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La economía argentina cae ligeramente desde la llegada de Mauricio Macri

El PIB del primer trimestre se retrae 0,7% con respecto a los tres últimos meses de 2015, pero sube 0,5% interanual

El presidente Macri inaugura una fábrica de fertilizantes en Pergamino, Buenos Aires
El presidente Macri inaugura una fábrica de fertilizantes en Pergamino, Buenos Aires Presidencia

Argentina suma tres trimestres consecutivos negativos y técnicamente está en recesión, según el último dato de Producto Interno Bruto (PIB) suministrado por el Instituto Oficial de Estadísticas y Censos (INDEC). Durante los tres primeros meses del año, la economía se retrajo 0,7% con respecto a los tres últimos de 2015. La caída siguió al -0,1% registrado en el período julio-septiembre de 2015 y al -0,4% de octubre-diciembre. Sin embargo, no todas fueron malas noticias para el gobierno de Mauricio Macri, en el arranque de una gestión que se inició el 10 de diciembre pasado: en términos interanuales, el PIB registrado en enero-marzo creció 0,5%.

El INDEC ha difundido el dato del PIB a pocos días de anunciar una suba del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de 4,2% en mayo. Aquel dato fue el primero dado por el INDEC tras un proceso de normalización de las estadísticas oficiales iniciado por Macri apenas asumió el cargo. Una de las principales críticas al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) fue, justamente, el maquillaje de los indicadores de la economía, sobre todo el de la inflación.

Del informe del PIB se desprende que los sectores más golpeados han sido la construcción, con una caída del 5,19%, la agricultura y ganadería (-5,06%) y la explotación de minas y canteras (-3,29%). La industria, en tanto, descendió 1,62%. Si la caída del PIB no fue mayor ha sido gracias al comercio: las exportaciones subieron durante el primer trimestre del año 13,08%, y las importaciones un 12,22%.

El buen comportamiento de las exportaciones puede atribuirse a la decisión de Macri de reducir las retenciones a los productos del campo, con especial atención en el trigo, el maíz y la carne. El Presidente satisfizo así un viejo reclamo del agro, en clara rebeldía contra el sistema de impuestos que aplicó el kirchnerismo para beneficiarse con parte de la renta extraordinaria que generó la década de oro de las materias primas.

El Gobierno se ha puesto como meta cerrar este año con un crecimiento de entre 0,5% y 1%. Para ello se ha propuesto reducir la inflación, que a esta altura de 2015 ya supera el 40% interanual, y aumentar la actividad económica con políticas activas de atracción de capitales externos. El Ministerio de Economía, a cargo de Alfonso Prat-Gay, ya ha confirmado inversiones productivas por 16.000 millones de dólares.

La estrategia de seducción al capital alcanzará su punto más alto en septiembre, cuando se realizará el primer Foro de Inversión y Negocios de Argentina. El Gobierno espera reunir en Buenos Aires a 1.600 empresarios, inversores y líderes de negocios nacionales e internacionales para convencerlos de los beneficios de un país que “ha cambiado”, como dijo el presidente de la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional, Juan Procaccini, a cargo de la organización del evento.

“Vamos a mostrar al mundo que podemos ofrecer buenas ofertas de inversión. El objetivo es generar confianza para que nuestro país esté otra vez en el mapa inversor del mundo”, dijo el funcionario. El presidente Macri prometió durante su campaña electoral que una “lluvia de dólares” caería sobre Argentina apenas él llegase a la Casa Rosada. Pero el tiempo apremia, los indicadores económicos no son los mejores y el dinero demora en llegar. Revertir ese escenario es el principal desafío de Macri.

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