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Planas, sobre la peste africana: “Estamos intentando limitar el impacto sobre el sector porcino español”

El ministro de Agricultura recalca que no hay riesgo de contagio a los humanos, y asegura que el abastecimiento está asegurado

El ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, este sábado en rueda de prensa. Foto: Diego Radamés (Europa Press)

Nadie sabe muy bien cómo se originó el brote. Si el primer jabalí se intoxicó comiendo de la basura, si alguien les alimentó con algún producto cárnico contaminado, o si tuvieron contacto con algún ejemplar que cruzó la frontera española —más improbable, porque no hay casos detectados en Francia ni Portugal—, pero la Peste Porcina Africana (PPA) se ha convertido en una preocupación de primer orden tanto para el Gobierno como para la industria cárnica.

Tras los seis casos detectados en plena sierra de Collserola (Barcelona) —cuatro de ellos aún pendientes de confirmación—, la precaución es máxima. Y el Ejecutivo está haciendo equilibrios para combinar la transparencia con la protección de los intereses comerciales de los productores. En juego, 8.800 millones de euros en exportaciones. “Estamos intentando limitar el impacto sobre el sector porcino español”, ha asegurado este sábado el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas.

En su intervención, convocada de urgencia, Planas ha combinado las buenas y malas noticias. En el lado sanitario, ha insistido en que no hay ningún peligro para la salud humana, porque la enfermedad no es zoonótica, y por tanto no es transmisible de animales a humanos. En el comercial, ha recordado que de todo ese volumen exportador, no hay ninguna restricción en los envíos a la UE, salvo para las 39 granjas situadas en la zona donde se han detectado los casos, donde se ha establecido un perímetro de 20 kilómetros que permanece confinado. Eso supone que los 5.100 millones que el sector envía a los socios europeos, el 58% del total, no se han visto afectados. Tampoco existe, asegura, peligro para el abastecimiento interno de productos cárnicos derivados del cerdo.

La reaparición de la PPA ha tomado por sorpresa a las autoridades, porque llevaba erradicada desde 1994, sin embargo, esta “vieja conocida”, como la ha llamado Planas, está presente en prácticamente la mitad de los países de la UE, y existen precedentes para ser optimistas. “Hay dos casos singulares, uno en las Árdenas, en Bélgica, y otro cerca de Roma, en unas colinas, muy parecidos al de Barcelona. Casos con jabalíes silvestres donde se consiguió encapsular la enfermedad y cerrar el tema”, relató Planas, que conoce bien el caso belga porque residió en el país varios años.

El Gobierno ha puesto a trabajar a toda su maquinaria diplomática y comercial para limitar el impacto económico. Hay países como Japón, Malasia, Taiwán o México que han frenado en seco las compras de porcino español, porque no reconocen la llamada regionalización, que implica que, si se detectan casos en una región, se podrá seguir exportando desde las zonas libres del virus. En cambio, otros, como China, Filipinas, Corea del Sur, el Reino Unido y Serbia, sí la reconocen, lo que permite que el flujo de intercambios continúe. De los 104 países que reciben porcino español, hay 44 que exigen requisitos sanitarios específicos para la PPA, 24 que reconocen la regionalización, y 20 que no lo hacen, los más restrictivos.

De los 400 certificados de exportación con ese más de un centenar de países, un tercio se encuentra actualmente bloqueado. “Estamos trabajando para que puedan abrirse con la mayor celeridad. [...] Lo peleamos todo. Expediente por expediente. País por país. Y certificad por certificado. Porque es lo que nos pide el sector y nuestra voluntad” ha afirmado Planas.

Más allá de la cifra de países, importa el volumen. Y ahí España está muy pendiente de lo que decida China, que copa 1.100 millones de euros de los 3.700 millones en compras de países de fuera de la UE. Durante la visita de los Reyes a mediados de este mes, el gigante asiático firmó un protocolo de regionalización, que de cumplirse solo impediría exportar a las explotaciones de la provincia de Barcelona, limitando mucho los daños para el sector porcino español, el tercero del mundo tras los de China y EE UU. “China es un mercado muy importante para nosotros. [...] Estamos en contacto con sus autoridades en relación a la aplicación del acuerdo de regionalización”, ha dicho el ministro.

Cualquier revés desde Pekín supondría un golpe económico de importantes dimensiones. Por ahora no hay noticias de que se hayan bloqueado contenedores españoles en puertos chinos, pero lo habitual es que se respeten las mercancías que ya estaban embarcadas antes de la alerta sanitaria.

El sector lo conforman en España 44.500 explotaciones, que producen 4,9 millones de toneladas al año. De ellas, un millón se consumen en España, 2,77 millones se exportan (1,22 millones fuera de la UE y 1,5 millones dentro), y el resto corresponde al consumo del denominado sector Horeca (restaurantes, bares y tabernas). Ante cifras tan imponentes, el Ejecutivo se está multiplicando para frenar la crisis y dar soluciones. El lunes Planas se reunirá con el sector para tratar el problema, y el miércoles habrá una reunión con presencia de todas las comunidades autónomas para actualizar los datos disponibles. “Vamos a trabajar para mantener abiertos nuestros mercados exteriores y evitar más focos”, ha resumido el ministro.

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