Los grandes duques de Luxemburgo siguen en España su gira de presentaciones con un encuentro con los Reyes en el Palacio Real
Guillermo V y Stéphanie de Luxemburgo, que han sido distinguidos con el collar de la Orden de Isabel la Católica y la Gran Cruz de la misma orden, se reunirán con Pedro Sánchez y los presidentes del Congreso y del Senado
Los grandes duques de Luxemburgo, que asumieron el trono el pasado mes de octubre, han continuado en España su gira oficial de presentaciones. Dos días de viaje que han empezado este jueves con un encuentro con los Reyes en el Palacio Real, donde ofrecen un almuerzo en su honor. Felipe VI y Letizia han recibido a Guillermo V y Stéphanie de Luxemburgo con honores militares en la Plaza de la Armería. España es el cuarto destino que visitan después de Bélgica, los Países Bajos y de reunirse con el papa León XIV en la Ciudad del Vaticano desde que Guillermo V sustituyó a su padre Enrique, que abdicó tras 25 años en el trono para dejar paso a una nueva generación con la que la institución aspira a relanzar su imagen. En la agenda de la visita también está prevista una reunión esta tarde con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Palacio de la Moncloa.
Tras escucharse el himno de ambos países en la plaza de la Armería, el Rey y el gran duque han pasado revista a la guardia real, mientras que la reina Letizia y la archiduquesa Stéphanie atravesaban el patio conversando. Tras reunirse nuevamente, los cuatro han subido por la escalinata del palacio mientras los Reyes —que esta mañana han recorrido Arco, donde han visitado el estand de EL PAÍS—explicaban a sus invitados algunos detalles del edificio.
Durante el almuerzo oficial, Felipe VI ha sido el primero en tomar la palabra y ha puesto de relieve los lazos históricos y amistosos entre los dos países. “España y Luxemburgo compartimos historia, cultura y una visión común de Europa y del mundo”, ha dicho el monarca español. “El Emperador Carlos V, Duque de Luxemburgo, y su hijo Felipe II evocan nuestras raíces compartidas. Rememorar el pasado contribuye a apuntalar el presente y a orientar nuestra acción futura”, ha añadido. “Esta visita a España simboliza la solidez de los vínculos y la hermandad entre la Casa Real de España y la Casa Ducal de Luxemburgo, reflejo a su vez de la amistad que une a nuestros pueblos”.
El gran duque sucedió al Rey y ha citado, en español, el verso de Machado: “Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”. Y añadía: “El camino que estamos caminando no es solo bilateral, es profundamente europeo”. Finalmente, ha concluido brindando “por el brillante futuro del pueblo español y por el fortalecimiento continuo de la amistad entre los dos países”.
Como suele ser habitual en las visitas oficiales, los Reyes y grandes duques han intercambiado obsequios. Felipe VI y Letizia le han regalado a sus invitados una guitarra española artesanal, un juego de jarra y seis vasos de agua de cristal de la Real Fábrica de Cristales de la Granja, y una obra editada con ocasión del bicentenario del Teatro Real de Madrid. Los grandes duques les han obsequiado un jarrón de cristal de Villeroy & Boch y otro más de la prestigiosa exposición de Luxemburgo De Mains de Maîtres, además de una fotografía firmada.
Estos dos días de visita culminarán con la firma de diversos acuerdos bilaterales entre España y Luxemburgo en temas económicos y académicos. En un comunicado oficial, el Gobierno ha destacado que el encuentro con los grandes duques “se desarrolla en el marco de las relaciones de amistad y cooperación que mantienen ambos países”, así como “en el trabajo que realizan para seguir fortaleciendo la relación bilateral en todos los ámbitos”. El gran duque, acompañado de diversos miembros del Gobierno luxemburgués, se reunirá también esta tarde con los presidentes del Congreso y del Senado, Francina Armengol y Pedro Rollán, respectivamente. Los tres se dirigirán al Salón de los Pasos Perdidos del Congreso, donde Guillermo V saludará a los miembros de las mesas del Congreso y del Senado y, posteriormente, firmará en el Libro de Honor de la Cámara Baja. A continuación, la comitiva visitará el Salón de Plenos, como suele ser habitual en este tipo de actos con invitados internacionales, para mantener una reunión privada.
Precisamente, este miércoles el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó la decisión del Consejo de Ministros de conceder el collar de la Orden de Isabel la Católica a Guillermo de Luxemburgo y la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica a Stéphanie Marie, así como al viceprimer ministro y ministro de Asuntos Exteriores del Gran Ducado de Luxemburgo, Xavier Bettel. Una condecoración que tiene por objeto “premiar aquellos comportamientos extraordinarios de carácter civil, realizados por personas españolas y extranjeras, que redunden en beneficio de la Nación o que contribuyan, de modo relevante, a favorecer las relaciones de amistad y cooperación de la Nación Española con el resto de la Comunidad Internacional”, según el Reglamento de la Orden.
Felipe VI es el Gran Maestre de la Orden de Isabel la Católica —instituida por el Fernando VII el 14 de marzo de 1815—, por lo que todas las condecoraciones de esta orden son conferidas en su nombre, mientras que el ministro de Asuntos Exteriores es el Gran Canciller de la Orden y le corresponde elevar al Consejo de Ministros la concesión de los grados de Collar y Gran Cruz, así como conceder, en nombre del Rey, los grados inferiores.
En 2014, los reyes realizaron un primer viaje oficial de presentación a Luxemburgo tras su proclamación, y coincidieron con el príncipe Guillermo en la reunión con los entonces grandes duques, Enrique y María Teresa, en el Palacio Gran Ducal. La bienvenida a Felipe VI y Letizia comenzó con el recibimiento del príncipe heredero en el aeropuerto y, más tarde, en el palacio sonaron los himnos de España y Luxemburgo.
Enrique de Luxemburgo anunció la decisión de ceder sus funciones a su primogénito el 23 de junio de 2024, Día Nacional de Luxemburgo, en la sede de la Filarmónica de la ciudad. “Sabía que este momento llegaría, pero aún estoy un poco nervioso, porque tendré que familiarizarme con nuevas responsabilidades: política internacional, diplomacia, firma de decretos, el aspecto legislativo... Ya conozco todo eso, por supuesto, pero aún no al dedillo”, declaró entonces el que se iba a convertir en gran duque a la cadena RTL. Tras su proclamación, su hijo, el príncipe Carlos, a sus cortos cinco años, se ha convertido en el heredero al trono más joven del mundo.