La repatriación de los cuerpos de la familia de Pilas asesinada se retrasa al sábado

Los restos de la joven asesinada en Lepe el pasado 9 de julio están pendientes de autorización judicial para regresar a Rumanía

Manuela Morales y su padre José, en una foto tomada en mayo de 2015.Facebook

La repatriación de los cuerpos de la familia de Pilas brutalmente asesinada el pasado 10 de julio en la localidad francesa de Pau llegarán a la localidad sevillana el sábado, un día después de lo previsto, debido a problemas burocráticos.

Manuela Morales, su hijo Joseph de dos, su padre José Morales y la compañera de este, Dolores Reina, vecina de Arahal (Sevilla), fueron encontr...

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La repatriación de los cuerpos de la familia de Pilas brutalmente asesinada el pasado 10 de julio en la localidad francesa de Pau llegarán a la localidad sevillana el sábado, un día después de lo previsto, debido a problemas burocráticos.

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Manuela Morales, su hijo Joseph de dos, su padre José Morales y la compañera de este, Dolores Reina, vecina de Arahal (Sevilla), fueron encontrados muertos en su domicilio junto con el cadáver de su presunto asesino y marido de Morales, Badr Hraichte. La tragedia conmocionó a Pilas, donde la familia Morales era muy conocida. Aunque la mala relación de la pareja comenzó cuando nació el pequeño, según cuentan los vecinos del pueblo, no se conocía que la situación entre ambos estaba tan enquistada.

Morales abandonó su pueblo natal hace 12 años para irse a Francia con su marido. Actualmente daba clases de español como profesora interina en un instituto de Educación Secundaria cercano a Pau. Allí sus compañeros sabían que Hraichte era un hombre celoso. El director del centro, Antoine Ramos, declaró a la prensa local que había hablado con la española por teléfono el 6 de julio y que le había tranquilizado asegurándole que había denunciado a su marido por amenazas y que estaba a salvo con su hijo en casa de una amiga. Sin embargo, la fiscal que investiga el caso, Cécile Gensac, desmintió que la pileña hubiera interpuesto una denuncia contra su marido. Reina será enterrada el próximo martes.

Otro cuerpo de una víctima de maltrato también está a la espera de ser repatriado. Es el de Cristina Marín, la rumana de 24 años asesinada por su expareja en Lepe el 7 de julio. El asesino se encuentra en prisión sin fianza. La hermana de Cristina, teresa, viajó desde Rumanía a la localidad onubense la semana pasada gracias a la recaudación de fondos promovida por la Asociación de Rumanos de la Costa de Huelva. Teresa Marín ha solicitado la repatriación del cuerpo de su hermana y el traslado de sus hijas de dos y tres años a ese país. Las niñas se encuentran actualmente en un centro de acogida de la Junta de Andalucía.

La repatriación de los restos de Marín está pendientes de la autorización del juez y de los trámites burocráticos que exige el consulado, confirman a este diario desde el Ayuntamiento de Lepe. Los vecinos de esta localidad y los de Cartaya se están movilizando para recaudar el dinero necesario para costear el viaje de regreso. Lo que reste lo aportarán los consistorios de esos dos municipios. Marín había presentado una denuncia por malos tratos y tenía una orden de alejamiento.

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