Ir al contenido

Caitriona Balfe y Sam Heughan se despiden de ‘Outlander’: “Ha cambiado nuestras vidas”

La serie, que comenzó en 2014, emite su octava y última temporada. Sus protagonistas repasan qué ha significado y recuerdan su último rodaje

Caitriona Balfe y Sam Heughan, en la última temporada de 'Outlander'.

Cuando Caitriona Balfe (Dublín, Irlanda, 46 años) y ...

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites

Cuando Caitriona Balfe (Dublín, Irlanda, 46 años) y Sam Heughan (New Galloway, Reino Unido, 45 años) empezaron a interpretar a Claire Randall y Jamie Fraser en 2014, era difícil que imaginaran que en 2026 seguirían vinculados a esos mismos personajes. Ahora, tras 101 capítulos (Movistar Plus+ estrena la octava y última temporada el 7 de marzo) afrontan sus últimas entrevistas para promocionar Outlander, la serie que les puso en el mapa audiovisual.

Outlander ha cambiado nuestra vida personal y profesional”, reconoce Sam Heughan en una entrevista con EL PAÍS a finales de enero por videollamada. “Mientras grabábamos la serie era difícil encontrar proyectos que encajaran en los periodos tan cortos de descanso que teníamos. Pero ahora, bueno, Caitriona tiene una cantidad enorme de proyectos emocionantes en marcha. Los dos hemos tenido mucha suerte, Outlander ha elevado nuestro perfil y nos ha enseñado cómo funciona esta industria”, añade.

Aunque se trate de la última tanda de episodios (10 en esta ocasión), Balfe no cree que en la nueva entrega los espectadores encontrarán una carga añadida de emotividad respecto al resto de la serie solo por tratarse de la despedida. “Outlander siempre ha sido un poco caótica, y siempre ha habido partes emotivas. Pero para nosotros el rodaje desde luego que fue mucho más emotivo; saber que era la última vez que lo hacíamos elevó los sentimientos todo el rato”, dice la actriz.

Los dos actores tienen un recuerdo especial de la última secuencia que rodaron: “Fue una escena larga, la típica escena de Outlander, donde durante siete minutos y medio tenemos un montón de diálogo”, relata Heughan. “Todo el reparto y el equipo vino a verla. Los dos estábamos intentando contenernos frente a la inmensidad de todo lo que había detrás. Fue fuerte, y también lo ha sido toda la temporada, cada día, cada episodio era el último momento, el último adiós, la última vez de estar con algún personaje… Pero bueno, aquí seguimos, no nos podemos librar el uno del otro”, ríe mirando a su compañera. Ella cree que esa última secuencia ha sido la más complicada que ha grabado en su carrera. “Nos llevó como dos o tres horas, y cuanto más repetíamos el diálogo, más profundo era su significado para toda nuestra experiencia en la serie. Sentí que mi cara empezó a moverse involuntariamente de forma loca, y cuando dijeron corte, rompí a llorar, liberé la tensión y esas emociones que llevaba acumuladas de la temporada entera”.

En la ficción, los personajes interpretados por Sam Heughan y Caitriona Balfe recorren más de tres décadas gracias a varios saltos temporales hacia el futuro. En Outlander Jamie, un guerrero escocés del siglo XVIII, y Claire, una enfermera y cirujana inglesa del siglo XX, han pasado por todo tipo de vicisitudes. Ella ha viajado en el tiempo varias veces; él ha participado en varias guerras en Escocia y Estados Unidos; ella ha enviudado y se ha vuelto a casar; han sido padres e incluso abuelos…

“Lo mejor de interpretar a un personaje tanto tiempo es aprender que el pozo puede ser cada vez más hondo, siempre puedes profundizar más. Es un arma de doble filo, que te puede llevar a veces a preguntarte ‘¿qué puedo encontrar nuevo en este personaje?’. Pero, a lo largo de nuestras vidas, cambiamos constantemente y descubrimos cosas sobre nosotros mismos. Lo mismo ocurre con un personaje”, dice Balfe. “A mí me pasaba que al volver de un descanso, mientras me ponía las botas, iba pensando, ‘no recuerdo cómo hacer este acento’. Y luego, de alguna forma, te metes en el personaje y ahí estaba. Toda la historia que habías construido a lo largo de la serie te sostenía”, añade Heughan.

Tanto tiempo han pasado sus intérpretes con los personajes que ya hay parte de la ficción que se ha incorporado a sus personalidades. “Tengo que admitir que últimamente, no muchas veces, pero sí alguna, me he encontrado pensando: ¿qué haría Jamie en esta situación? Estaba pensando, por ejemplo, en mi vista. Jamie lo aceptaría en lugar de luchar contra ello”, dice Sam Haughan para reconocer, acto seguido, que quizá debería empezar a usar gafas para leer, como las que Jamie Fraser usa desde hace varias temporadas.

Aunque la serie se basa en las novelas escritas por Diana Gabaldon, la producción audiovisual se ha adelantado a la publicación de los libros y terminará antes en la pantalla que en el papel. La autora ya ha avanzado que el final será diferente para los lectores. “No sé si ella ha visto el final”, reconoce Heughan. “Y creo que si lo hubiera visto, nos habría dicho algo, a no ser que lo haya odiado…”.

Cuando Outlander comenzó en 2014, la televisión era otra muy diferente a la de hoy. Por eso, ambos hablan del mérito que tiene que su serie haya sido capaz de mantenerse durante tanto tiempo. “Hoy es raro durar ocho temporadas. Sé de gente de la industria que está buscando otra serie que pueda lograr esto mismo. Que Outlander se haya extendido durante varias décadas y haya logrado sobrevivir en estos tiempos, de alguna forma, es algo único”, dice Heughan. Continúa su compañera: “Sería genial que dentro de 10 o 20 años oyéramos que la gente, de la misma forma que ahora vuelven a ver Dawson crece o Las chicas Gilmore, dijera que vuelve a verla”.

“Lo mejor de trabajar juntos ha sido nuestra amistad”, concluye Sam Heughan antes de despedir la charla. “Ya sabes, cuando las cosas se ponen difíciles, los fuertes se ponen en marcha”, dice él. “Cuando las cosas se ponen difíciles, nosotros nos echamos a reír”, corrige ella. “Es verdad, nos hemos reído un montón. Hemos pasado por un montón de cosas juntos, pero ha sido muy fácil en realidad”, concluye él.

Archivado En