una forma que aprieta demasiado. Y quizá la solución no sea solo dental, sino recuperar rituales y momentos donde el cuerpo pueda aflojar. No nacimos para vivir apretando los dientes.
Bárbara Salazar Galindo. Barcelona