El juez procesa a un excargo de Unión Valenciana por ocultar su patrimonio

Cuando el juez bloqueó sus cuentas descubrió que no tenían "saldo alguno" El magistrado cree que Arnal pretendía evitar el embargo por el saqueo de Emarsa

Enrique Arnal, ex teniente de alcalde de Montcada, a la izquierda, llega a los juzgados.Tania Castro

Enrique Arnal, ex teniente de alcalde de Montcada por Unión Valenciana, ha sido procesado junto a dos familiares y varios socios como supuesto autor de un delito de alzamiento de bienes. Arnal, que fue director financiero de la sociedad que depuraba el agua de Valencia, Emarsa, estaba imputado por beneficiarse de “múltiples viajes, estancias en hoteles, gastos en establecimientos de hostelería” y, en general, desviar fondos de esa empresa pública. Y, “con la ú...

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Enrique Arnal, ex teniente de alcalde de Montcada por Unión Valenciana, ha sido procesado junto a dos familiares y varios socios como supuesto autor de un delito de alzamiento de bienes. Arnal, que fue director financiero de la sociedad que depuraba el agua de Valencia, Emarsa, estaba imputado por beneficiarse de “múltiples viajes, estancias en hoteles, gastos en establecimientos de hostelería” y, en general, desviar fondos de esa empresa pública. Y, “con la única finalidad de eludir el cumplimiento de las responsabilidades que pudieran acompañar a una eventual condena”, razona el juez, se desprendió de su patrimonio.

El magistrado Vicente Ríos le impuso una fianza de 22 millones de euros por la estafa que condujo a la quiebra de la sociedad pública.

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Pero al analizar su patrimonio descubrió que: “En las cuentas no había saldo disponible alguno”; Arnal había pedido cobrar un plan de pensiones (el juzgado solo logró retenerle “la suma de 11.375 euros”), y su único bien aparte de eso consistía en una motocicleta matriculada en 2004. Propiedades, señala el magistrado en la resolución dictada este martes, que “distaban mucho” de cubrir la fianza fijada.

La nueva investigación, paralela a la de la quiebra de Emarsa, descubrió que tanto Arnal como su expareja Eva Marsal habían gozado de un amplio patrimonio que incluía empresas, inmuebles, automóviles, y cuentas bancarias que habían ido engordado, presuntamente, con el ingreso de fondos detraídos de la sociedad pública.

El exconcejal se había desecho de todo tras ser implicado. Arnal vendió, por ejemplo, a su hermano una empresa sin recibir “suma alguna” a cambio. Y su expareja, “inmuebles en Formentera inmediatamente después de su imputación”.

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