_
_
_
_

La Fiscalía chilena afirma que el asesinato del disidente venezolano Ojeda fue político y planificado desde Caracas

El exteniente de 32 años fue secuestrado en Santiago de Chile el 21 de febrero. Su cadáver fue hallado 10 días después dentro de una maleta, enterrado bajo cemento

Familiares de Ronald Ojeda
Familiares de Ronald Ojeda en su funeral, el 8 de marzo.CRISTOBAL VENEGAS

El fiscal chileno Héctor Barros ha señalado que el secuestro y homicidio de Ronald Ojeda ―exteniente opositor al Gobierno de Nicolás Maduro y refugiado político en Chile, cuyo cuerpo fue hallado el 2 de marzo enterrado bajo cemento dentro de una maleta― se organizó desde Venezuela y que tuvo un móvil político. En una entrevista concedida al canal Chilevisión, la noche de este jueves, a Barros se le preguntó si tenía la convicción de que el móvil del homicidio era político: “Hasta el momento, no tengo otro antecedente que nos demuestre, que nos indique, hacia otro lado”, respondió. “En este caso nosotros hemos descartado todas las tesis que tengan que ver con la participación de él [Ojeda] en la comisión de algún ilícito. Por lo tanto, la única tesis que queda vigente es la que usted indica”, aseguró el fiscal, quien coordina en Santiago de Chile el Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH). “Sostenemos que esto se organizó, se solicitó el secuestro y posterior homicidio del señor Ojeda desde Venezuela”, agregó Barros.

En marzo, tras la audiencia de formalización ante un tribunal de garantía del hasta ahora único detenido en el caso, un joven venezolano de 17 años, el fiscal vinculó la ejecución al Tren de Aragua, una banda que surgió en Venezuela y que opera desde 2022 en varias regiones de Chile. Pero siempre había sido una incógnita quién ordenó el crimen y se sospechó ―sobre todo desde el entorno de la familia de Ojeda y de sectores disidentes venezolanos― de una operación del Gobierno de Maduro. Una investigación, publicada a comienzos de abril por Noticias Caracol en Colombia, informó sobre “la cacería de opositores por parte del régimen de Maduro en Colombia y Chile”. Una práctica que “no respeta fronteras”, agregaron, y que se inició tras “una supuesta conspiración para derrocar el régimen de Nicolás Maduro en Venezuela”, orquestada en diciembre.

“¿Usted cree que [el asesinato de Ojeda] puede haber sido organizado desde Venezuela, por organismos de contrainteligencia, concretamente por la Dirección General de Contrainteligencia Militar?”, preguntaron a Barros en Chilevisión. “No lo sé”, dijo el fiscal chileno a cargo de esclarecer la muerte de Ojeda, un hecho que ha generado gran repercusión mediática en el país sudamericano. “Nosotros hacemos un trabajo acorde a los antecedentes que vamos reuniendo en la carpeta investigativa. Ahora, hay un grado de organización, de ejecución de este delito, que nosotros no habíamos visto. El Tren de Aragua jamás actuó haciendo una escena como la que hicieron en este caso, disfrazados de policías, donde además se tomaron el trabajo de enterrarlo a 1,40 metros de profundidad y cementar el lugar. Eso el Tren de Aragua no lo ha hecho jamás”.

Ronald Ojeda, de 32 años, fue secuestrado la madrugada del miércoles 21 de febrero de su departamento, ubicado en el piso 14 en el municipio de Independencia, donde vivía con su esposa y su hijo pequeño. Lo hicieron tres sujetos con las caras tapadas y con falsos uniformes de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), quienes lo sacaron en ropa interior. Todo quedó registrado en un vídeo del edificio. Tras una intensa y frustrada búsqueda por parte de las autoridades, su cadáver apareció 10 días después, enterrado, en un asentamiento irregular del municipio de Maipú, en la zona poniente de Santiago de Chile.

Barros destacó que el hombre que aparece en los vídeos tomando del cuello a Ojeda tiene, a su juicio, una preparación especial. “Dado que esos vídeos han salido públicamente, solo puedo decir que yo he llegado al menos a la conclusión de que la persona que traslada a la víctima, efectivamente es una persona que tiene preparación y que tiene una condición distinta a los demás partícipes”, sostuvo el fiscal, aunque también afirmó que no sabía si se podría tratar de un militar. “Lo que puedo asegurar es que es una persona extranjera”. Al investigador se le consultó si se trata de una persona con preparación para secuestrar y el fiscal ECOH respondió: “De acuerdo a la percepción del vídeo, al parecer sí”.

Chile-Venezuela: una relación en problemas

Las declaraciones del fiscal se producen luego de que el Gobierno del presidente Gabriel Boric recibiera en La Moneda el viernes pasado a la viuda de Ojeda, Josmarghy Castillo. Es un gesto que la Administración chilena no había realizado hasta ahora, justamente, porque no eran evidentes las razones detrás del asesinato. “Recibimos una invitación del subsecretario Monsalve”, dijo al vespertino La Segunda el abogado de la viuda, Juan Carlos Manríquez, al confirmar la cita.

El Ejecutivo de Boric, coincidentemente, ha endurecido el tono frente a la Administración de Maduro luego de que el canciller venezolano, Yván Gil, señalara el lunes que el Tren de Aragua es “una ficción mediática internacional”. Tras las palabras de Gil; el presidente de Chile ha llamado este jueves a consultas al embajador de Chile en Venezuela, el socialista Jaime Gazmuri. Justamente, en las horas en que las declaraciones de la Fiscalía chilena apuntaban al móvil político tras el asesinato de Ojeda. “Las recientes afirmaciones irresponsables del canciller de Venezuela, que desconocen la existencia del Tren de Aragua, un grupo criminal conocido por sus actividades ilícitas en Chile y en toda la región de Sudamérica, son profundamente preocupantes y constituyen un grave insulto para quienes han sido víctimas de esta organización y para sus familias, y lo tomamos como un insulto también a los Estados que han sido víctimas del Tren de Aragua”, señalo Boric. Y agregó que no solo demuestran “una falta de compromiso con la cooperación internacional necesaria en materia de seguridad, sino también una negativa a abordar de manera efectiva los problemas transnacionales del crimen organizado”.

El martes, la ministra del Interior, Carolina Tohá, también respondió a los dichos del canciller venezolano: “Es bien impresionante, Venezuela se dice a sí mismo un país bolivariano y la verdad es que Chile, Perú, Ecuador, Colombia, pueblos latinoamericanos, han sufrido fuertemente el flagelo de esta banda criminal”, dijo. “Personas han perdido sus familiares, han perdido la tranquilidad de sus barrios, han perdido sus negocios por eso. Entonces, es un insulto, no al Gobierno de Chile, al pueblo de Chile y no solo de Chile; a los pueblos de Latinoamérica. Que se les diga algo así, es inaceptable”.

Chile repuso su embajador en Venezuela recién en mayo de 2023, tras cinco años de ausencia. Lo que ha dicho esta noche de jueves el fiscal Barros, sobre el móvil político, tensa todavía más la relación diplomática entre ambos países. En la oposición y en sectores del oficialismo chileno se preguntan, efectivamente, si fue una buena opción reestablecer la relación, dado lo compleja que ha sido la misión en Caracas, encabezada por el experimentado político socialista chileno Jaime Gazmuri.

Tu comentario se publicará con nombre y apellido
Normas
Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_