Cómo Cataluña puede posicionarse en la nueva era del audiovisual
El sector catalán es muy equilibrado y debe avanzar en tres ámbitos interconectados: talento, innovación e inversión
El sector audiovisual está entrando en una nueva etapa. La convergencia entre tecnología, creatividad y datos está transformando cómo aprendemos, trabajamos y nos relacionamos. Según AVIXA, ...
El sector audiovisual está entrando en una nueva etapa. La convergencia entre tecnología, creatividad y datos está transformando cómo aprendemos, trabajamos y nos relacionamos. Según AVIXA, el mercado audiovisual profesional alcanzará los 402.000 millones de dólares en 2030. En un contexto económico y geopolítico incierto, el sector demuestra resiliencia y crecerá por encima del PIB mundial, impulsado por el trabajo híbrido, la digitalización de espacios y la integración de inteligencia artificial en la creación y gestión de contenidos.
El audiovisual es hoy una herramienta transversal que impulsa la competitividad en todas las industrias. Está presente en el hogar, en la salud, en la educación o en el entretenimiento, y actúa como un motor de productividad, innovación y nuevas formas de conexión entre personas y organizaciones.
Esta transformación está redefiniendo economías enteras, y Cataluña reúne condiciones para desempeñar un papel protagonista en Europa. El sector audiovisual representa alrededor del 3% del PIB catalán y emplea a más de 41.000 profesionales en unas 4.100 empresas. En 2024 su volumen de negocio creció un 14%, hasta 8.636 millones de euros. El ecosistema catalán es muy equilibrado y, para reforzar su posición, en mi opinión, debe avanzar en tres ámbitos interconectados: talento, innovación e inversión.
El primero es el talento. La industria necesita perfiles que combinen capacidades tecnológicas, creativas y analíticas. Es clave reforzar la colaboración entre universidades, centros de formación y empresas, adaptando programas y mostrando a los jóvenes la diversidad de oportunidades, así como impulsar la recualificación de profesionales de otros ámbitos. Cataluña cuenta con talento local altamente cualificado, capacidad de atraer profesionales internacionales y una marca Barcelona reconocida mundialmente por creatividad, diseño y proyección global.
El segundo ámbito es la innovación. Cataluña dispone de un tejido empresarial diverso, con integradores, productoras, estudios de diseño, startups de realidad aumentada y una industria del videojuego en expansión. El reto es fortalecer los puentes entre estos actores y potenciar la transferencia de conocimiento con universidades y centros de investigación. Y el Clúster Audiovisual de Catalunya desempeña un papel central en esta articulación.
El tercer ámbito es la inversión. Cataluña es ya un destino atractivo, pero debe consolidar este dinamismo con proyectos que impulsen crecimiento sostenido. La colaboración público-privada es esencial, combinando el papel facilitador de las instituciones y la capacidad innovadora del sector. Iniciativas como el proyecto de las Tres Xemeneies reflejan esta visión compartida.
Cataluña debe potenciar nuevas infraestructuras y reforzar las existentes, dotándolas del mejor equipamiento tecnológico y ofreciendo un marco económico estable que facilite el crecimiento empresarial. Pero invertir no es solo atraer capital. Es también apostar por las personas, creando oportunidades que permitan retener el talento formado aquí y ofrecerle un futuro profesional competitivo sin necesidad de buscarlo fuera.
Desde la perspectiva internacional que me ofrece liderar ISE, la feria del sector audiovisual e integración de sistemas más importante del mundo, pocas regiones en Europa reúnen las condiciones que hoy tiene Cataluña. Un ecosistema sólido y emergente, talento creativo, universidades de primer nivel y proyección global. Si trabajamos juntos para formar al talento al ritmo del cambio, si la innovación se traduce en soluciones reales y si la inversión impulsa la expansión internacional, Cataluña no será solo un espectador en la nueva era audiovisual. Será uno de sus protagonistas.