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El Papa Francisco advierte sobre la desocupación en Argentina

En una carta enviada a la conferencia episcopal dice que los índices son “significativamente altos”

El Papa Francisco en su despedida de Polonia. Ampliar foto
El Papa Francisco en su despedida de Polonia. EFE

Tras el frio encuentro que mantuvieron en febrero el Papa Francisco y Mauricio Macri volverán a verse. La fecha elegida es el 17 de octubre, casualmente, el día que en Argentina se celebra la lealtad peronista. Pero más allá de la señal de distensión motivada por el anuncio del encuentro, Francisco sigue jugando un papel muy importante en la política argentina, hasta ahora, desde las críticas a la actual gestión de gobierno. Este lunes se dio a conocer una carta enviada por el Sumo Pontífice al presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, (CEA), Monseñor José María Arancedo. En la esquela, Bergoglio vuelve a hacer referencia con preocupación por la creciente desocupación en Argentina.

Los 7 de agosto son una fecha muy especial para el calendario litúrgico católico en Argentina. Es el día de San Cayetano, patrono del trabajo, y miles de creyentes se acercan a la parroquia ubicada en el barrio de Liniers para pedir y agradecer. Muchos de ellos, incluso, acampan durante varios días antes en cercanías de la iglesia. El trabajo es en Argentina mucho más que una actividad lucrativa; está considerado una suerte de sello dignificante y las imágenes de San Cayetano están en fábricas, oficinas y hasta taxis.

“Francisco siempre fue muy sensible a esta fecha de San Cayetano”, recordó Arancedo a la prensa luego de difundir el escrito que recibió desde el Vaticano y en el que el Sumo Pontífice saluda y bendice “a tantos hombres y mujeres que se congregarán en los diversos templos del país dedicados al Santo para pedir pan y trabajo o para agradecer el hecho de que no les falte”. “A San Cayetano pedimos pan y trabajo”, reivindica Francisco, “El pan es más fácil conseguirlo porque siempre hay alguna persona o institución buena que te lo acerca, al menos en Argentina donde nuestro pueblo es tan solidario. Hay lugares en el mundo que ni esa posibilidad tienen. Pero trabajo es tan difícil lograrlo, sobre todo cuando seguimos viviendo momentos en los cuales los índices de desocupación son significativamente altos”.

“El pan te soluciona una parte del problema, pero a medias, porque ese pan no es el que ganás con tu trabajo. Una cosa es tener pan para comer en casa y otra es llevarlo a casa como fruto del trabajo. Y esto es lo que confiere dignidad”, aclara Francisco en la carta. El Sumo Pontífice se hizo eco de las cifras de la Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) realizada por el propio ministerio de Trabajo y que dan cuenta de una caída del empleo que ya lleva 4 meses. En consecuencia, Arancedo reveló que Francisco llama a los obispos a “permanecer cerca de los que están sufriendo por este problema”. “Querido Arancedo: que en esta fiesta de San Cayetano todos los Obispos sepamos acompañar a nuestros hermanos que piden pan y trabajo. Y lo hagamos con cariño, cercanía y oración, y pidamos también para nosotros esa gracia: que nunca nos falte trabajo, ese trabajo al que nos envía el Señor y que nos confiere dignidad”, escribe el Papa.

“Cuando pedimos trabajo estamos pidiendo poder sentir dignidad; y en esta celebración de San Cayetano pedimos esa dignidad que nos confiere el trabajo; poder llevar el pan a casa. Trabajo, esa T (que junto con las otras dos T: Techo y Tierra) está en el entramado básico de los Derechos Humanos; y cuando pedimos trabajo para llevar el pan a casa estamos pidiendo dignidad”, refiere el escrito.

Finalmente, Francisco reserva un párrafo para los oportunistas: “La sabiduría de nuestro pueblo usa un dicho para calificar a quien, pudiendo trabajar no lo hace: ‘Ese vive de arriba’. Y nuestra gente menosprecia a quienes ‘viven de arriba’, porque arteramente atisban en ellos una cierta falta de dignidad.

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