Ucrania quiere bombardear a más de 2.000 kilómetros en territorio ruso
Los drones ucranios ya golpean periódicamente las instalaciones militares y energéticas del enemigo a cientos de kilómetros de sus fronteras
El objetivo es que en Rusia ya no haya retaguardia. Así lo resumió el 27 de abril en la cadena británica BBC Robert Brodi, comandante de las Fuerzas de Sistemas no Tripulados de Ucrania. Brodi está al frente de la rama del ejército ucranio más poderosa, los drones. Sus aparatos ya golpean semanalmente objetivos alejados a más de 1.000 kilómetros de sus fronteras, ...
El objetivo es que en Rusia ya no haya retaguardia. Así lo resumió el 27 de abril en la cadena británica BBC Robert Brodi, comandante de las Fuerzas de Sistemas no Tripulados de Ucrania. Brodi está al frente de la rama del ejército ucranio más poderosa, los drones. Sus aparatos ya golpean semanalmente objetivos alejados a más de 1.000 kilómetros de sus fronteras, sobre todo la industria petrolera y gasística de Rusia. “Con un alcance de entre 1.500 y 2.000 kilómetros dentro del territorio ruso, ya no existe para ellos una retaguardia pacífica”, dijo Brodi.
En los últimos días se están repitiendo bombardeos que superan los 1.500 kilómetros. La central de bombeo de petróleo de Perm fue atacada el día 29 y el 30 de abril por los Servicios Secretos de Ucrania, el SSU. Su grupo de pilotos Alpha ha sido el responsable de ambos golpes, probablemente con el icónico dron Liuti. Este vehículo no tripulado tiene una capacidad de vuelo de hasta 2.000 kilómetros con una carga explosiva que puede superar los 50 kilos.
El Ministerio de Defensa ucranio publicó el 28 de abril un informe en el que destacaba que desde 2022, en el primer año de la guerra, sus drones habían casi triplicado la distancia de sus golpes en territorio ruso. El documento indica que si el récord establecido en diciembre de 2022 fueron 650 kilómetros, en un bombardeo sobre la base aérea militar de Engels, en febrero de 2026, se alcanzaron los 1.750 kilómetros, una refinería de petróleo en la república de Komi, una operación también dirigida por el SSU.
En 2024 es cuando se produjo el mayor salto adelante. Si en agosto de 2023 pudo superar Ucrania los 700 kilómetros, alcanzando el aeródromo de Pskov, al año siguiente se superaron los 1.000 kilómetros en varias ocasiones y en abril ya alcanzó Ucrania un objetivo a 1.800 kilómetros: las unidades de drones del Servicio de inteligencia del Ministerio de Defensa (GUR) destruyeron un radar en Orsk, en la provincia de Orenburg.
El récord de distancia fue en octubre de 2025, según notificó el propio Ministerio de Defensa ruso: drones ucranios fueron abatidos a 2.000 kilómetros de sus fronteras, sobre una refinería de petróleo en Tiumen. Ucrania ya tiene a tiro todo el territorio europeo de la Federación Rusa, el Cáucaso y el mar Caspio; llegar a Tiumen supone también poder golpear en Siberia Occidental.
El presidente ucranio, Volodímir Zelenski, anunció en marzo de 2025 que ya estaban diseñando drones con capacidad de volar 3.000 kilómetros. La realidad es que, pese a la inaudita velocidad de desarrollo de este armamento por parte de Ucrania, esa distancia todavía no parece posible. Sí los pueden alcanzar con uno de los misiles de crucero nacionales, el Flamingo. Este misil ya ha sido utilizado contra territorio ruso, pero solo con dos objetivos que hayan sido oficialmente destruidos.
Su uso es todavía limitado, pero Zelenski aseguró este abril que su producción a gran escala ya estaba en marcha. El Flamingo ha sido desarrollado por la empresa de defensa estrella de Ucrania, Fire Point. Esta compañía es también la fabricante del FP-1, con una autonomía de 1.600 kilómetros, posiblemente el dron más utilizado contra objetivos dentro de Rusia.
El principal accionista de Fire Point, Denis Shtilierman, explicó en marzo en la televisión del ejército ucranio que ya están haciendo pruebas con dos nuevos misiles balísticos, los primeros de producción ucrania. Estos misiles siguen una trayectoria balística, en campana, que les permite en su descenso alcanzar velocidades superiores y con una carga explosiva mayor. Estos cohetes, el FP-7 y el F-9, serían de corto y medio alcance, respectivamente, y Shtilierman destacó que son ideales para sortear las defensas antiaéreas de Moscú. La capital rusa se encuentra a tan solo 400 kilómetros de la frontera ucrania.
Para este empresario, la diferencia en la guerra no solo la puede marcar el armamento que vuele miles de kilómetros en Rusia, también será determinante cuando los moscovitas sientan la amenaza de forma constante.
Pero la principal diferencia no es el aumento del alcance de los drones ucranios, sino que Ucrania está produciendo cada vez más unidades. Un informe publicado el 27 de abril en Ukrainska Pravda ofrecía cifras reveladoras: si hace dos años Ucrania disparaba 110 drones mensuales contra Rusia, ahora son más de 7.000. Esto supone estar ligeramente por debajo de los que utiliza su enemigo, cuando en 2024, los drones rusos triplicaban a los ucranios.