SANIDAD

Expulsado de una clínica el presidente del Colegio de Médicos de Sevilla

La Dirección de la clínica Santa Isabel, de Sevilla, confirmó ayer la expulsión del presidente del Colegio Oficial de Médicos, Rafael Barroso Guerra, debido a "una falta muy grave por abandono de una enferma", según una nota facilitada por el citado centro sanitario. Barroso negó ayer todos los extremos de la acusación y anunció que presentará una querella contra el director de la clínica por un presunto delito de atentado al honor personal.

Los hechos que han dado lugar a la expulsión de Barroso fueron denunciados por un grupo de médicos de la Clínica Santa Isabel, y sucedieron el ...

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La Dirección de la clínica Santa Isabel, de Sevilla, confirmó ayer la expulsión del presidente del Colegio Oficial de Médicos, Rafael Barroso Guerra, debido a "una falta muy grave por abandono de una enferma", según una nota facilitada por el citado centro sanitario. Barroso negó ayer todos los extremos de la acusación y anunció que presentará una querella contra el director de la clínica por un presunto delito de atentado al honor personal.

Los hechos que han dado lugar a la expulsión de Barroso fueron denunciados por un grupo de médicos de la Clínica Santa Isabel, y sucedieron el pasado 4 de abril cuando el doctor Barroso fue requerido para atender a María de la Luz García, de 29 años, que se encontraba en el octavo mes de gestación y que ingresó en el centro sanitario sangrando abundantemente por la vagina.Según la denuncia de los médicos, Barroso, tras una primera exploración y encargar una ecografía, se desentendió del caso, mientras que la comadrona de guardia en la clínica intentaba localizar a otro médico requerido por la paciente. Finalmente, María de la Luz García fue traslada al servicio de urgencias del Hospital Universitario, en el que fue intervenida con éxito.

Barroso dirigió una carta sobre esos hechos a la dirección de la clínica en la que señala que "dejando constancia del riesgo de coagulopatía y de la necesidad de atender rápidamente a la enferma, damos por terminada nuestra intervención profesional".

Rafael Barroso señaló ayer que nunca ha tenido relación laboral con la clínica y que no ha pertenecido a su cuadro medico. "Mi relación con la clínica añade, consiste en "tener arrendada en la misma, una consulta por un precio que pago religiosamente y en la que atiendo a mis enfermos, utilizando igualmente los servicios de quirófanos".

Barroso insistió ayer en que su intervención "se produjo a petición de una distinguida compañera, quien me solicitó evacuar consulta médica sobre determinada enferma y a la que dí mi parecer y criterio profesional, sin perjuicio de que el mismo fuera ratificado o rectificado".

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